Claudio Fuentes, director de la Escuela de Ciencia Política UDP.
En esta edición de Mesa Central se realizó un análisis político y de actualidad con Francisco José Covarrubias, decano de la Facultad de Artes Liberales de la Universidad Adolfo Ibáñez y Claudio Fuentes, director de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad Diego Portales. El análisis estuvo marcado por la muerte del presidente Patricio Aylwin, tomando distintas aristas del tema como:
– Reacción que tuvo la Presidenta Bachelet.
– Derechos humanos.
– La frase “En lo medida de los posible”.
– En el momento que asume Patricio Aylwin habían muchos factores que eran de riesgo para su propia gestión.
– La clave de la transición.
– Trauma que se vivió en los 60 y 70.
– Proyectos excluyentes.
– Hay ciertos ámbitos donde sí se pudo haber hecho más de lo que hizo.
– Reconocimiento simbólico.
– Se pudo haber mucho más en el ámbito de los derechos humanos.
– Se temía más a los militares de lo que a lo mejor efectivamente podrían hacer.
– Riesgo de un Golpe de Estado.
– Anécdota de Lagos.
– Modelo neoliberal.
– Opción del modelo económico.
– Episodios menos conocidos.
– Polémica determinación de Patricio Aylwin como el candidato del partido el año 88 para las presidenciales del 89 y lo que fue conocido como el Carmengate.
Mención:
– Cámara de Diputados.
– Frei.
Este miércoles 18 de mayo a las 17:00 hrs, en el Auditorio de la FCSH , la investigadora ICSO y académica de la Escuela de Ciencia Política de la UDP Cath Collins presentó su libro “Post-transitional Justice. Human Rights Trials in Chile and El Salvador”, editado por Penn State University Press, 2010. El evento contó con la presencia de Felipe Agüero, de Fundación Ford, y José Zalaquett, de la Universidad de Chile, quienes comentaron sus impresiones de la publicación y destacaron el gran aporte del trabajo investigativo de la académica.
En un contexto dónde América Latina aun está lidiando con el legado del terrorismo de Estado que heredó de su pasado autoritario reciente, el libro analiza las disyuntivas de una siguiente fase, en que la adopción de nuevas estrategias por actores privados ha interactuado con cambios judiciales para producir nuevas respuestas. Ofreciendo un nuevo marco teórico y dos estudios de caso en profundidad, el libro investiga por qué los nuevos tiempos han visto avances cada vez mayores en justicia por crímenes de lesa humanidad en Chile, pero poco o ningún avance en El Salvador.
En la presentación, Cath Collins agradeció a todos quienes colaboraron en dicha investigación y señaló que su libro busca entender mejor “por qué hoy en Chile conviven versiones contrastadas respecto al mismo fenómeno, y como se hace una construcción social entre lo heroico y lo monstruoso, a partir de la figura de Pinochet”. Además, afirmó que la tarea emprendida no era “solamente académica: trata de demostrar que la academia puede ser rigurosa pero a la vez comprometida”.
Comentarios sobre la publicación:
“Un libro fascinante, con un argumento muy bien fundamentado, que enriquece los debates sobre justicia transformativa en América Latina” – Naomi Roht-Arriaza, Universidad de California, autora de ‘The Pinochet Effect’
“Este libro es indispensable para entender como América Latina evolucionó desde una región de dictaduras e impunidad hacía mayor accountability y respeto por el estado de derecho. Collins va más allá de los modelos de justicia transicional de los 1980s, y ofrece un completo análisis de los actores, estrategias e instituciones que produjeron ‘justicia pos-transicional’. Este libro sin duda será útil para analizar y aconsejar otros países pasando por procesos similares” – José Miguel Vivanco, Human Rights Watch
“Este libro representa un aporte significativo para entender las luchas de Chile y El Salvador [en alcanzar justicia], y ofrece lecciones importantes para otros países” – Cristian Correa, Centro Internacional de Justicia Transicional.
La declaración universal de derechos humanos establece que “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros” (art 1).
Hoy se celebra en todo el mundo el Día Internacional de Derechos Humanos. Al respecto, en la Encuesta Nacional UDP 2010, exploramos tres dimensiones : tolerancia frente a las comunidades extranjeras; actitudes sobre respeto de derechos de personas que infringen la ley; y actitudes de la sociedad sobre violaciones a DD.HH. cometidas en dictadura.
Pese a que en Chile la tasa de extranjeros residentes es muy baja, predomina una percepción mayoritaria que ellos son más de lo que nuestra sociedad puede acoger. Seguramente aquello se vincula con las fuentes laborales. Una mayoría opina que dicha población pone en riesgo las fuentes laborales de los chilenos. A menor es el nivel socioeconómico, mayor es esta percepción negativa.
Un 50,3% piensa que la población extranjera no es un aporte cultural, mientras un 40,1% opina que sí son un aporte. No se observan mayores variaciones en esta dimensión desde el año 2006, cuando se preguntó lo mismo.
La buena noticia es que las percepciones negativas han tendido a disminuir desde la última vez que se aplicó el cuestionario, en el año 2006. Es decir, hoy un menor -aunque todavía mayoritario- porcentaje de chilenos, ve a la población extranjera como una amenaza.
Derechos de personas que infringen la ley
En general, la sociedad es poco tolerante frente al abuso de poder de la autoridad policial. Existe muy poco nivel de aceptación a la violación de la ley para que la policía obtenga información sobre un delito o incluso para garantizar la seguridad de las personas.
Los niveles de acuerdo respecto del uso de violencia por parte de la policía aumenta cuando se le expone a los entrevistados frente a una situación concreta de comisión de un delito. En este punto, a mayor es el nivel socioeconómico, mayor es la aceptación que la policía use violencia.
Violaciones a derechos humanos en dictadura
La mayoría de los encuestados, tanto en el año 2009 como en el año 2010, opina que la justicia debe seguir investigando hasta juzgar a los responsables.
Sin embargo, se advierten actitudes algo ambiguas frente al tema. Por un lado, la mayoría cree que el Gral. Pinochet siempre supo de las violaciones, que los civiles que colaboraron con el régimen militar son también responsables y que las FFAA saben donde están los cuerpos. Pero al mismo tiempo, un porcentaje significativo (47,9%) se muestra inclinado a cerrar casos y mirar al futuro, y que los juicios contribuyen a aumentar el odio entre los chilenos (44,1%)
Promover una cultura de respeto por los derechos humanos implica cuestionarnos, entre otras múltiples dimensiones, sobre nuestros niveles de tolerancia, el respeto al debido proceso, el juzgamiento de nuestro pasado, y la valoración de la justicia en nuestro presente. Los resultados muestran una sociedad que reconoce lo injustificable de las violaciones a derechos humanos pasadas, que reconoce responsabilidades individuales por dichas violaciones, y que tiende a valorar el respeto de la ley. Sin embargo, también vemos una sociedad que aún ve como amenaza a los extranjeros residentes, y un país todavía dividido respecto del juzgamiento por violaciones a DD.HH. pasadas.
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