Tag Archive: Heraldo Muñoz

  1. ¿Qué trama Heraldo Muñoz?: Expertos analizan dichos sobre el PC y la posibilidad de dirigir el PPD

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    Sus declaraciones causaron sorpresa, debido a su característica mesura en opiniones de política interior. En paralelo, a dos meses del fin del Gobierno, el Canciller es uno de los nombres que suenan para presidir el PPD.

    Yo soy ministro de Relaciones Exteriores de la República, nombrado por la Presidenta, y ejerceré el cargo hasta el día 11 (de marzo). Después pensaré en las posibilidades que tenga, tanto personales como políticas. En el entretanto, me voy a dedicar exclusivamente a las tareas de la política exterior”.

    Fueron las palabras emitidas ayer por el Canciller, Heraldo Muñoz, tras el revuelo que generaron sus declaraciones sobre el futuro de la Nueva Mayoría luego de la derrota de Alejandro Guillier.

    En entrevista con La Tercera, el ministro sugirió que el bloque debe “realizar una reflexión sobre el vínculo con el Partido Comunista”.

    La opinión, viniendo de uno de los ministros más cautos al momento de hablar sobre política interior, generaron discusión, e incluso la vocera Paula Narváez salió a aclarar que “no son las opiniones del Gobierno”.

    Para el decano de la Facultad de Ciencia Política y Administración Pública de la U. Central, Marco Moreno, los dichos, aunque impropios para la figura de Muñoz, son esperables.

    “A dos meses del término del Gobierno, es natural que se comiencen a producir estos desbandes, porque los actores políticos están buscando posicionarse públicamente”, comenta el experto en conversación con Emol.

    “Antes había incertidumbre por el resultado de las elecciones, pero ahora quienes forman parte del oficialismo van a ser oposición. Existe falta de claridad respecto de cómo enfrentar lo que viene y es un proceso natural en estos momentos de transición, en que lo viejo todavía no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer”, agrega.

    Una figura de consenso dentro del PPD

    “Si alguna vez pensara en esa posibilidad, cuestión que no he hecho, tendría que ser para presidir una mesa de unidad”. Así respondió el Canciller a El Mercurio el pasado 23 de diciembre sobre la posibilidad de presidir el PPD, algo que se comenta en los círculos políticos, así como suenan los nombres de Felipe Harboe y Ricardo Lagos Weber.

    Su postura contrasta con la defendida por Gonzalo Navarrete, actual presidente de la tienda que, tras la derrota de Guillier, puso los cargos de su directiva a disposición del Consejo Nacional que tendrá lugar el 20 de enero.

    Para él, la resolución se debe dar a través de elecciones competitivas. El académico de la U. Central afirma que, aunque el ministro no lo ha dicho “explícitamente”, “hay algunos sectores dentro del PPD que proponen su nombre como un candidato de consenso”.

    “Con sus declaraciones, busca enviar una señal política e ir generando los ajustes necesarios al interior del PPD que hagan posible una eventual llegada de él a la dirección”, afirma. Con él concuerda Gloria de la Fuente, directora ejecutiva de Fundación Chile 21.

    “Él, como militante un partido que está en una situación compleja y en un proceso de redefinición interna y de alianzas, es alguien que tiene interés de decir algo. Probablemente esperar al final del gobierno puede ser muy tarde, porque las conversaciones y definiciones están ocurriendo ahora”, asegura De la Fuente.

    Claudio Fuentes, académico de la Escuela de Ciencia Política de la U. Diego Portales, lee el gesto como una “señal política interna” dentro del partido.

    ¿Una carrera internacional?

    “En el exterior tengo oportunidades y reconocimiento”, fue otra de las frases contenidas en la polémica entrevista. Y es que Heraldo Muñoz, antes de ser Canciller, ya contaba con un amplio currículum en materia internacional.

    Además de ser embajador en la Organización de Estados Americanos (OEA) durante el gobierno de Patricio Aylwin, en Brasil durante el periodo de Frei Ruiz-Tagle y ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), fue hasta 2010 subsecretario general del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para América Latina y el Caribe.

    Para Moreno, las declaraciones del Canciller también pueden leerse en clave internacional. “Yo no lo veo como un dirigente político, considerando los liderazgos que hemos conocido. No es descartable que este no solamente sea un mensaje para el PPD, sino también para otros circuitos internacionales en donde efectivamente él se mueve”, afirma.

    Según la óptica de De la Fuente, aunque se inclina a pensar que sus objetivos están dentro del PPD, asegura que “para todos los actores que salen del gabinete están todas las posibilidades abiertas”.

    Fuentes, en cambio, está más convencido de que lo que persigue Muñoz no es una carrera internacional. “Las declaraciones no tienen mucho impacto respecto de lo que pase fuera, porque cualquier cargo afuera tiene que ver con otras cosas, no con una definición tan específica como si el PC debe estar o no dentro de la Nueva Mayoría. Yo creo que esto es más una señal interna que externa”, finaliza.

    Leer en Emol

  2. Mal anuncio que arruina la buena noticia

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    Académico de la Escuela de Ciencia Política de la Universidad Diego Portales.

      Patricio Navia, académico de la Escuela de Ciencia Política de la Universidad Diego Portales.

    La forma en que la Presidenta anunció su golpe de timón constituye una preocupante señal sobre la capacidad que tendrá Bachelet de lograr que el país vuelva a avanzar por un buen camino.

    Para nadie era un secreto que el gabinete de la Presidenta Michelle Bachelet no daba para más. Aunque tardío, el anuncio del cambio de gabinete representó un paso en la dirección correcta. Pero la forma en que la Presidenta hizo el anuncio, el plazo de 72 horas que se autoimpuso y la declaración de que todavía no tiene decidido a quién remplazar y qué nuevos nombres integrarán el gabinete; alimenta las dudas sobre su capacidad de liderazgo y su manejo político. Por eso, aunque la noticia sea positiva, la forma en que se hizo pública amenaza con diluir el impacto positivo que debiera tener un recambio en el gabinete.

    Después de demorarse más de seis meses en realizar el ajuste de gabinete —con excusas tan burdas e infantiles como que ella hacía todo lo contrario a lo que le sugerían por los medios de comunicación— la Presidenta Bachelet finalmente se decidió a firmar el acta de defunción de su primer gabinete de gobierno.  Aunque cada cambio de ministros constituye una derrota para el Presidente en ejercicio, los beneficios que puede traer alejar a los miembros del gabinete desgastados, cuestionados o que simplemente no dieron el ancho a menudo superan ampliamente los costos. Aunque algunos miembros del gabinete venían desgastados desde mediados de 2014, el escándalo Caval y la desprolija forma en que el gobierno reaccionó ante los escándalos Penta y SQM hicieron insostenible la permanencia del gabinete actual.

    La señal de alivio que se respira en el ambiente político chileno está inevitablemente acompañada de una percepción de preocupación e incertidumbre. Como la Presidenta Bachelet anunció que le había pedido la renuncia a todo el gabinete, nadie sabe muy bien quién partirá y quién seguirá en sus puestos en 72 horas más. Tan desprolijo fue el anuncio de Bachelet, que el propio gobierno debió salir horas después a anunciar la confirmación en su cargo de Heraldo Muñoz, el ministro de Relaciones Exteriores que actualmente está defendiendo la soberanía nacional en La Haya. Si hubiera reflexionado sobre el anuncio que hizo en el programa de Don Francisco, la Presidenta debió haber excluido a Muñoz de la petición de renuncia.

    Pero la forma en que se producirá este cambio de gabinete también subraya la improvisación y falta de manejo político. Como bien dijera la Presidenta en un par de declaraciones anteriores, los cambios de gabinete no se anuncian, se realizan. La propia Presidenta, en la primera y única entrevista que había dado para aclarar el escándalo de especulación inmobiliaria en el que participó su hijo y su nuera, había advertido que cuando realizara el cambio, no lo anunciaría por televisión. Desmintiéndose dos semanas después, Bachelet anunció su cambio de gabinete en entrevista con el popular animador de televisión Don Francisco.

    La Presidenta también confidenció que “no he tenido tiempo de sentarme a pensar a quién cambio y quién llega”. A diferencia de los hábiles líderes que anuncian sus decisiones después de tomarlas, Bachelet inconscientemente invitó a la opinión pública a un reality de 72 horas de especulación, negociación con las cúpulas partidistas de su coalición y tira y afloja con potenciales candidatos para entrar al gabinete.  Al renunciar a la discreción que permiten las negociaciones y sondeos de personas sin haber realizado el anuncio de un nuevo gabinete —y sin autoimponerse un plazo de 72 horas para anunciar los nuevos nombres— Bachelet limita sustancialmente su campo de acción y queda secuestrada ante los partidos que lucharán por mantener sus cuotas de poder en el equipo de gobierno. Peor aún, como Bachelet además debe cuidar el balance de género en el nuevo gabinete, las limitantes que tendrá la Presidenta para armar su nuevo equipo neutralizarán el efecto del golpe de timón que ella busca dar.

    Los partidos ya han demostrado su enorme capacidad para influir sobre la formación del gabinete. En su primer gabinete, solo semanas después de haber logrado la votación más alta en la historia del Chile moderno, Bachelet anunció su primer equipo reclamando que a ella le hubiera gustado nombrar más mujeres. Presumiblemente, la capacidad obstructora de los partidos evitó que la Presidenta lograra su objetivo. Si cuando recibió el 62% de la votación no pudo nombrar al gabinete que ella quería, ahora que tiene un 30% de aprobación difícilmente podrá imponer su voluntad sobre los partidos de su coalición.

    En su entrevista con Don Francisco, Bachelet habló de su compromiso con Chile y de su ideal de construir una sociedad sin abusos. Si bien nadie puede dudar de la nobleza de los objetivos de la Presidenta, la forma en que ha conducido su gobierno y el estilo de liderazgo que ha privilegiado en su segundo período han hecho que la mayoría de los chilenos crea ahora que el país avanza por el camino equivocado. Lamentablemente, la forma en que la Presidenta anunció su golpe de timón constituye una preocupante señal sobre la capacidad que tendrá Bachelet de lograr que el país vuelva a avanzar por un buen camino.