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  1. Estudio UDP/Criteria detecta importantes diferencias en percepciones de congresistas y ciudadanía sobre reformas políticas

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    En las últimas semanas se ha revitalizado la discusión sobre los poderes del poder Ejecutivo y Legislativo. La coordinación de la oposición para rechazar la idea de legislar de algunos proyectos ha revivido el debate sobre cuánto poder debe tener el Ejecutivo vis a vis el Legislativo.

    Entre mayo y agosto de 2018, el Laboratorio Constitucional de la Universidad Diego Portales entrevistó al 92,4% de los congresistas en temas políticos en una encuesta de opinión. Este año, en abril, Criteria Research reprodujo la encuesta pero lo aplicó a la ciudadanía, entrevistando a un grupo de 830 personas en un muesreo aleatorio en una encuesta de panel online.

    Al consultar a la ciudadanía sobre el diseño institucional democrático observamos que la crisis que viven las instituciones representativas tienen efectos relevantes en las percepciones ciudadanas. Por ejemplo, la ciudadanía encuestada se muestra más favorable a limitar el tiempo que los políticos deberían estar en el poder, y al mismo tiempo se muestran partidarios de aumentar el poder presidencial.  Las élites congresistas, por su parte, prefieren atenuar poderes del Ejecutivo y permitir opciones moderadas de reelección.  Se observa alta división en estos temas de las élites, lo que anticipa que estas reformas dificilmente se materializarán.

    Otro de los resultados sorpresivos se vincula con la obligatoriedad de asistir a votar. Usualmente, teníamos un escenario donde las élites políticas se inclinaban por el voto obligatorio, mientras en la opinión pública dominaba una mayoría que se inclinaba por el voto voluntario. En esta oportunidad, la encuesta panel muestra una mayoría relevante (58%) que se inclina por el voto obligatorio, lo que podría manifestar una tendencia de mayor debate sobre el tema a nivel social.

    • Voto obligatorio: Los congresistas mayoritariamente prefieren el voto obligatorio (67%), lo que es consistente con anteriores encuestas. Lo novedoso es que también la mayoría de la ciudadanía encuestada se muestre a favor del voto obligatorio (58%), lo que rompe una tendencia observada en otros estudios donde se prefería el voto voluntario.
    • Reelección presidencial: Mientras la mayoría de los congresistas se muestra partidaria de un sistema de reelección presidencial por una vez (49%), la ciudadanía prefiere en su mayoría la situación actual—cuatro años sin reelección inmediata (40%). La idea de la reelección es más resistida por la ciudadanía lo que puede deberse al cuestionamiento y desconfianza social respecto de las instituciones de representación.
    • Límite a reelección de congresistas: Si existe un ámbito donde congresistas y la ciudadanía están de acuerdo es en el mayoritario apoyo al límite a la reelección (75% y 84% respectivamente).  No obstante, se advierten  diferencias importantes respecto de cuánto debería ser este límite. Mientras la ciudadanía encuestada opta mayoritariamente por otorgarles un máximo de 2 períodos a diputados (52%), los congresitas optan por dos períodos para diputados (45%).  En el caso de los senadores,  tanto la ciudadanía como congresistas favorecen la opción de reelección de un período (53% y 43% respectivamente).
    • Régimen de gobierno: Vemos que la ciudadanía es más proclive a mantener un sistema en donde la figura presidencial cumpla un papel fundamental (51%). Mientras que los congresistas optan en su mayoría por atenuar o limitar el poder ejecutivo. La opción del sistema parlamentario no es una posibilidad ni para ciudadanos ni para congresistas (4 y 7% respectivamente). Así, en la percepción ciudadana predomina la opción de mantener el sistema presidencial, mientras las élites congresistas prefieren su limitación.
    • Cambiar la constitución actual: Aquí podemos ver que la inmensa mayoría de los parlamentarios y de los ciudadanos se muestran favorables a modificar la actual Constitución (reformarla o cambiarla). Ahora bien, entre las opciones cambiar por completo la constitución o reformarla, las aguas están divididas tanto en la ciudadanía como en los congresistas en partes casi idénticas, demostrando la división que existe en el país.
    • Otras temáticas: Respecto de cambios tanto en el Tribunal Constitucional como del sistema bicameral del Congreso, la ciudadanía no parece estar muy informada ni vinculada al tema. Mientras que para los congresistas, la mayoría está abierto a reducir o bien eliminar las atribuciones del TC.

    En tanto, un 48% de los congresistas están abiertos a pasar de un Congreso con dos cámaras a uno de carácter unicameral.  En la ciudadanía se observa mayor dispersión, y un alto nivel de NS/NR lo que sugiere mayor desconocimiento respecto de implicancias que podría tener contar con una o dos cámaras.

    Descargar estudio aquí

  2. Mediatización de la política

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    Fernando García Naddaf, académico de la Escuela de Ciencia Política UDP

    El académico de la Escuela de Ciencia Política UDP Fernando García Naddaf participó de programa El Informante del Canal 24 Horas sobre las candidaturas presidenciales y el análisis de las encuestas que se realizan en Chile.

    “Los políticos hoy en día saben que la política está mediatizada. Por lo tanto, tienen que saber leer y prepararse para las lógicas y los soportes de cada uno de los medios. Si tu vas a un debate, y no estás preparado, es evidente que no estás entendiendo como se traduce hoy la lógica política”

    “No tienes por qué tener conocimiento de todos los aspectos de la administración pública de las políticas públicas. Para eso tu tienes asesores. Pero lo que sí se le pide a un presidente de la república o un senador es que tenga grandes visiones de mundo, grandes visiones de política. En el fondo lo que se pide es que sea un líder.

    Ver programa en 24 Horas

     

  3. Municipales y presidenciales

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    Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

    Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

    Los candidatos fuertes no tienen ningún incentivo para presidencializar la elección, cosa que sí sucede con los débiles. La elección en la comuna de Santiago es fiel reflejo de aquello.

    En medio de una evidente crisis de confianza hacia los políticos, la encuesta CEP mostró un dato que, en cierta medida, es esperanzador. El 52,2% de los encuestados se mostró satisfecho o muy satisfecho con la gestión de su alcalde. Estos niveles de satisfacción son mayores en quienes están seguros de ir a votar (60%) y en quienes probablemente lo harán (58,2%), bajando en el grupo más renuente a asistir a las urnas. Estas cifras contrastan con los niveles de aprobación presidencial y de las coaliciones. Mientras Bachelet es respaldada por el 15% de los chilenos, la Nueva Mayoría alcanza un 8%, y Chile Vamos un 10%. Resta señalar que los parlamentarios reciben una nota de 2,7.

    El poder local se constituye en un oasis de confianza o, al menos, en una reserva de evaluaciones positivas. Claro está que dicha reserva no implica necesariamente que los ciudadanos acudan en masa a votar, pero sí que vean en su municipio un área de gestión política menos contaminada en comparación con el poder nacional. A pesar de las sistemáticas acusaciones de corrupción hacia algunos alcaldes, sumado a las críticas por los viajes de turismo —y no de capacitación— de algunos concejales, la gestión municipal es bien evaluada. Por ello, sorprende que legisladores del PPD y del PS estén bloqueando la elección de intendentes que, justamente, va en la línea de fortalecer el poder local frente al desacreditado poder nacional. Las evaluaciones positivas hacia la gestión de los alcaldes son relativamente transversales. Según el nivel educativo de los encuestados, la satisfacción con la gestión de los alcaldes es de 56,7% en quienes tienen entre 0 y 3 años de educación, y de 52,9% en quienes tienen 13 o más años. Algo similar sucede al comparar encuestados urbanos y rurales. Los urbanos muestran un nivel de satisfacción del 51,5% y los rurales del 56%. La elección de intendentes, por tanto, podría reproducir estos niveles de satisfacción con el poder local, descongestionando la presión que hoy existe sobre el poder nacional.

    La buena evaluación hacia la gestión municipal no implica que los alcaldes que buscan la reelección sean cartas seguras. En 2004 buscaron la reelección 303 alcaldes, triunfando 192. En 2008, las cifras fueron de 274 incumbentes con triunfo de 172.

    En 2012, en tanto, se repostularon 289 y ganaron 175. En promedio, el 63% de los alcaldes logra la reelegirse, cifra menor en comparación con el 82.4% de los diputados que se repite el plato. Si en las pasadas municipales 175 alcaldes retuvieron el cupo, el resto de los municipios —casi la mitad— se renovó.

    ¿Qué rol juegan los candidatos presidenciales en una elección municipal? Los candidatos fuertes no tienen incentivos para presidencializar la elección, cosa que sí sucede con los débiles y con los desafiantes con opción de ganar. La elección en la comuna de Santiago es fiel reflejo de aquello. Tohá y Alessandri buscan desesperadamente figurar junto a los líderes de cada coalición. Los incumbentes fuertes, en tanto, sólo se dedican a recorrer la comuna mostrando sus logros. En este caso, son los candidatos presidenciales quienes buscan a esos alcaldes, pues les pueden ser muy útiles al día siguiente de la elección para dar cuenta de su fuerza electoral. Visto así, los candidatos débiles y los desafiantes buscan la foto con los presidenciables, mientras que en el caso de los fuertes, son los presidenciables los que buscan la foto con el alcalde.

    Lo anterior conduce a cuatro conclusiones: los alcaldes generan más confianza que los legisladores; pese a las buenas evaluaciones de los alcaldes, existen altos niveles de rotación en el cargo; los alcaldes fuertes no tienen ningún incentivo para “presidencializar” la elección, cosa que sí sucede con los alcaldes débiles; y, más que avanzar hacia un sistema semipresidencial, lo que Chile necesita es fortalecer los gobiernos locales y regionales, comenzando por elegir a sus intendentes.

    Leer columna en Revista Qué Pasa

  4. Encuestas o primarias. El dilema de la Nueva Mayoría

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    Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

    Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

    En una encuesta quedará representada -si son bien hechas- la opinión general de los electores de la comuna. En una primaria, en cambio, quedarán reflejadas las preferencias de los votantes de la NM.

    Las primarias no son el único ni el mejor mecanismo de selección de candidatos. Naturalmente, una de sus ventajas es que entrega la decisión a los electores mientras que otros mecanismos la dejan a merced de negociaciones políticas o, sencillamente, de las encuestas. En la elección primaria los resultados dependen de las preferencias de los votantes, pero también -y en gran magnitud- de la capacidad de movilización de los candidatos. Suele sostenerse que en las primarias votan los más ideologizados. Eso es parcialmente cierto. Parte importante de la votación se produce por movilización o acarreo. Por eso mismo, se encuentra una relación negativa entre participación en primarias y tamaño de las comunas. A menor tamaño, mayor participación. Y precisamente en las localidades más pequeñas es donde en menor medida se cultivan lazos ideológicos entre partidos y votantes.

    Otro punto sobre las primarias corresponde a las capacidades económicas de los candidatos. Ya sea un sistema de primarias legales o autogestionadas, los candidatos con mayores recursos siempre llevarán la ventaja. No es suficiente la fiscalización del Servel para evitar que el dinero siga incidiendo en las campañas y en los resultados electorales. Por otro lado, las primarias pueden provocar algunos efectos nocivos, tales como el quiebre de partidos o coaliciones, o simplemente que el o los perdedores no se sumen a la campaña del ganador. En caso de que finalmente se rechace el requerimiento de la NM para hacer primarias legales, no son pocos los que de antemano descartan las primarias convencionales. Es cierto que hacer primarias sin propaganda electoral es riesgoso, pues se supone que habrá un Servel más activo y, adicionalmente, los alcaldes de oposición no perderán la oportunidad de denunciar alguna irregularidad por parte de los candidatos de la NM. Sin embargo, el problema es más complejo.

    En las primarias autogestionadas de la Concertación en 2012 para 141 comunas, la participación fue de 315 mil votantes equivalentes al 10% del padrón. Si tomamos como universo los votos que consiguió la Concertación en 2008, ese porcentaje crece a 25%. Es decir, uno de cada cuatro concertacionistas votó en esas primarias. La Concertación hizo primarias en 58 comunas donde tenía alcalde. De esas 58, en 37 de ellas lo hizo el alcalde como figura incumbente, y en las 21 restantes el alcalde no buscó la re-elección o se vio impedido de hacerlo. Maipú representa el caso de un alcalde que no buscó la re-elección, mientras que Lo Espejo corresponde a una comuna donde el incumbente no pudo repostularse. Esto, porque perdió la primaria interna de su partido.

    De los 37 incumbentes que compitieron en la primaria, ganaron 32. De esos 32, 24 ganaron en la elección general. En tanto, de los 5 desafiantes que derrotaron al incumbente en primarias, 4 de ellos ganaron en la elección general. Estos datos muestran que, al menos en primarias autogestionadas, los incumbentes mantienen una alta probabilidad de triunfo en esas primarias, mientras que los desafiantes ganadores de la primaria tienen una altísima chance de ganar la alcaldía en la elección general.

    ¿Qué hará la NM si finalmente se ve impedida de realizar primarias legales? Un primer camino es realizar encuestas de opinión y de acuerdo a esos resultados nominar al candidato. Un segundo camino son las elecciones primarias autogestionadas que, como señalé más arriba, tienen serias limitaciones en cuanto al desarrollo de campañas. Sin embargo, algunas primarias serán inevitables. Esto, porque las encuestas pueden declarar un empate entre los candidatos. Además, esas encuestas podrían arrojar un alto volumen de personas que no conoce a los candidatos y, en consecuencia, una alta tasa de no respuesta. Por último, esas encuestas deben considerar una muestra lo suficientemente grande a fin de que sean útiles para dirimir la nominación. Si son encuestas pequeñas, es muy probable que los candidatos queden empatados debido al alto error muestral.

    En una encuesta quedará representada -si son bien hechas- la opinión general de los electores de la comuna. En una primaria, en cambio, quedarán reflejadas las preferencias de los votantes de la NM. ¿Qué harán los tomadores de decisiones en caso de que en una encuesta un candidato aparezca en el primer lugar, pero cuyos apoyos provengan fundamentalmente de electores de derecha?, ¿cuál será el listado de preguntas que utilizarán para esa encuesta? En caso de que la pregunta sea por la intención de voto si las elecciones fuesen el próximo domingo, esa respuesta quedará contaminada debido a la participación de personas que no se identifican con la NM.  Otra opción sería realizar una pregunta de filtro encuestando sólo a probables votantes de la NM y excluyendo a los candidatos de Chile Vamos.

    Como se advierte, el problema no es de fácil solución. El último recurso para evitar primarias autogestionadas sería la imposición del candidato mediante una negociación entre los partidos. Este mecanismo no es mejor ni peor que las primarias, pero seguramente será interpretado como un cierre total a la participación ciudadana.

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  5. Resultados de la Encuesta de Opinión Pública en la Araucanía de la UDP

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    Encuesta de opinión pública en la Araucanía

    BANDERA MAPUCHE OK

     

    Por Maite de Cea, Berta Teitelboim, Gabriel Otero, Camila Peralta, y Claudio Fuentes S.

    Facultad de Ciencias Sociales e Historia, Universidad Diego Portales

    La situación de la Araucanía ha generado un amplio debate. Sin embargo, muy poco se conoce sobre las percepciones sociales de quienes residen en la zona. Indagamos sobre ellas, aplicando una encuesta representativa del 61,5% de la población de la región y del 67,8% de la población indígena de allá. Se entrevistó a 708 personas mayores de 18 años en una muestra probabilística. El trabajo de campo lo realizó Feedback y se aplicó entre el 18 de diciembre y 10 de enero pasados. Advertimos que, contrariamente a lo que se suele argumentar, la ciudadanía en la Araucanía (indígenas y no indígenas) rechazan mayoritariamente el uso de la violencia como estrategia para resolver demandas y que se dividen notoriamente respecto de políticas sobre tierras y participación política de los pueblos originarios.

     

    Las preocupaciones en la región

    No es el conflicto, sino que los temas cotidianos como la falta de trabajo y la salud lo que preocupa a la población transversalmente. En cambio, la delincuencia y el conflicto asociado a las demandas mapuche frente al Estado son significativamente más relevantes para la población no indígena, tanto en zonas urbanas como rurales.

    En forma esperable, el nivel de compromiso con las demandas de los pueblos indígenas es muy bajo entre quienes son residentes no indígenas de la región. Lo interesante de observar es que quienes se autoidentifican como indígenas están divididos: un 35% se muestra bastante/muy comprometido, mientras un 50% se muestra nada/algo comprometido con esas demandas.

    Pero, ¿con qué se asocian las demandas indígenas? La percepción de la población indígena y no indígena las asocia por sobre un 55% a la defensa de los territorios ancestrales, la defensa de la cultura originaria, y la revitalización cultural. La asociación negativa con terrorismo, conflicto y violencia alcanza el 45% entre los no indígenas y no supera el 25% entre los indígenas.  Por lejos, la asociación mayor es con la defensa de los territorios ancestrales.

    Actores y legitimidad de la violencia

    Nuestra investigación no sustenta la visión estereotipada de indígenas apoyando exclusivamente al movimiento indígena y los no indígenas a los gremios empresariales. La mitad de la muestra de no indígena apoya el movimiento de agricultores, camioneros, estudiantes y grupos ambientalistas. Pero en el caso de los indígenas también se dan apoyos significativos al movimiento de los camioneros (44%) y de los agricultores (60%)—en este último caso de indígenas de sectores rurales principalmente. La diferencia más clara y esperable se produce respecto del apoyo a movimientos de los pueblos originarios, que recibe mucho menor apoyo de los indígenas.

    El uso de la violencia no es justificable cuando se reclaman tierras ancestrales ni para indígenas (71%) ni para no indígenas (82%). Un 16% de los mapuche señalaron que se justificaba en ocasiones, mientras un 13% dijo que siempre. Así, prevalecen en la región de la Araucanía posturas que rechazan el uso de la violencia como estrategia legítima para abordar distintas demandas.

    Divididos en las soluciones

    Las divisiones principales en la Araucanía se observan a la hora de pensar en las soluciones. Entre los indígenas, sobre el 75% apoya la idea de crear institucionalidad específica como un ministerio. Entre los no indígenas el apoyo a esas mismas medidas baja a un 54% como promedio. Pero cuando se trata de medidas que afectan concretamente a los pueblos originarios, emergen las diferencias. Entre los indígenas se apoya fuertemente que existan asientos reservados para indígenas en el Congreso (77%), la administración autónoma de sus territorios (60%) y que sus territorios les sean devueltos (69%). Entre los no indígenas el apoyo a tales medidas es significativamente menor (45%, 35% y 36% respectivamente).  La región se divide al momento de buscar soluciones.

    Consulta a pueblos indígenas

    Durante el año 2014 el Ministerio de Desarrollo Social realizó una consulta a los pueblos originarios en relación a la creación de un Ministerio de Asuntos Indígenas y del o los Consejos de Pueblos Indígenas. Dicho proceso, que se extendió por 5 meses, culminó a comienzos de febrero del 2015. Consultados sobre el tema, solo un 9% de los encuestados indígenas señaló haber recibido información y un 5% indicó tener conocimiento de los temas que se trataron. La baja participación en el proceso de consulta se atribuye a que fue un proceso mal organizado (76%), poco transparente (73%), y que no abordó las demandas importantes (59%).

    Autonomía política pero no separatismo

    La mayoría de los indígenas de la región de la Araucanía aspiran a tener mayor control político sobre sus destinos, pero al mismo tiempo no quieren ser discriminados. Un 70% de los indígenas plantea que el Estado de Chile no debiese hacer diferencias entre el pueblo mapuche y los chilenos—postura que es más intensa entre indígenas rurales; pero al mismo tiempo, el 53% de los indígenas sostiene que el Estado de Chile debe permitir al pueblo mapuche controlar y gobernar sus territorios. Un 37% de ellos se muestra de acuerdo con la idea de que el Estado de Chile lo reconozca como un pueblo distinto al Chileno.  Entre los indígenas de la Araucanía no prevalece un ideal separatista, aunque sí uno de mayor control político sobre sus destinos.

    Ficha Técnica:

    Encuesta probabilística, cara a cara, aplicada a población mayor de 18 años, residentes en 13 comunas de la Araucanía. Representa el 67,8% de la población indígena y al 61,5% de la población total de la región. Error muestral de +/- 3,7%. Trabajo de campo fue realizado por Feedback entre el 18 de diciembre del año 2015 y el 10 de enero del 2016. Este estudio fue realizado en el marco del trabajo realizado por los investigadores asociados al Centro de Estudios Interculturales e Indígenas (FONDAP-ICIIS).

    Descargar Encuesta de Opinión Pública en la Araucania UDP

  6. Divididos en la solución

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    ENCUESTA DE OPINIÓN PÚBLICA EN LA ARAUCANÍA

    La situación de La Araucanía ha generado un amplio debate. Sin embargo, muy poco se conoce sobre las percepciones sociales de quienes residen en la zona. Indagamos sobre ellas, aplicando una encuesta representativa del 61,5% de la población de la región y del 67,8% de la población indígena de allá. Se entrevistó a 708 personas mayores de 18 años en una muestra probabilística. El trabajo de campo lo realizó Feedback y se aplicó entre el 18 de diciembre y 10 de enero pasados.

    Advertimos que, contrariamente a lo que se suele argumentar, la ciudadanía en La Araucanía (indígenas y no indígenas) rechaza mayoritariamente el uso de la violencia como estrategia para resolver demandas y que se divide notoriamente respecto de políticas sobre tierras y participación política de los pueblos originarios.

    mapuches

    No es el conflicto, sino que los temas cotidianos, como la falta de trabajo y la salud lo que preocupa a la población transversalmente. En cambio, la delincuencia y el conflicto asociado a las demandas mapuches frente al Estado son significativamente más relevantes para la población no indígena, tanto en zonas urbanas como rurales.

    En forma esperable, el nivel de compromiso con las demandas de los pueblos indígenas es muy bajo entre quienes son residentes no indígenas de la región. Lo interesante de observar es que quienes se autoidentifican como indígenas están divididos: un 35% se muestra bastante/muy comprometido, mientras un 50% se muestra nada/algo comprometido con esas demandas.

    Pero, ¿con qué se asocian las demandas indígenas? La percepción de la población indígena y no indígena las asocia por sobre un 55% a la defensa de los territorios ancestrales, la defensa de la cultura originaria, y la revitalización cultural. La asociación negativa con terrorismo, conflicto y violencia alcanza el 45% entre los no indígenas, y no supera el 25% entre los indígenas. Por lejos, la asociación mayor es con la defensa de los territorios ancestrales.

    mapuches

    Nuestra investigación no sustenta la visión estereotipada de indígenas apoyando exclusivamente al movimiento indígena y los no indígenas a los gremios empresariales. La mitad de la muestra de no indígenas apoya el movimiento de agricultores, camioneros, estudiantes y grupos ambientalistas. Pero en el caso de los indígenas también se dan apoyos significativos al movimiento de los camioneros (43%) y de los agricultores (60%)—en este último caso de indígenas de sectores rurales principalmente—. La diferencia más clara y esperable se produce respecto del apoyo a movimientos de los pueblos originarios, que recibe mucho menor respaldo de los indígenas.

    El uso de la violencia no es justificable cuando se reclaman tierras ancestrales ni para indígenas (71%) ni para no indígenas (82%). Un 16% de los mapuche señalaron que se justificaba en ocasiones, mientras un 13% dijo que siempre. Así, prevalecen en la Región de La Araucanía posturas que rechazan el uso de la violencia como estrategia legítima para abordar distintas demandas.

    mapuches

    Las divisiones principales en La Araucanía se observan a la hora de pensar en las soluciones. Entre los indígenas, sobre el 75% apoya la idea de crear una institucionalidad específica como un ministerio. Entre los no indígenas el apoyo a esas mismas medidas baja a un 54% como promedio. Pero cuando se trata de medidas que afectan concretamente a los pueblos originarios, emergen las diferencias. Entre los indígenas se apoya fuertemente que existan asientos reservados para indígenas en el Congreso (77%), la administración autónoma de sus territorios (60%) y que estos les sean devueltos (69%).

    Entre los no indígenas el apoyo a tales medidas es significativamente menor (45%, 35% y 36%, respectivamente). La región se divide al momento de buscar soluciones.

    AUTONOMÍA POLÍTICA PERO NO SEPARATISMO

    La mayoría de los indígenas de la Región de La Araucanía aspiran a tener mayor control político sobre sus destinos, pero al mismo tiempo no quieren ser discriminados. Un 70% de los indígenas plantea que el Estado de Chile no debiese hacer diferencias entre el pueblo mapuche y los chilenos —postura que es más intensa entre indígenas rurales; pero al mismo tiempo, el 53% de los indígenas sostiene que el Estado debe permitir al pueblo mapuche controlar y gobernar sus territorios—. Un 37% de ellos se muestra de acuerdo con la idea de que el Estado de Chile los reconozca como un pueblo distinto al chileno. Entre los indígenas de La Araucanía no prevalece un ideal separatista, aunque sí uno de mayor control político sobre sus destinos.

    CONSULTA A PUEBLOS INDÍGENAS

    Durante el año 2014, el Ministerio de Desarrollo Social realizó una consulta a los pueblos originarios en relación a la creación de un Ministerio de Asuntos Indígenas y del o los Consejos de Pueblos Indígenas. Dicho proceso, que se extendió por 5 meses, culminó a comienzos de febrero del 2015. Consultados sobre el tema, sólo un 9% de los encuestados indígenas señaló haber recibido información, y un 5% indicó tener conocimiento de los temas que se trataron. La baja participación en el proceso de consulta se atribuye a que fue un proceso mal organizado (76%), poco transparente (73%), y que no abordó las demandas importantes (59%).

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  7. Enríquez-Ominami, ausencia y caída

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    Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

    Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

    El ex diputado bajó 9 puntos de evaluación positiva en la encuesta CEP justo en la semana en que declaró como imputado por el caso SQM. Expertos atribuyen la caída a su silencio de varias semanas y los viajes al exterior.

    Una difícil semana enfrentó el ex candidato presidencial y líder del PRO, Marco Enríquez- Ominami. Mientras el lunes fue interrogado como imputado en el caso SQM, ayer se conocieron los resultados de la última encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP), donde el ex diputado sufrió una caída histórica en su popularidad.

    Según el sondeo, Enríquez-Ominami obtuvo un 33% de evaluación positiva, nueve puntos menos que en la última medición de agosto y su peor registro desde que debutó en el listado con un 48% en junio de 2009. Además, el ex parlamentario cayó desde el primer lugar del ranking al número ocho. (ver gráficos)

    Y aunque la etapa de trabajo de recolección de datos de la encuesta fue entre el 4 de noviembre y el 6 de diciembre, por lo que no alcanzó a medir el posible impacto de la declaración que el lunes presto a la fiscalía, analistas señalan que su vinculación al caso sí terminó por afectarlo.

    De hecho, durante ese período Enríquez -Ominami fue cuestionado desde distintos sectores por mantenerse fuera de Chile, visitando países de América Latina y Europa, en momentos en que la fiscalía lo requería para conocer su testimonio ante presuntos aportes irregulares de SQM a su campaña.

    Según el analista de la Universidad del Desarrollo (UDD), Gonzalo Müller, la principal razón de la caída en su popularidad se explicaría por eso: la ausencia prolongada del ex diputado, quien no habría explicado a tiempo y con detalles su situación.

    “Quienes no responden inmediatamente a la ciudadanía son altamente cuestionados. Cuando se guarda silencio por tanto tiempo, como fue el caso de Marco por el caso SQM, ya no importa mucho lo que se diga después. La ciudadanía ya se habrá hecho una idea y habrá suspicacias”, explicó.

    Según Mauricio Morales, analista de la Universidad Diego Portales, “los políticos exógenos a las dos grandes coaliciones tienen más dificultades que los tradicionales. Como basan su popularidad condenando las malas prácticas de los políticos de siempre, basta una denuncia para que esa imagen se desmorone”.

    Desde la encuesta CEP de junio de 2009 que ME-O es medido como personaje político. En esa oportunidad el entonces candidato presidencial alcanzaba un 48% de evaluación positiva y un 20% de negativa. Cifras bastante lejanas a las obtenidas ayer.

    Así, al revisar las evaluaciones históricas del ex militante del PS, se observan dos caídas importantes en su aprobación. La primera se registró en diciembre de 2010, cuando alcanzó un 36% de evaluación positiva luego de haber llegado a un peak de 52% en octubre de ese mismo año.

    Consultado sobre estos resultados, Enríquez-Ominami y su entorno más cercano prefirieron guardar silencio.

    Aunque hasta comienzos de año Enríquez-Ominami mantenía abierto canales de comunicación con varios dirigentes de la Nueva Mayoría que veían en el ex diputado una opción de carta presidencial para el 2017, desde su vinculación al caso SQM y la irrupción de potenciales candidaturas al interior del propio bloque esos contactos se han debilitado.

    Su fuerte caída en la encuesta CEP, advierten en el oficialismo, debilitaría aún más la postura de quienes podrían insistir en sumarlo a una primaria presidencial. Así, las eventuales negociaciones electorales quedaría circunscritas a las municipales del próximo año.

    “Estamos buscando acuerdos caso a caso en algunas comunas con el PRO, RD y otros. A pesar de la encuesta, esa idea la mantenemos”, dijo el secretario general PPD Oscar Santelices

    Jackson el mejor evaluado

    Con 28 años, ayer Giorgio Jackson se convirtió en el político mejor evaluado de la larga lista de figuras contempladas en la encuesta CEP, obteniendo un 44% de menciones positivas. Esta es la segunda vez que el diputado de Revolución Democrática aparece como uno de los mejores posicionados en este sondeo. Pese a que el parlamentario por Santiago supera en aprobación a figuras presidenciables como Isabel Allende y Sebastián Piñera, una eventual candidatura a La Moneda por ahora es imposible. Esto, ya que de acuerdo a la Constitución, para ser Presidente se debe tener como mínimo 35 años. Más allá de sus buenos resultados a nivel personal, RD -colectividad que lidera- no ha logrado obtener las firmas necesarias para convertirse en partido político.

    Rechazo a Pizarro aumenta 17 puntos

    Aunque nunca ha estado entre los personajes mejor evaluados -desde que comenzó a medirse tras asumir como presidente de la DC ha rondado el 17% de evaluación positiva- el senador Jorge Pizarro registró en noviembre un retroceso de 5 puntos porcentuales para llegar a un índice de 12%.

    Esto, acompañado de un crecimiento aún más significativo en su tasa de rechazo. Según el último sondeo Pizarro concita un 57% de evaluación negativa (la tasa más alta del ranking), 17 puntos por sobre la última medición en agosto pasado.

    ¿Posibles razones?: la vinculación de sus hijos con el caso SQM y su polémico viaje a Inglaterra para ver el Mundial de Rugby, dos días después del terremoto que afectó a Coquimbo, su región, en septiembre.

    La resistencia a las figuras del PC

    Pese a ser una de las figuras más conocidas del PC, la diputada Camila Vallejo no logra revertir la resistencia que, de acuerdo a los resultados de la CEP, generaría en la ciudadanía. La ex presidenta de la Fech retrocedió tres puntos en su evaluación positiva a un 23%. Un nivel en el que prácticamente se ha mantenido en los últimos sondeos, pese a debutar con un auspicioso 44% en diciembre de 2011. Actualmente también es uno de los personajes que mayor rechazó genera: en noviembre obtuvo un 54% de evaluación negativa. El otro dirigente PC medido es el timonel Guillermo Teillier, quien figura en las últimas posiciones con sólo un 16% de evaluación positiva.

    Ver artículo aquí

  8. COES lanzará el primer módulo de la primera encuesta nacional sobre Conflicto y Cohesión Social

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    COES

    Seminario encuesta COES: ¿Crisis en la confianza política?

    INSCRIPCIONES AL SEMINARIO

    Invitación oficial:

    Nos encontramos en un periodo caracterizado por la desconfianza hacia una serie de instituciones, asociado a una creciente conciencia crítica de los ciudadanos así como también al efecto de variados escándalos de connotación pública que en el último tiempo han remecido al país.

    El seminario intenta aportar una reflexión desde la investigación académica al tema de la confianza política, entregando evidencia de investigación internacional y también nacional basada en los datos de la Encuesta COES 2014.

    Programa

    16:00 – Exposición de la académica Dra. Sonja Zmerli (Universidad de Frankfurt, Alemania), tema: “Political trust in comparative perspective” (inglés, sin traducción)

    17:00 – Presentación encuesta COES (Juan Carlos Castillo, subdirector COES, Matías Bargsted, investigador asociado COES): Confianza política en Chile

    17:30 – Comentarios de resultados de la encuesta: Alfredo Joignant (investigador principal COES)

    17:45 – Preguntas del público

    18:00 – Cierre y coffee break

    ¿Cuándo?

    Jueves 19 de marzo, entre las 16:00 y 18:00 hrs.

    ¿Dónde?

    Sala P-307, edificio Placa, Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile (Diagonal Paraguay 257, Santiago).

    INSCRIPCIONES AL SEMINARIO

  9. Encuesta UDP revela alta desaprobación hacia diputados ex dirigentes estudiantiles

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    La Universidad Diego Portales publicó los resultados de su Encuesta Nacional 2014, donde destaca la alta desaprobación que tienen los diputados de la bancada estudiantil.

    Gran incertidumbre sobre el futuro económico, ausencia de liderazgo en las principales coaliciones políticas, la delincuencia como el principal problema país y una baja sostenida en la confianza hacia las instituciones, fueron los principales resultados de la Encuesta Nacional 2014 de la Universidad Diego Portales.

    Esta encuesta, que se realiza desde el año 2008, mostró cómo las instituciones no han podido revertir la desconfianza de los chilenos hacia ellas. El Congreso y los partidos políticos son las que tienen los peores índices, mientras que Carabineros y la radio alcanzan la mayor tasa de confianza.

    En la baja credibilidad que presentan los políticos, destaca el que los ex líderes estudiantiles, que ahora son diputados, presentan una desaprobación de un 52%.

    Una de las encargadas del proyecto, Carolina Segovia, indicó que la desaprobación a la bancada estudiantil no varía dependiendo de la edad de los encuestados.

    La encuesta reveló también una ausencia de liderazgos en las dos coaliciones políticas.

    En la alianza solo Sebastián Piñera destaca con un porcentaje de menciones de un 12%, mientras en la Nueva Mayoría es Rodrigo Peñailillo quien obtuvo más menciones con solo un 3,3%.

    Revisa nota original en Radio Bio-Bio 

  10. ICSO-UDP lanzará resultados de la Encuesta Nacional UDP 2014

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    Desde el año 2005 el Instituto de Investigación en Ciencias Sociales de la Universidad Diego Portales, ICSO-UDP, desarrolla un programa de encuestas de opinión pública buscando dar a conocer los cambios que han ocurrido en Chile.
    Durante la actividad – a realizarse el 5 de noviembre a las 10:30 horas, en el salón Diego Portales de la Casa Central UDP (Gorbea 1770) – Carolina Segovia, Directora del ICSO-UDP, presentará los resultados de la décimo primera medición.

    Este trabajo tiene como objetivo contribuir a la comprensión en el cambio de percepción de los chilenos, en diversas áreas donde el país evidencia transformaciones cruciales.

  11. RN y su oportunidad de defender principios

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    patricio navia

     

     

     

     

     

     

     

    Patricio Navia

    Porque es una de sus pocas banderas que concita apoyo mayoritario, resulta incomprensible que Renovación Nacional esté considerando abandonar su oposición a un aumento en el número de parlamentarios. Si bien la gente quiere que los políticos se pongan de acuerdo, los chilenos también quieren que defiendan sus valores. Si son incapaces de defender sus convicciones, los políticos difícilmente serán convincentes cuando prometan defender los intereses y prioridades de sus electores.

    Después de prometer el fin del sistema electoral binominal en campaña, la Presidenta Michelle Bachelet impulsó una reforma electoral que satisficiera a cada partido miembro de la Nueva Mayoría. Como hay profundos desacuerdos sobre qué sistema alternativo es más conveniente, el Gobierno diseñó un traje a la medida de todos los partidos de la NM y de Amplitud, único partido de derecha que se sumó a la iniciativa.

    Como todo sistema electoral, el binominal distorsiona la forma en que los votos se transforman en escaños. A diferencia de los sistemas mayoritarios, el binominal no premia al que saca más votos, sino que distribuye escaños siguiendo una regla de proporcionalidad. Al asignar solo dos escaños por distrito, el binominal es el menos proporcional de todos los sistemas proporcionales. Al igual que en los sistemas proporcionales, el binominal asigna los escaños a las listas de los partidos o coaliciones, por lo que muchas veces, candidatos que habiendo sacado individualmente más votos quedan fuera del Congreso porque rivales con menos votos son arrastrados por la votación de otros rivales mucho más populares.

    Aunque una mayoría quiere cambiar el binominal, los chilenos no saben muy bien cómo funciona. Como carga con el estigma de haber sido adoptado por la dictadura, muchos equivocadamente creen que el binominal es anti-democrático. Desconociendo que un sistema proporcional también distorsionará la forma en que los votos se transforman en escaños, algunos equivocadamente creen que el fin del sistema binominal nos llevará al paraíso de los sistemas electorales. La experiencia comparada muestra que todos los países tienen sistemas electorales únicos (por lo que decir que el sistema binominal es único en el mundo es tan cierto como trivial) y que las distorsiones que se producen en cada país hace que existan más detractores que defensores de cada sistema electoral. Pero en tanto los detractores no se pueden poner de acuerdo, la mayoría de los países termina manteniendo los sistemas que ya poseen.

    El proyecto de ley del Gobierno —que ya pasó su primer trámite constitucional en la Cámara— soluciona algunos problemas del binominal, mantiene otros y crea algunos problemas nuevos. Al aumentar el número de escaños por distritos, reduce el subsidio a la coalición que termina en segundo lugar. Pero a su vez crea incentivos para que los partidos se salgan de las coaliciones existentes. Aunque se crean mega distritos —que encarecerán el costo de las campañas—, el hecho que disminuya el porcentaje de votos para obtener un escaño incentiva a partidos y candidatos tránsfugas para que vendan sus votos al mejor postor. Además, como se escogen más parlamentarios por distritos, aumenta la probabilidad de que haya candidatos con pocos votos que sean arrastrados por compañeros de lista populares, dejando fuera a candidatos que individualmente obtuvieron mejor votación.

    No hay evidencia de que el nuevo sistema sea mejor —o tenga menos vicios— que el actual sistema binominal. Adicionalmente, para acomodar las demandas de sus partidos aliados, el Gobierno ha impulsado un aumento en el número de parlamentarios con el argumento —teóricamente falso y empíricamente mentiroso— de que solo así se puede lograr mayor proporcionalidad. La opinión pública rechaza el aumento de parlamentarios. Aunque muchos en la derecha prefieren el binominal —en especial la UDI, que se ha visto más favorecida en elecciones recientes— el hecho de que la gente se oponga a un aumento de parlamentarios ha sido una excusa perfecta para rechazar la propuesta del Gobierno.

    Ahora que la reforma ha llegado al Senado, RN está considerando una propuesta que aumenta el número de senadores. Como se necesitan 23 votos para aprobar la reforma —y la NM tiene 21, que llegan a 24 si se suman los de Bianchi, Horvath y Lily Pérez—, un acuerdo con RN solo daría más fuerza a una reforma que no necesita los votos de RN o la UDI. Pero si se suma al acuerdo del Gobierno, RN estará haciéndose cómplice de una decisión tremendamente impopular. Porque en la NM también hay resistencias a cambiar el sistema electoral —y porque RN ya demostró su muñeca política al negociar con el PDC un acuerdo, que se podría reflotar ahora, aunque sin aumento de parlamentarios— no tiene sentido que RN negocie con el Gobierno. Es preferible quedarse fuera de la negociación porque, después de todo, es poco lo que puede influir sobre el diseño del nuevo sistema electoral, pero es mucho lo que va a perder si renuncia a su rechazo actual al aumento de los parlamentarios.

    Revisa la columna original en El Líbero