Tag Archive: detenciones ciudadanas

  1. La Justificación de la violencia en Chile

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    Monica Gerber 014Mónica Gerber, académica de la Escuela de Sociología UDP,  participó en el programa Palabra que es Noticia de Radio Futuro sobre los resultados de estudio COES  sobre Justificación de la violencia en todas sus formas en Chile.

    “Encontramos que las personas que más perciben que son discriminadas en la justicia más justifican los linchamientos. Es decir, si la justicia no actúa, no me defiende a mi (a mi grupo), voy a acudir a la justicia privada, por fuera del marco de la ley”, señaló la académica.

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  2. Estudio COES sobre detenciones ciudadanas

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    Monica Gerber 014Mónica Gerber,  académica de la Escuela de Sociología UDP, participó en el programa La prueba de ADN sobre la investigación del Centro de Estudios de Conflictos y Cohesión Social (COES) que señaló que el 76% de los chilenos justifica las detenciones ciudadanas y las golpizas a delincuentes.

    “Nosotros en el COES partimos de esta observación de que distintas situaciones de violencia que se dan cotidianamente en Chile, pasando desde el caso de toda la violencia contra la delincuencia, los linchamientos, los castigos penales, esta petición constante de castigos más severos, la violencia de género , las violencias en manifestaciones y la represión policial, etc. Nos interesaba entender en qué circunstancias las chilenas y chilenos justifican o aprueban este tipo de acciones violentas (…) Es posible tomar esto como indicadores. De todas formas nosotros invitamos a una interpretación cauta de los datos”, señaló la académica.

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  3. Las distintas caras de la violencia en Chile

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    Monica Gerber 014La violencia ha sido un recurso utilizado en todas las sociedades con distintos fines: para resolver conflictos, para establecer dominación social, para controlar a ciertos sectores de la población o para intentar cambiar el orden social imperante. Con el tiempo, las sociedades han generado mecanismos centralizados, racionales y eficientes del uso de la violencia, permitiendo una disminución global de sus niveles.

    Sin embargo, distintas situaciones de violencia ocurren cotidianamente en Chile: linchamientos a personas que han cometido delitos, represión policial en manifestaciones o contra el pueblo mapuche, violencia por parte de manifestantes, violencia de género, entre otros. Estos hechos nos motivaron a estudiar las circunstancias bajo las cuales los chilenos aprueban o desaprueban el uso de la violencia en un reciente trabajo del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES). Los resultados del estudio muestran la complejidad del fenómeno de la violencia y cómo su aceptación varía dependiendo de una amplia gama de factores.

    ¿Aprueban la violencia las chilenas y chilenos? Depende: la aceptación de la violencia varía según la situación, el nivel de agresión y el fin buscado. Mientras existe bastante aceptación de la violencia ejercida contra personas que han cometido delitos (castigos penales y linchamientos), existe un rechazo de la violencia excesiva en el contexto de protestas (tanto de la violencia llevada a cabo por Carabineros como manifestantes) y un repudio generalizado hacia la violencia de género.

    ¿Quiénes aprueban más la violencia? Depende: a diferencia de lo que a veces se piensa, la violencia no parece ser un fenómeno de izquierda o de derecha, ni de clase social baja o de clase social alta. Mientras personas de izquierda justifican más la violencia que tiene el propósito de conseguir un cambio social (por ejemplo, el bloqueo de calles en huelgas), las personas de derecha aprueban más los actos violentos que buscan el control social y la mantención del statu quo (por ejemplo, castigos penales más severos y linchamientos). A su vez, mientras las personas de clase alta justifican más la violencia laboral (que un jefe le grite a un empleado), las personas de clase baja toleran más la violencia en la pareja (que un marido abofetee a su esposa).

    Estos resultados invitan a estudiar las razones que llevan a justificar la violencia. Nuestros análisis sugieren que uno de los factores relevantes tiene relación con las percepciones de discriminación que sufren algunos grupos en ámbitos como educación, salud y justicia. Los grupos que perciben mayor discriminación tienden a justificar en mayor medida los linchamientos y la violencia de trabajadores para lograr el cambio social. Este resultado preocupa ya que sugiere que una sociedad que excluye y discrimina a ciertos grupos puede llevar a una mayor tolerancia de la violencia y, probablemente, a una mayor prevalencia de prácticas violentas.

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  4. Discriminación y linchamientos

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    Monica Gerber 014Mónica Gerber, académica de la Escuela de Sociología UDP, participó en el programa Lo que queda del día de Radio cooperativa sobre los resultados del Centro de Estudios de Conflictos y Cohesión Social, el cual reveló que el 76 por ciento de los chilenos justifica las detenciones ciudadanas y las golpizas a los delincuentes.

    “Entre las personas que perciben que a personas como ellos se les discrimina, que por ejemplo personas de su clase social son discriminadas por la justicia y por carabineros sí tienen una mayor tendencia a apoyar los linchamientos. En ciertos grupos se puede sentir que la justicia no funciona para todos de igual forma”, señaló la académica.

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  5. 76% de los chilenos justifica detenciones ciudadanas y golpizas a delincuentes

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    Monica Gerber 014Así lo indica una investigación del Centro de Estudios de Conflictos y Cohesión Social que se conocerá hoy. Análisis muestra que en el país existen altos niveles de tolerancia a la violencia en distintas áreas.

    Cristián Espinoza, de 38 años, falleció este fin de semana tras una detención ciudadana en La Florida. Su muerte se originó luego que una mujer lo acusara de robarle su celular en un bus del Transantiago. El fiscal a cargo del caso dijo que la detención se ajustó a derecho, pero aún debe pronunciarse el Servicio Médico Legal sobre las razones del deceso de Espinoza.

    Al margen del resultado de esta investigación, el caso trajo de vuelta el debate en torno a las detenciones ciudadanas o golpizas. Según el estudio Conflicto social: los motivos de la justificación de la violencia en Chile, realizado por el Centro de Estudios de Conflictos y Cohesión Social (Coes), un 76% de los chilenos justifica que “algunas personas persigan y golpeen a un ‘delincuente’ que acaba de cometer un asalto.

    El trabajo, que será dado a conocer hoy, es parte un investigación mayor denominada Estudio Longitudinal Social de Chile, que consiste en una entrevista anual a 3 mil chilenos durante una década. Estos son los primeros resultados y corresponden a 2016.

    ¿Qué factores pueden estar tras un porcentaje tan alto? Héctor Carvacho, profesor de psicología de la U. Católica e investigador del Coes, explica que “en Chile los niveles de inseguridad son muy altos y no tienen correlato con los niveles objetivos de seguridad, que en el contexto internacional es bastante bueno. Además, estamos pasando por una crisis de las instituciones que también favorece la aprobación de modos ‘alternativos’ de resolver los conflictos”, plantea.

    Las respuestas a esta pregunta, y todas las del estudio, se analizaron por género posición política y clase social subjetiva (aquella a la que declara pertenecer la gente). “El apoyo a los linchamientos es mayor entre personas de derecha (81%) y de centro (78%), así como entre personas de clase social subjetiva media (79%) y media-baja (76%)”, agrega la investigación, que afirma que la violencia no parece ser un fenómeno de izquierda o de derecha, ni de clase social baja o de clase social alta.

    Además de la alta justificación de la violencia que busca controlar la delincuencia, se suma que el 88% de las personas cree que los jueces deberían dar condenas más largas a quienes cometen asaltos (ver infografía).

    En sus conclusiones, el estudio plantea que “la aceptación del uso de la violencia depende de la situación, del nivel de agresión y del fin que esta violencia promueve”.

    Violencia laboral

    El análisis también revela que en el ámbito laboral y familiar hay tolerancia a la violencia. En el campo laboral, si bien un 49% de los entrevistados consideró muy o extremadamente violento que un empleador le grite a su empleado por un trabajo mal hecho, un 51% no lo consideró muy violento. Carvacho, dice que esta pregunta hay que considerarla en contexto histórico, ya que explica que los derechos laborales han sido logros alcanzados por los trabajadores a lo largo del Siglo XX, donde formas brutales de violencia fueron comunes.

    “Que hoy casi la mitad de la gente considere violento que un jefe le grite es probablemente un avance respecto a la cultura laboral que predominó durante el siglo pasado, pero también nos muestra que hay un largo camino por recorrer para que el rechazo a este tipo de expresiones de violencia sea generalizado”, señala el experto.

    A nivel familiar, un 38% de los encuestados dijo que era muy violento o extremadamente violento que una madre le pegue una palmada a un niño que rompió el vaso que tenía prohibido tocar. “Que aún haya quienes admitan esto como un método es una muestra que a pesar de que la sociedad alcance consensos sobre los límites de la violencia, en este caso hacia los menores, todavía hay mucho que hacer para que estos estándares sean interiorizados y defendidos por todos”, advierte Carvacho.

    El estudio plantea que en el contexto laboral y familiar se observa una importante tolerancia y naturalización de la violencia. “Esto podría estar relacionado con el hecho de que la violencia que tiene lugar en el ámbito familiar puede percibirse como más privada, donde las relaciones de poder entre los individuos están más socialmente aceptadas. Es decir, que la madre tiene derecho a darle una palmada a su hijo si lo considera oportuno, pues tiene poder sobre él. Sin embargo, el poder que surge de la relación jerárquica entre un empleador y un empleado no debe ir más allá de la relación profesional, por lo que un acto violento sería poco apropiado”, dice la investigación del Coes, en la que además participaron Mónica Gerber de la U. Diego Portales, y otros siete autores.

    Pero no todos fueron niveles altos de aprobación al uso de violencia. El estudio constató bajos niveles de aprobación del uso de violencia en el contexto de manifestaciones y de violencia aplicada contra la mujer, donde el porcentaje fue de 9%.

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