La académica de la Escuela de Sociología, Alejandra Ramm, se encuentra en pleno proceso de investigación del Proyecto “¿Emergencia de un nuevo patrón de nupcialidad? El aumento de la convivencia en grupos medio-altos en Chile”. Y actualmente está en búsqueda de participantes para las entrevistas.
¿En qué consiste el proyecto?
Este es un estudio que es una continuación de mi tesis de doctorado. En ella yo estudié el fenómeno de la convivencia, es decir, parejas que viven juntas sin estar casadas legalmente, en grupos de bajos ingresos. El Fondecyt actual es investigar nuevamente la convivencia heterosexual, esta vez en grupos de ingresos medios y altos.
¿Qué objetivos tiene este proyecto?
A modo de contexto, Chile siempre ha sido un país donde la convivencia ha sido más bien excepcional y poco común, o sea el régimen de nupcialidad que ha dominado es el matrimonio legal por casi todo el siglo XX, y a finales de él, cuando vuelve la democracia y en los 80′ también, empieza a aumentar la convivencia. Entre los 90′ y el 2000 hay una explosión, se cuadruplica la proporción de parejas que conviven sobre el total. Esto es un cambio radical en lo que ha sido el patrón de convivencia en el país y lo que busca esta investigación es tratar de entender por qué la convivencia que históricamente era una modalidad de unión más habitual en los grupos de bajos ingresos, pero donde más ha crecido en forma relativa es en los ingresos medios-altos. Esta investigación busca tratar de entender cómo es que se produce este cambio tan radical y también dar cuenta de las significaciones que las parejas que conviven le dan a la convivencia como algo distinto al matrimonio legal, religioso y también al Acuerdo de Unión Civil, que es la otra opción que tienen ahora las parejas.
¿En qué etapa está la investigación?
Estamos en la etapa de terreno, básicamente entrevistando a mujeres y hombres de ingresos medios-altos que convivan, sea que tengan hijos producto de esa convivencia o no.
¿Qué participantes buscan para el estudio?
Los participantes que buscamos son personas de ingresos medios-altos. Eso lo vemos por una combinación de la ocupación, el nivel de estudios y la comuna de residencia, personas entre 25 y 35 años de edad, que estén en una convivencia heterosexual y no tengan ningún impedimento legal para casarse. Estamos buscando personas que sean legalmente solteras, porque en el fondo estudiamos que la convivencia sea por opción y no por obligación.
¿Qué aporte genera este proyecto?
Por un lado, la relevancia sociológica, de cómo se transforman en tan poco tiempo las formas familiares en Chile. Esto ha sido bastante poco estudiado y lo otro, un tema no menor, como se trata de una convivencia que es de hecho, es una modalidad de unión que está totalmente desprotegida por el marco institucional, en otros países del mundo se reconocen las parejas aunque no hayan suscrito una convivencia civil por el hecho de vivir juntos por ejemplo, por durante mucho tiempo, o tener hijos en común. La legislación en otras partes del mundo les reconoce una serie de cosas.
¿Qué otro elemento destacarías de este estudio?
Aquellos que estén interesados en participar pueden solicitar más información a los siguientes correos:
En abril de este año se ha dado inicio al Proyecto de Investigación “¿Emergencia de un nuevo patrón de nupcialidad? El aumento de la convivencia en grupos medio-altos en Chile”, cuya investigadora responsable es la académica Alejandra Ramm, Doctora en sociología de la Universidad de Cambridge y actualmente académica de la Escuela de Sociología de la Universidad Diego Portales.
Este proyecto surge a partir del significativo aumento que ha experimentado la convivencia en Chile desde finales del siglo XX. La convivencia en el país se cuadriplicó entre los años 1970 y 2000. Este estudio se enfoca en la convivencia heterosexual, en la cual una pareja habita en un mismo hogar sin estar casada legalmente ni como unión civil. Este aumento de la convivencia ha sido experimentado principalmente por grupos con mayor nivel educacional y con mayores ingresos económicos. Así por ejemplo, la convivencia casi se triplica en aquellos que tienen educación superior. Estas nuevas tendencias marcan un quiebre importante respecto a los históricos patrones de nupcialidad del país. Chile usualmente ha presentado bajos índices de convivencia, siendo el matrimonio la unión conyugal predominante y la reconocida públicamente, mientras la convivencia ha sido rechazada socialmente y ha prevalecido en grupos menos educados y con bajos ingresos. No obstante, en la actualidad, la convivencia crece y lo hace especialmente en grupos en que no era habitual.
En relación a este contexto entonces, el proyecto busca conocer y comprender la experiencia de convivencia de personas de segmentos medios-altos que actualmente conviven con su pareja, sus motivaciones y toma de decisión así como los significados que le atribuyen a esta experiencia tanto en comparación al matrimonio formal como al acuerdo de unión civil. Todo ello con el objetivo de entender ¿cómo se produce este aumento de la convivencia en grupos medios-altos? Y con ello, dar cuenta de los procesos que han permitido este cambio.
Para cumplir con este propósito, el estudio intenta reconstruir la historia de vida de jóvenes de 25-35 años de segmentos medios-altos que conviven actualmente con su pareja, para ello se realizarán dos entrevistas, una dedicada a su historia con su pareja: cómo se conocieron y cómo es que llegaron a convivir y una segunda entrevista centrada en su historia familiar y personal (desde la infancia a la actualidad).
Actualmente el proyecto está en proceso de reclutar participantes, es decir, en búsqueda de posibles entrevistados. De ahí que invitamos a participar de esta investigación a:
Mujeres y hombres entre 25 y 35 años de edad
Que lleven al menos un año conviviendo con su pareja (ya sea viviendo solos en un hogar independiente o con otras personas: padres, familiares, amigos, etc.)
Que no hayan tenido una unión legal previa (que no sean separados ni divorciados)
Que tengan como mínimo educacióntécnica completa o universitaria incompleta
Con hijos o sin hijos (los hijos deben ser en común con la pareja que convive actualmente)
Deben residir en las siguientes comunas: Providencia, Las Condes, Vitacura.
Cabe señalar que la participación a esta investigación es voluntaria y toda información entregada por los participantes será confidencial. Aquellos que estén interesados en participar pueden solicitar más información a los siguientes correos: