Patricio Navia, académico de la Escuela de Ciencia Política UDP.
El escenario para Ricardo Lagos se ve cuesta arriba luego de los resultados de la última encuesta CEP, que lo dejaron a una mayor distancia de Sebastian Piñera y Alejandro Guillier, con un 5% de la intención de voto.
Si bien el mandatario aseguró que los sondeos son una “foto del momento”, el PPD fue más drástico y criticó el estudio.
Analistas, en tanto, aseguran que un ex presidente más crítico en la carrera como precandidato podría mejorar su apoyo previo a las primarias.
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP
Según el cientista político, al ex Presidente “definitivamente” no le funcionó la estrategia de mostrarse arrepentido de su obra y de andar ofreciendo disculpas por todo. “Ahora, él debe salir a desafiar a Guillier a un debate público. Debe sacarlo de la zona de confort y demostrar en la cancha que él es más sólido y que tiene propuestas más innovadoras”, argumenta, agregando que a Lagos le acomoda más el conflicto con el senador que “este estado de parsimonia electoral donde pierde tiempo y espacio”.
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral de la Universidad Diego Portales, asegura que los resultados de la encuesta CEP, lejos de dar a Piñera como ganador, confirman que “el escenario sigue abierto” y que, todavía, “nos queda harto por aprender sobre los efectos del voto voluntario en los resultados electorales”.
Además, levanta la tesis de que Lagos debiese llevar a Guillier al ring, intentando encontrar la distancia “para anotar puntos, pero para eso necesita de un mayor vigor no sólo en las propuestas programáticas, sino que también en la lectura del rival. Si Lagos no desafía, está muerto”.
-Considerado los resultados de la última encuesta CEP, ¿se confirma el hecho que la candidatura de Lagos no es la opción más competitiva en la Nueva Mayoría?
-Más que dar por descartada la opción de Lagos, lo relevante es que la encuesta es un fuerte llamado de atención para su equipo asesor. Definitivamente, no resultó la estrategia de mostrar a un ex presidente arrepentido de su obra y que ofrecía sistemáticamente disculpas por todo. Ahora, Lagos debe salir a desafiar a Guillier a un debate público. Debe sacarlo de la zona de confort y demostrar en la cancha que él es más sólido y que tiene propuestas más innovadoras. Su equipo debiese estimular la reaparición del Lagos genuino, llevándolo al ring para enfrentar a Guillier. A Lagos le acomoda más el conflicto con Guillier que este estado de parsimonia electoral donde pierde tiempo y espacio. Como se dice en el boxeo, Lagos debe ir encontrando la distancia para anotar puntos, pero para eso necesita de un mayor vigor no sólo en las propuestas programáticas, sino que también en la lectura del rival. Si Lagos no desafía, está muerto.
-¿Se alinearán los partidos de la NM en torno a Alejandro Guillier?
-La intención de voto por Guillier está lejos de ser arrolladora. Por tanto, es muy difícil que los partidos de la NM claudiquen tempranamente a su favor. Antes de apoyarlo cerradamente, le pondrán piedras en el camino. La primera etapa fue la descalificación y el apelativo de populista. La segunda etapa será encontrarle “yayitas” que puedan impactar públicamente. Tercero, está la puesta a tono de las máquinas electorales de los partidos tradicionales para enfrentarlo en una eventual primaria. El problema para estos partidos tradicionales de la NM es que deben enfrentarlo unidos. No puede competir un DC, un PS-PPD y Guillier. En ese escenario, Guillier ganaría de manera cómoda. Por tanto, los partidos de la NM están obligados a coordinarse para tener un único candidato y así frenar a Guillier.
-¿Son proyectables estos resultados en una eventual primaria de la centro izquierda? ¿Tendría, en ese caso, más posibilidades Ricardo Lagos, considerando que dichas primarias tienen el “voto duro” de los militantes?
-A eso es a lo que apuesta Lagos. Luego de sacar de ruta a Insulza, buscará el respaldo del PDC. La dificultad estará en que ese respaldo no será gratuito. Goic ya aparece en un sexto lugar en el ranking de evaluación de los políticos y seguramente será la abanderada del partido. Ahí se va a jugar en gran parte la nominación de la centro-izquierda. Si en marzo- con Goic proclamada como candidata del PDC- Lagos no prende, habrá espacio para que baje su candidatura con el fin de provocar la unión contra Guillier. Si Lagos sigue en carrera como abanderado del PPD, la base de militantes no ayuda mucho, pues precisamente el PPD es el partido que mayores dificultades ha tenido para lograr el refichaje como partido nacional.
-La encuesta CEP tiene cierto prestigio considerando que, cada año antes de la presidencial, el candidato que figura en el primer puesto ha resultado Presidente. ¿Tiene esta elección un componente de mayor incertidumbre, considerando el voto voluntario y la alta abstención? ¿Sigue abierta la competencia, considerando el alza constante de Guillier en los números?
-En la encuesta de fines de 2012 el porcentaje de personas que no tenía intención de voto por algún candidato era del 22%. Hoy es del 50%. Ambos escenarios con voto voluntario, pero en 2013 con una candidata que ofició como amplia favorita. Los datos de esta CEP muestran que el escenario sigue abierto. Aún falta el proceso de primarias que, claramente, va a “licuar” el número de candidatos. Además, está pendiente la participación de candidatos de coaliciones o partidos emergentes, por lo que el puzzle está aún incompleto.
-Tomando en cuenta el Brexit, Trump y el plebiscito en Colombia, donde las encuestas, transversalmente, mostraron faltas de predicción, ¿tiene menos peso el resultado de la CEP?
-El gran problema de las encuestas está en identificar correctamente lo que se denomina como “votante probable”. No basta con formular una sola pregunta sobre predisposición a votar. Fuera de sobreestimar esa predisposición- la gente declara más participación de la que efectivamente realiza- se falla en el pronóstico. Nos queda harto por aprender sobre los efectos del voto voluntario en los resultados electorales. El caso de Valparaíso fue elocuente. Ninguna encuesta dio a Sharp como un candidato competitivo. Lo que lo favoreció fue la escasa participación. En un escenario de voto voluntario las minorías organizadas tienen un efecto desproporcionado y pueden acceder a cargos de representación gracias al escaso interés en la política.
-¿Quién es el gran perdedor y el gran ganador de esta encuesta?
-Piñera y Guillier son ganadores parciales. Creo que el gran perdedor es Insulza. A pesar de haber bloqueado a Lagos en el PS, su intención de voto sigue siendo pírrica. Es cierto que lleva menos tiempo haciendo campaña, pero a pesar de haber develado sus intereses de ser candidato, los números no lo acompañan.
-¿A qué hay que ponerle ojo? ¿Qué le llama la atención de este resultado, en el sentido de cómo se redefine el escenario político?
-Hay que ponerle harto ojo a lo que haga el PDC. No me cabe duda que el partido se animará con una candidatura presidencial luego de estos resultados. Es cierto que ningún DC figura en la pregunta de intención de voto, pero sí aparece con dos nombres dentro de los “top ten” de las evaluaciones hacia políticos. Lo que suceda con el PDC este domingo en sus elecciones internas, y las decisiones de su junta nacional de fines de enero, definirán el naipe de la primaria presidencial o, incluso, el escenario de primera vuelta.
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP
Según todos los estudios, bordean el 40% del electorado, y muchos provienen de los desafectados de la dc. están también descontentos con el gobierno de bachelet, pero no tienen domicilio político y, menos, un candidato. ¿quiénes son y qué piensan nuestros centristas?
¿Moderados? ¿Pragmáticos? ¿Liberales? ¿Progresistas? ¿Humanistas cristianos? Todo eso y más parece ser el centro político. Una palabra con muchos apellidos y más significados.
En un contexto de polarización mundial —Brexit y Donald Trump de por medio—, no son pocos quienes dentro y fuera de Chile piden volver a la moderación y al gradualismo en temas políticos y públicos. Apuntar al centro, dicen. Sobre todo en un año de elecciones, si se trata de nuestro país, en el que es este pedazo del electorado el que usualmente pavimenta la victoria.
“Salvar al centro”, tituló el ex primer ministro de Gran Bretaña Tony Blair una columna que publicó esta semana, en la que afirma que “sólo un centro fuerte y revitalizado puede derrotar a la oleada populista” de Europa. Mientras que a varios miles de kilómetros de distancia, en Chile, partidos como el PRI y la DC instan a sus respectivas coaliciones a no dejar este sector de lado a la hora de construir sus liderazgos presidenciales.
Esta semana, tras conocer los resultados de la encuesta CEP, habrá voces que insistirán en este punto: apuntar al centro para construir mayoría.
¿Pero de qué se trata este pedazo del espectro político? ¿Realmente existe en Chile? ¿Quiénes son y qué piensan?
Varios analistas concuerdan en que el centro político fue una fuerza en sí misma desde mediados del siglo XIX hasta la década de los 60, que sustentó a los gobiernos liberales de fines de 1900, y a los de Arturo Alessandri Palma (1932-1938), Pedro Aguirre Cerda (1938-1942) y Eduardo Frei Montalva (1964-1970).
Se trataba de una mezcla de liberales y conservadores, que apostaban por la moderación y el gradualismo, y que funcionaban en torno a los consensos. En parte, a su consolidación ayudó el sistema de elección proporcional, que hacía que las posiciones extremas buscaran pactos o alianzas para ser mayoría.
“Este grupo construyó la república e hizo subordinarse a los extremos radicales”, afirma el historiador y profesor de la UAI, Juan Luis Ossa. “Fue fuerte hasta los años 60, después la polarización se hizo evidente y el centro político perdió fuerza porque también se radicalizó. Perdió su faceta moderada”, dice.
A partir de ese año, según cifras de la Facultad de Ciencias Sociales e Historia de la Universidad Diego Portales, esta porción del electorado representó al 30%, número que aumentó hacia 1965 gracias al alto resultado electoral de la DC en la elección parlamentaria de ese año.
Sin embargo, el de Frei Montalva fue el último gobierno de centro propiamente tal. En los años siguientes, este segmento se subió al carro de la polarización política. “En un ambiente de moderación y cuidado de la democracia, este grupo de personas y partidos aumenta. Cuando hay sensación de riesgo, entonces disminuye”, explica el investigador de la UDP, Mauricio Morales.
Con el regreso de la democracia, esa porción del electorado se fue alejando de partidos y figuras políticas por diversos motivos y las cifras parecen demostrar que gran parte de quienes se definían de ese grupo pasaron a ser indecisos o desafectados. Y que, en consecuencia, no tienen un partido político que claramente los identifique.
Según cifras de la UDP, si a principios del 91 —en pleno gobierno de Patricio Aylwin— más de un 30% decía ser de centro, en diciembre de 2014 este porcentaje llegaba a menos del 10%. En ese mismo periodo, los indecisos o desafectados aumentaron del 20% a casi el 70% de la población.
En la encuesta CEP de agosto 2016, sólo un 8% se identificó como de centro, misma cifra que obtuvieron quienes lo hicieron con la derecha, mientras que un 15% dijo ser de izquierda. En contraparte, un altísimo 57% dijo no simpatizar con posición alguna.
¿En qué está hoy en día esta atractiva “bolsa” de votantes? ¿Cuál es su nicho? ¿Se les puede caracterizar?
MÁS JÓVENES Y DE CLASE BAJA
No son muchos los estudios que han hincado el diente a este grupo. Uno de los problemas es que, hoy en día, los chilenos están rehuyendo el identificarse políticamente, pero a la hora de ubicarse en una posición entre el 1 (izquierda) y el 10 (derecha), el grueso lo hace entre el 4 y el 6.
Si en la CEP de agosto sólo un 8% dijo ser de centro, un 39% se ubicó entre los números 4 y 6, porción muy superior al resto de la escala.
Lo mismo muestra el Estudio Nacional sobre Temas Morales realizado esta semana por Cadem y Fundación para el Progreso (FPP), el que sí intenta desmenuzar quiénes son los “centristas” chilensis.
Nuevamente, al pedir ubicarse políticamente en la escala de 1 a 10, un 44% se instaló entre los números 4 y 6, siendo un 5,2 la media. Un 41% se ubicó en estas mismas coordenadas en términos valóricos (liberal/conservador) y un 45%, en términos económicos (Estado/mercado).
Al indagar un poco, el estudio da cuenta de que este grupo identifica más a los jóvenes y levemente a las mujeres. De hecho, mientras un 45% de ellas se ubica en posiciones de centro político, entre los hombres esta cifra llega al 43%.
En cuanto a las edades, comparten la misma posición un mayoritario 52% de quienes tienen entre 18 y 34 años, número que desciende a 42% entre los de 35 a 54 años, y termina por bajar al 35% entre las personas de 55 y más.
Respecto del nivel socioeconómico, “a partir de los 90”, explica Morales, “el centro político se alojó en clases medias y bajas”.
Algo así se desprende del mismo estudio Cadem-FPP: mientras un 45 y 46% de los sctores D y C3 se ubican en el centro, esto disminuye a un 41% en el C2 y C1.
EL CENTRO SOCIAL Y LONGUEIRA
Si hablamos de que la gran parte de la población se describe como “moderada”, “intermedia” o “de centro”, rápidamente entendemos que en ese bolsón entran diversas visiones particulares.
Aquí es donde entran al baile sus diversos apellidos: liberal, progresista, humanista cristiano, moderado, ideológico… Aunque los analistas no se ponen de acuerdo en una sola definición respecto de su ideario, la mayoría se inclina por describirlos como moderados y gradualistas.
“Este grupo reconoce la tradición pero no le impide ser defensor de los cambios en un sentido gradual. Es un sector que está por acordar reformas más que propiciar revoluciones”, explica Ossa.
Otra visión tiene Cristóbal Bellolio, abogado y fundador de Red Liberal, quien afirma que el centro es una coordenada determinada por la posición relativa de los demás actores. “Hay otra versión que está asociada a esa tendencia general a la moderación, a no tomar posiciones absolutas. Y finalmente una tercera posibilidad es dotar de contenido ideológico o al menos programático a ese centro: el nuestro es liberal, el de la DC es humanista cristiano”.
Otros establecen distintos planos dentro de un mismo centro. Es el caso de la interesante distinción que realiza Morales (UDP), quien afirma que hay un centro “político” y uno “social”. El primero se refiere a quienes se definen de centro en la pregunta de 3 alternativas (centro, izquierda y derecha) y que, además, se posicionan en los casilleros 5 y 6 de la escala política. Estos son “personas de nivel alto y medio, con una leve inclinación a la izquierda, que participan más en política o al menos tienen la predisposición”.
El “centro social” corresponde a quienes se identifican como 5-6, pero en la pregunta de 3 alternativas responden “ninguno”. Se trata, asegura el investigador, del mismo “centro social” que acuñó el entonces candidato presidencial UDI Pablo Longueira, en la campaña presidencial de 2013. “Se trata de personas de estratos socioeconómicos bajos, un sector moderado que en mayor medida ha dejado de ir a las urnas. Es un elector poco denso políticamente, más pragmático y liberal”, describe Morales. Explica también que son personas que se inclinan más a la derecha, por lo que en 2009 fueron claves en el triunfo de Sebastián Piñera y, en 2013, apoyaron al economista independiente Franco Parisi.
De hecho, la encuesta UDP de 2014 arrojó, en cuanto a la intención de voto (ver gráfico anterior), que después de Bachelet (43,6%) este centro social apoyó con más fuerza la candidatura de Parisi (14,5%), Evelyn Matthei (8%) y Marco Enríquez-Ominami (7,6%). Mientras que quienes caben en el “centro político” apoyaron más fuertemente a Bachelet (59,2%), seguida por ME-O (8,7%) y Parisi (8,3%).
“Estas personas tienen una baja densidad de preferencias políticas pero son claramente moderadas y con fuerte ánimo aspiracional. La composición del voto por Parisi estuvo particularmente por ese centro social que Longueira dijo hasta el final y la derecha no fue capaz de conquistar”.
SIN DOMICILIO
Pero ¿hay alguna opción de que esa fracción del electorado llegue a La Moneda por un camino propio? Algo que caracteriza a este grupo de personas es que, en Chile, está en una situación de homeless. Con una DC instalada en un pacto de izquierda, esa antigua guarida política se desvaneció en los últimos 15 años, mientras otros como el ex ministro Andrés Velasco y la senadora Lily Pérez han intentado captar e institucionalizar a este electorado a través de Ciudadanos y Amplitud. Hasta ahora, el camino ha sido pedregoso.
“La izquierda y derecha tienen identidad por diversas razones y conceptos. En cambio el centro, a propósito del binominal y otras dinámicas políticas, no tiene identidad. Eso se refleja bien en la DC que hoy no se sabe bien dónde está”, asegura Roberto Izikson, gerente de Asuntos Públicos de Cadem. “El centro existe, no tiene principios ni rostros, existe en potencia”, agrega.
“Hoy es un espacio bisagra que ayuda a constituir mayorías. Lo de Velasco y Lily Pérez es un ejercicio útil pero necesitan de una alianza, y en eso históricamente han predominado la izquierda o la derecha, con una identidad más definida”, concluye.
Desde ese punto de vista, es que uno de sus desafíos es ir más allá de ser “bisagra”. Así lo afirma el abogado Sebastián Sichel, presidente de Plural y fundador de Ciudadanos, quien está escribiendo un libro junto con Velasco y el cientista político Daniel Brieba sobre este tema. “Los centros transaccionales no son atractivos. La moderación no es un valor ni se diferencia de la izquierda o la derecha. Lo que genera adhesión es una definición programática”, afirma. ¿Cuál sería la suya? “Que los ideales liberales representan los ideales de la modernidad: entendimiento, meritocracia, éxito medido por el emprendimiento, Estado como regulador. Tiene que ver con el grueso de la clase media cuyo estilo de vida se identifica con esto, aun cuando no sean ideologizados”, responde.
La tarea de dar domicilio político no se ve fácil, sobre todo si se toma en cuenta que los estudios muestran que sus integrantes no son los que más predisposición tienen para votar. Previo a la elección municipal, en su Track Semanal del 11 de octubre de 2016, Cadem arrojó que si un 50% de quienes se dicen de derecha y un 54% de los de izquierda irían a votar, sólo un 40% de quienes se identifican como de centro harían lo mismo. Este número baja al 30% si se trata de quienes se autodenominan independientes.
PRESIDENCIABLES AL ACECHO
Aun así, el electorado del centro político es ineludible para presidenciables y se volverá aún más atractivo este año. Un grupo de personas al que hay que hablar y conquistar si se trata de construir mayorías. Es por ello que tanto voces de la DC, como Mariana Aylwin, como del PRI y Evópoli, de ChileVamos, han destacado su relevancia para sus respectivas coaliciones.
Según la encuesta CEP de agosto 2016, al preguntar “¿Dónde le gustaría que se ubicara el futuro gobierno?” en una escala ideológica de 1 (izquierda) a 10 (derecha), nuevamente un 34% lo ubicó entre el 4 y 6, la concentración más alta.
“Actualmente el centro es tremendamente relevante porque la contienda hace que se polaricen las posiciones. Con el nuevo sistema electoral, los votos que necesitan los parlamentarios para ser electos son muy bajos, por eso es importante el centro político para efectos de gobernabilidad”, opina el analista y asesor de Felipe Kast, Camilo Feres.
¿Y HAY CANDIDATOS HABLANDO A ESTE SECTOR?
Acá no hay una sola opinión. Morales cree que “ningún partido institucionalizado está en condiciones de hablar al centro social, ellos prefieren atajos informacionales, es decir ver una cara o un rostro, y con eso recibir la información que el candidato puede proveer e incluso transformarlo en intención de voto. El centro político sí puede escuchar a partidos, a RN, la DC, el PR y de ahí no se va a mover”.
Por otra parter, Izikson plantea que “lo que se demuestra hoy en las encuestas es que Sebastián Piñera está más cerca de este mundo, ya que tanto la derecha como el centro desaprueban las reformas de Michelle Bachelet, está en posición de cambio”. Y agrega que “Alejandro Guillier lograría movilizar a ese centro antielite, que no votaría por ningún candidato tradicional”, añade. “Ricardo Lagos y Piñera le están hablando a un posible centro”, afirma Ossa, “Guillier no es que no sea de centro sino quele habla a la cuidadanía, que es hablar a todo Chile”.
Como sea, aún se trata de un escenario abierto y un desafío renovado en los tiempos del voto voluntario.
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP
El sondeo podría resultar relevante para algunas definiciones presidenciales. ¿Quién lidera?, las opciones reales de Lagos y el camino propio DC, algunos de los hitos.
Mientras el ex agente de La Haya y hoy aspirante a La Moneda, José Miguel Insulza, cuestionaba ayer en duros términos a la encuesta CEP y los casi dos meses, según él, que se había esperado para dar los resultados, el Centro de Estudios Públicos informaba oficialmente que hoy a las 11 horas se darían a conocer las cifras del sondeo.
Y si bien el propio Insulza aseguró que esta encuesta no influirá en su decisión, ya que no habría sido medido tras su oficialización como precandidato, lo cierto es que el mundo político y los presidenciables esperan con ansias sus resultados. El informe de hoy, según varios, será fundamental para una serie de decisiones decisiones y tiene elementos claves a analizar.
¿La consolidación de Piñera y Guillier?
Para el director del Observatorio Político Electoral UDP, Mauricio Morales, “la expectativa de Sebastián Piñera es aparecer en primer lugar de intención de voto, independiente de la distancia que marque con Alejandro Guillier, porque eso lo va a posicionar como el candidato indiscutido de Chile Vamos”.
Si bien para el abogado y analista, Gonzalo Cordero, la pugna sería entre el ex Presidente y el senador independiente por el primer lugar, sí será importante la distancia entre ambos. “Es importante saber si Piñera sigue creciendo respecto a la anterior encuesta, cuánto crece Guillier y a qué distancia se le acerca.
Fundamental para Lagos
El ex Presidente Ricardo Lagos dijo que esperaba con “tranquilidad” los resultados del sondeo, no obstante, casi todos en el mundo político coinciden en que para el ex mandatario la CEP resulta más clave que para todos.
“Es fundamental el resultado para ver si tiene alguna opción de proyectarse al menos a una primaria”, explicó Cordero. “Si aparece muy por debajo de lo esperado, que es al menos dos dígitos, es probable que comiencen algunos vientos que soplen en favor de sus bajada de la presidencial”.
Insulza, Ossandón y Kast
Al igual que Insulza, el senador independiente Manuel José Ossandón dijo que “mi decisión en esta carrera no depende de las encuestas”.
Y si bien nadie espera un aumento muy considerable de estos nombres y del candidato de Evópoli, Felipe Kast, sí resulta importante para ellos al menos subir en sus bajas cifras anteriores donde marcaron muy poco.
“Hay candidatos a los cuáles esta encuesta no les importa demasiado mucho como Ossandón y Felipe Kast, que son candidatos que, a diferencia de Insulza, se están proyectando hacia el futuro”.
El camino propio de la DC
Varios sostienen que para la DC esta encuesta CEP es clave en su definición de llevar un candidato a primera vuelta, lista única e incluso quebrar la NM. “Se va a demostrar si se sigue pensando en ir a primera vuelta o prefieren jugarse el todo o nada en una elección primaria”, dijo Morales, quien anticipó un buena evaluación de Carolina Goic.
La propia timonel DC sostuvo que “es una buena foto, pero tenemos un desafío que va más allá del dato que entrega la encuesta”.
Claudio Fuentes, director de la Escuela de Ciencia Política UDP.
Ya partió el período oficial de propaganda electoral. A las nuevas reglas establecidas por la ley los candidatos tienen otra dificultad: La indiferencia de la calle que muchas veces se transforma hasta en violencia.
Fernando García Naddaf, Director del Magíster en Política y Gobierno UDP.
Ítem mostró una considerable alza de 12 puntos con respecto a la encuesta de noviembre de 2015 y se ubicó tercera en el listado.
La encuesta del Centro de Estudios Públicos de agosto 2016 dada a conocer este viernes dio un nuevo remezón a la clase política chilena y demostró que la corrupción no es un tema menor dentro de las preocupaciones de la ciudadanía.
Dentro del Estudio Nacional de Opinión Pública julio-agosto 2016, la preocupación por la corrupción fue el ítem que mostró mayor alza desde 2015 y desplazó a educación del tercer puesto del listado.
Este punto, en comparación con las dos últimas encuestas realizadas por la institución, mostró una considerable alza de 12 puntos con respecto a su antecesora de noviembre de 2015, fecha en que llegó al 24 por ciento y se ubicaba quinta entre las preocupaciones, y 11 por ciento enfocada en la evaluación de agosto del año pasado.
Según Fernando García Naddaf, director del Magister de Política y Gobernabilidad de la Universidad Diego Portales, el aumento de la preocupación por la corrupción se debe a que “hay una mayor visibilidad de los escándalos políticos asociados a esto”, y explica que “no es un caso que se de solo en Chile, pasa en todo el mundo, se están mostrando estas situaciones debido al aumento de información”.
Sin embargo, el experto asegura que la situación nacional se argumenta en “toda una debacle, un espiral de casos que venimos viendo en Chile desde hace un par de años, como es Corpesca, SQM y Caval”.
Otro ítem relacionado en la CEP, indica que un 80 por ciento de los encuestados creen que bastantes o casi todos los políticos están involucrados en hechos de esta índole.
En opinión de García Está “es la parte más delicada” dentro del panorama de crisis en la clase política civil del país.
“La gente está haciendo un contagio de todos los actores políticos más relevantes. El contagio es peligroso porque deja un espacio muy importante para aquellos personajes que no son políticos profesionales, sino que vienen desde otros ámbitos. Es decir, se abren espacios para discursos populistas que pueden ser más riesgosos de lo que tenemos hoy”, sostuvo.
Además, el académico responsabilizó a la propia ciudadanía de no hacerse cargo de esta situación “Estamos pidiendo que la clases política asuma el tema pero estamos haciendo poco por cambiarlo”, aseveró.
“Estas cosas sólo se cambian porque la gente llegue y las cambie, no por que la elite política venga y lo haga. Porque no tienen interés en hacerlo. Ellos van a tratar que las cosas se mantengan como están. Pero si la gente no va a votar no hay forma de cambiarlo”, afirmó.
Alfredo Joignant, Doctor en Ciencia Politica Universidad Diego Portales
En esta edición de Mesa Central, Gonzalo Cordero, abogado y experto en asuntos públicos y Alfredo Joignant, doctor en Ciencia Política, académico de la U. Diego Portales e investigador del COES conversaron acerca de los resultados que arrojó la encuesta CEP. Las cifras del gobierno y los posibles candidatos presidenciales fueron algunas de las aristas analizadas por los panelistas.
Fernando García Naddaf, Director del Magíster en Política y Gobierno UDP.
El Centro de Estudios Públicos entregó las cifras de julio, y es por eso que el director del Magíster en Política y Gobierno UDP, Fernando García Naddaf, analiza el panorama político actual considerando los resultados obtenidos por el Gobierno y los posibles candidatos presidenciales.
Claudio Fuentes, director de la Escuela de Ciencia Política UDP.
Claudio Fuentes sostuve que lo más probable es que Sebastián Piñera lidere las preferencias para ser Presidente.
A pocas horas de que el Centro de Estudios Públicos revele una nueva encuesta, donde se muestren los políticos con mayor proyección para llegar a La Moneda, el director de la Escuela de Ciencia Política de la Universidad Diego Portales (UDP), Claudio Fuentes abordó las expectativas del sondeo.
En conversación con ADN Hoy, el académico recalcó que “proyectar algo con los resultados para el 2017, es imposible”.
“Lo que debiésemos encontrar es a Piñera primero, Lagos después y en tercer lugar Marco Enríquez”, añadió.
Además descartó, que en esta oportunidad, exista una figura sobresaliente como lo que pasó el 2012 con la actual Presidenta Bachelet.
Claudio Fuentes, director de la Escuela de Ciencia Política UDP.
Claudio Fuentes, director de la Escuela de Ciencia Política de la Universidad Diego Portales, analizó en El Diario de Cooperativa los resultados de la última encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP), a partir de los cuales aseveró que Marco Enríquez-Ominami, cuya aprobación cayó ocho puntos porcentuales, “viene en bajada”.
“Puede llegar a estar en la papeleta -obviamente depende de la Justicia, si va a estar procesado o no- pero en relación al Marco de su primera campaña presidencial, yo creo que está muy dañado por las investigaciones judiciales y creo que va a ser afectado”, indicó Fuentes en referencia a las indagatorias contra el líder del PRO por el uso de un jet privado brasileño durante su campaña de 2013, además de los aportes de SQM a su “mano derecha”, Cristián Warner.
El experto apuntó, sin embargo, que “si en la carrera presidencial todos los demás tienen algún problema vinculado a temas de corrupción, eventualmente podrían empatarse en ese tema (el descrédito)”, pero subrayó que “Marco Enríquez-Ominami viene más en bajada que en subida“.
Difíciles proyecciones
En torno al panorama que revela la encuesta sobre la próxima carrera presidencial, donde Sebastián Piñera lidera el ránking de preferencias, con un 14 por ciento, seguido por Ricardo Lagos con un 5 por ciento, enfrentados a un 62 por ciento de personas que no tiene candidato, el analista indicó que “no es posible hacer algún tipo de conjetura”.
“Son cifras muy bajas todavía, no se puede proyectar mucho con ese tipo de cifras”, pero, “si Lagos o cualquier candidato se declara como presidenciable, inmediatamente subiría en las encuestas”, comentó.
Candidato de Chile Vamos
El senador independiente Manuel José Ossandón aparece en la encuesta con un 2 por ciento de apoyo ante una eventual carrera presidencial, siendo el segundo posible candidato de Chile Vamos.
Entre Piñera y Ossandón “la diferencia está marcada. Primero, porque Piñera es muy conocido y segundo, Piñera ya ha manifestado una intencionalidad de campaña electoral, (mientras que) Ossandón es menos conocido y en ese sentido hay que esperar un poco”, aseveró el especialista.
Sin embargo, acotó que “la figura de Ossandón está tratando de proyectarse como el próximo después de Piñera, no tanto como la figura que ahora va a aparecer como el presidenciable de Chile Vamos”.
Aprobación de Guillier
En torno a la figura del senador independiente Alejandro Guillier, quien se posicionó en la encuesta CEP como el político mejor evaluado, pero no vio reflejado ese apoyo como posible candidato presidencial, donde sólo un 1 por ciento lo mencionó como su opción de manera espontánea.
Sobre esto Fuentes señaló que el senador tiene “los atributos que esperarían de los presidenciables, que son honestidad, el no vínculo con la corrupción”.
“Un senador como Guillier, que es independiente, aparece más cercano como unoutsider del sistema político y por lo tanto es bien evaluado, pero no necesariamente es marcado por la población como un presidenciable”.
El director de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad Diego Portales, Claudio Fuentes, analizó los resultados de la Encuesta CEP asegurando que hay una crítica transversal a la gestión de la Presidenta Michelle Bachelet y “no es incombustible como lo había sido parte del año pasado”.
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP.
La elección interna de la DC en 2013, entre Ignacio Walker y Aldo Cornejo, arrojó una participación cercana a los 23 mil 500 militantes. La primaria presidencial entre Ximena Rincón y Claudio Orrego convocó a casi 57 mil ciudadanos. En ambas existía cierto grado de incertidumbre respecto a la distancia entre el primero y el segundo. Esto no sucede con la elección interna que enfrentará la DC este domingo.
Todo indica que la lista oficialista encabezada por Jorge Pizarro ganará por amplio margen. A diferencia de la interna del PS, en la DC la elección causa escaso entusiasmo, y el gran desafío consiste en llevar a votar al mayor número de militantes posible. La tarea es difícil y sólo resta esperar que no se produzca ninguna clase de bochorno dada una eventual escuálida participación.
En el pasado, la elección interna de la DC era casi una primaria presidencial. Ser presidente del partido más grande daba ventaja a la hora de definir el candidato. Hoy la situación es muy distinta. Los años dorados de la DC no son más que un buen recuerdo. En 1992, por ejemplo, el partido llegó a gobernar a más de la mitad de los chilenos con sus 146 alcaldes. La DC obtenía un tercio de la votación y los identificados con el partido de acuerdo a las encuestas del CEP bordeaban el 35%. A eso hay que sumar una masa de concejales que casi llegaba a los 500, y una bancada de diputados que en 1993 era de 37. Si en 1992 la colectividad obtenía más de un millón 800 mil votos, en 2012 obtuvo poco más de 800 mil. A nivel de liderazgos, dentro de los 10 políticos mejor evaluados en las encuestas del CEP, la DC llegó a tener siete en la década de los ’90. Hoy sólo tiene uno: la ministra Rincón.
A pesar de este panorama, el partido que entrega Ignacio Walker está en mejores condiciones a como lo recibió. En la elección de diputados de 2009, la tienda política obtuvo poco más de 940 mil votos, mientras que en 2013 -y a pesar que el voto era voluntario- sobrepasó los 967 mil. Adicionalmente, aumentó su bancada de diputados de 19 a 21. En los comicios locales pasó algo similar. Si en 2008 los alcaldes de la colectividad gobernaban al 16% de los chilenos, en 2012 la cifra bordeó el 18%. En la elección de concejales 2012, en tanto, si bien se produjo una caída de 140 mil votos respecto a 2008, el porcentaje se mantuvo casi sin variación. Todo esto lleva a pensar en una buena evaluación para la gestión de Walker. Aunque su insistencia en los “matices” con el gobierno le costó más de un conflicto dentro de la DC, se negó a la sumisión frente a la izquierda. Cuando las marchas y protestas parecían dirigir los destinos del país, Walker puso la pausa y la mesura.
Las tareas para el próximo presidente del partido serán complejas. En primer lugar, deberá lidiar frente al cambio de gabinete que hará la Presidenta una vez que amaine la tormenta producida por los sucesivos escándalos. En segundo lugar, tendrá como tarea organizar las elecciones municipales de 2016, definiendo si la colectividad opta por una o dos listas de concejales. Si es lo segundo, habrá que determinar con qué partido armar el pacto. Está claro que a la DC le conviene la competencia en dos listas.
Al fracturar a la izquierda, el partido hace rendir más eficientemente sus votos, tanto así que si en 2012 hubiese competido en una sola lista, habría perdido cerca de 50 concejales. En tercer lugar, el próximo presidente del partido tendrá como tarea establecer el mecanismo de definición del candidato presidencial si es que emergen figuras relevantes. Por ahora, destacan la ministra Rincón (top ten en el CEP) y el propio Walker. Habrá que determinar si el mecanismo de selección del candidato es por aclamación o si se opta por las primarias. Sea como sea, la DC debe levantar una figura presidencial frente a la izquierda. De lo contrario, nuevamente será simple comparsa dentro del gobierno (si es que se gana la presidencial de 2017). Finalmente, el nuevo presidente debiese impulsar un congreso estratégico, restándole protagonismo a los congresos programáticos, que implican un desgaste innecesario y que poco efecto tienen en la ciudadanía.
Claudio Fuentes dice que hay “preguntas mal seleccionadas” en la CEP y que “se puede suponer una intencionalidad política”
“El CEP es una institución tradicional de derecha asociado a intereses económicos de ese sector. Uno podría automáticamente suponer que hay intenciones políticas detrás”, aseguró el director de la Escuela de Ciencia Política de Universidad Diego Portales, quien agregó que “hay un problema de descuido en la encuesta”.
El director de la Escuela de Ciencia Política de la Universidad Diego Portales, Claudio Fuentes, aseguró que el desarrollo de la encuesta CEP, en cuanto a la temática de la Reforma Educacional, “tiene problemas graves de sesgo en varias preguntas”. Así, señaló que los cuestionarios fueron “mal seleccionados, poco claros y muy largos”.
En entrevista con CNN Chile, el doctor en ciencia política analizó los resultados del sondeo revelado este jueves –correspondiente a julio de 2014– y que mostró una aprobación de un 50% al gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet.
“Michelle Bachelet aparece como un personaje con mucha confianza en la sociedad, y es mejor que su primer gobierno en el 2006″, expresó. Y agregó que la encuesta “es estándar en cuanto a la parte política”. Sin embargo, advirtió “graves” problemas en cuanto al área educacional.
Fuentes criticó las preguntas y dio algunos ejemplos.”¿Piensa Ud. que el Estado debiera financiar a las escuelas y liceos municipales y a los colegios particulares subvencionados, o sólo debería financiar a las escuelas y liceos municipales, pero no a los colegios particulares subvencionados?“. Según el cientista político, el cuestionario es “confuso” y muy “largo”. “Esta es una mala pregunta”, sentenció.
Otra interrogante del sondeo que resultó blanco de críticas fue: “¿Le gustaría que su hijo fuera a un lugar parejo y parecido al suyo?”. Según Fuentes, esas serían dos preguntas unidas en una sola, lo que, a su parecer, sería incorrecto. “Una cosa es parejo, y otra es parecido. Es una mala pregunta también”, concluyó.
Finalmente, al ser consultado sobre una posible explicación a esos errores en la encuesta, el profesional de la UDP expuso sus orígenes. “El CEP es una institución tradicional de derecha asociado a intereses económicos de derecha. Uno podría automáticamente suponer que hay intenciones políticas detrás”. “Vamos a ver si quizás fue un problema de falla metodológica, pero la verdad es que hay un problema de descuido en esta importante encuesta”, sentenció.
Por su parte, el cientista político Patricio Navia también se sumó a las criticas y publicó en su cuenta de Twitter un mensaje: “Producto de una investigación mal hecha por Fiscalía, un culpable puede quedar libre. Eso le pasó a la encuesta CEP con ref educacional” (sic), aseguró.