Por primera vez en su historia, Argentina definirá su próximo presidente a través de segunda vuelta. El opositor Mauricio Macri y el oficialista Daniel Scioli, se medirán nuevamente el próximo 22 de noviembre.
En esta nueva edición de Cable a Tierra se profundiza en este proceso eleccionario, en el que ni el gasto social fuertemente aumentado, ni la buena imagen que aún conserva Cristina Fernández le han bastado al oficialismo.
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP
Sorpresa. Scioli y Macri casi lograron un empate técnico, lo que ninguna encuesta vislumbró. No es el único caso. Pasó en Colombia y también en Reino Unido. Expertos teorizan sobre las razones.
Sorpresa. Fue la reacción tras los resultados de las elecciones presidenciales en Argentina. Daniel Scioli y Mauricio Macri quedaron a sólo dos puntos y disputarán la Casa Rosada en una segunda vuelta el próximo 22 de noviembre.
Scioli y Macri casi lograron un empate técnico, lo que ninguna encuesta vislumbró. No es el único caso. Pasó en Colombia y también en Reino Unido. Expertos teorizan sobre las razones.
Encuestas previas hablaban de diferencias de hasta 10 puntos de ventaja para Scioli, “pero ésta terminó siendo de dos puntos, lo que excede el margen de error de las encuestas”, explica Guillermo Cumsille, profesor de opinión pública de la Facultad de Ciencias Sociales de la U. de Chile y socio de la consultora Demoscópica.
¿Por qué no se pudo anticipar ese escenario? Para Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral de la U. Diego Portales, pueden existir debilidades metodológicas que hayan quitado fuerza de representación a la muestra en algunas encuestas, “con esto me refiero a muestreos no plenamente aleatorios”
Poliarquía, una prestigiosa consultora argentina, encargada de las encuestas para el diario argentino La Nación, realizó un sondeo entre el 2 y el 7 de octubre entre 1.838 casos, e indicó que en el rango de proyección de los votantes indecisos era de 38,5 al 41% para Scioli, del 27,5 al 30% para Macri, y para Massa del 21% al 23,5%. Con un tamaño muestral adecuado también se equivocó, dice Cumsille. “La metodología es poco sólida, hacen una muestra domiciliaria y telefónica, y no dicen cuántos fueron en domicilio y cuántas por teléfono. El problema de este tipo de encuestas es que se hacen a teléfonos fijos, cuya cobertura hoy es baja”.
Si la encuesta es telefónica se produce otro problema. “La telefonía fija va a la baja y la telefonía celular al alza. Hay personas que tienen más de un celular. Por tanto, tendrán más probabilidad de ser seleccionados en un muestreo, lo que atenta contra la capacidad de representación de la muestra”, indica Morales.
Opiniones sinceras
Otra causa del error, es el llamado “espiral de silencio”. “Es decir, que cuando tiene una opción presidencial que se da como perdedora, prefiere esconder esa preferencia a quedar en el grupo de los derrotados. Esto también genera problemas de estimación”, sostiene Morales.
Además, declarar intención de voto por Macri, un multimillonario que no es el prototipo de argentino medio, dice Cumsille, pudo influir. “En esos casos declarar una intención de voto puede resultar vergonzante”.
Los expertos coinciden en que las encuestas tienen más dificultades. “La gente no quiere responder encuestas, lo que es más dramático en los estratos más altos. Acá hay elevadas tasas de reemplazo”, dice Morales. Gente que no quiere contestar y debe ser reemplazada por otro hogar, y produce un aumento del error.
Además, siempre está la posibilidad de cambiar el voto a última hora. “Por algo se hacen campañas para cambiar la intención de voto, sino hubieran posibilidades de cambios, no habrían campañas”, cierra Cumsille.
Casos como el de Argentina también se han visto en otros países de la región. En 2010 en Colombia todas las encuestas hablaban de un empate entre Juan Manuel Santos y Antanas Mockus. Pero Santos terminó ganando por 26 puntos. Mientras que en Reino Unido se pronosticaba una estrecha disputa entre laboristas y conservadores, pero finalmente los tories obtuvieron una clara mayoría.
Alfredo Joignant, Doctor en Ciencia Politica Universidad Diego Portales
Como todos los lunes, Alfredo Joignant y Gonzalo Cordero analizaron la contingencia política en “Mesa Central” de Tele13 Radio 103.3 FM.
En la edición de hoy se refirieron a las elecciones en Argentina, donde habrá segunda vuelta entre Daniel Scioli y Mauricio Macri.
“Me sorprendió lo de Argentina (…) Pensé que iba a haber una segunda vuelta porque a Scioli le iba a faltar poco para ganar en primera vuelta. El resultado es muy malo para el kirchnerismo, porque se da ésta diferencia mínima respecto a Macri, además Massa saca una votación inesperadamente alta”, dijo Gonzalo Cordero.
Por su parte, Alfredo Joignant señaló que “sigo pensando que Scioli tiene una ventaja en el agregado importante en el sentido que tiene donde crecer. Es relativamente parecido al escenario del 2009 chileno, en donde Frei tenia en el agregado el 54% pero termina perdiéndo. El comportamiento de Massa va a ser decisivo”.