El Magíster en Política y Gobierno de la Facultad de Ciencias Sociales e Historia UDP, invita a la Primera Mesa de Política y Gobierno 2015 el miércoles 19 de agosto, a las 13:00 hrs. en el Auditorio de la Biblioteca Nicanor Parra, Vergara 324.
Invitados:
Dante Contreras, director del COES y economista.
Arturo Fontaine, escritor y profesor de la Universidad Diego Portales.
Ricardo Paredes, Rector de la DUOC.
Nicolás Fernández, presidente de la Federación de Estudiantes UDP y vocero de la ConfeCh.
Modera: Manuel Vicuña, decano de la Facultad de Ciencias Sociales e Historia UDP.
ENTRADA LIBERADA
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El director del Magíster en Política y Gobierno de la Universidad Diego Portales, Fernando García Naddaf, fue entrevistado por Tele13 sobre el trabajo extra de parlamentarios y la situación de Jorge Insunza.
Fernando García Naddaf, Director del Magíster en Política y Gobierno UDP.
Hace poco se realizaron las elecciones municipales y regionales en España y todavía no deja de moverse el piso en Europa. Tanto ha sido el sacudón, que probablemente el movimiento llegue a otros lados. ¿A Chile, por ejemplo?
Aquí no se le dio mucha importancia a esas elecciones. Apenas algunos titulares que dan cuenta de un pequeño temblor en la península. Pero hay elementos para pensar que estos comicios tendrán algún tipo de eco en nuestras municipales del próximo año. Esto, considerando los parecidos y diferencias en ambos procesos.
El descontento en España ha llevado a un profundo cuestionamiento de su clase política. En los últimos cuatro años, la gente salió a la calle, se organizó en movimientos y se articuló políticamente. Esa articulación ha llevado en las dos últimas elecciones a desafiar la tranquilidad que arrastraba el duopolio que emergió luego de una larga dictadura. No quieren partidos tradicionales, quieren movimientos ciudadanos. Y así han emergido varios. El más importante derivó en Podemos, liderado por Pablo Iglesias.
En Chile tenemos descontento. Mucho y profundo. Hay toma de calles, marchas y paros. La clase política vive el peor momento en décadas. El descrédito no sólo se arrastra por malas políticas públicas, sino además por la desconfianza en temas que sólo apuntan a privilegio y corrupción; dinero y poder. Algunos ciudadanos arrancados por la furia, también se han organizado, y en vez de arrastrarse hacia los partidos tradicionales, han formado movimientos, que a diferencia de España, no han logrado aún experiencias electorales exitosas como para poner en duda a ese duopolio que tuvo también de partera a una dictadura.
En este sentido, las elecciones en España suponen un incentivo para los primos de Podemos en Chile. Envalentonados con esa experiencia, es probable que copien las formas de organización, sus discursos y hasta su estética. Las elecciones en España se harán sentir. Pero es altamente improbable que tengan el mismo efecto electoral. ¿Qué es lo que les falta en este lado del mundo?
Las diferencias entre Chile y España pueden ser muchas, pero una de las que más queda en evidencia es la falta de un liderazgo al estilo de Pablo Iglesias. Su carisma, la articulación ideológica que levanta en los micrófonos, y el total dominio del lenguaje de los medios de comunicación, son elementos que hasta ahora ningún líder de los descontentos en Chile ha alcanzado. Iglesias dominó primero la televisión con un programa irreverente que lo hizo más famoso que muchos políticos tradicionales. Dominó la red, viralizando videos cargados de emotividad y pasión que logra que los indignados se identifiquen y se movilicen. Personalizó las elecciones con su figura y apeló tanto a las emociones como a la razón. Utilizó un lenguaje que por mucho tiempo era mal visto por la intelectualidad de izquierda, más preocupada de comprobar desde pupitres la “construcción hegemónica del poder” mientras hacían gárgaras con Gramsci y Laclau.
El dominio del lenguaje y las lógicas de los medios de comunicación –los nuevos y los viejos-, y un discurso político que se funda en la indignación, hacen que los ciudadanos logren amenazar a las figuras de poder con las que crecieron y hasta envejecieron.
En nuestro país aún falta que surja un liderazgo tan fuerte como el español. Es cierto que en Chile hay liderazgos, pero aún ninguno capaz de movilizar con suficiente decisión al descontento, de darle esperanza o dar nuevas imágenes que hagan a jóvenes y viejos organizarse, votar, y sobretodo de soñar.
En el marco de un año electoral en Argentina, el Director del Magíster en Política y Gobierno UDP, Fernando García Naddaf, participó en el 6° Congreso Internacional de Comunicación Políticas y Campañas Electorales los días 14 y 15 de mayo, en la ciudad de Buenos Aires, organizado por la Cumbre Mundial de Comunicación Política, cuyo Presidente de su Comité Organizador, es el argentino Daniel Ivoskus.
La Conferencia se intituló “¿Se pueden ganar elecciones con las redes sociales?” en donde se realizó un análisis de recientes elecciones latinoamericanas -centrándose en Chile-, tomando como perspectiva el uso de Twitter y los resultados electorales. En el estudio se destaca la relación inversamente proporcional entre la intensidad en el uso de esa red social en campañas por parte de los candidatos y sus resultados electorales, lo que se relativiza el pretendido efecto en campaña de este medio de comunicación.
Durante dos días, más de 500 profesionales de la comunicación, consultores políticos y académicos de las comunicación política, participaron de las 15 conferencias y 4 paneles expositivos, donde participaron destacados estrategas de campañas políticas, como la mexicana Gisela Rubach, que con más de 25 años de experiencia es considerada como una pionera del marketing político; el español Antonio Sola, quien asesoró al presidente colombiano Juan Manuel Santos en su estrategia de triunfo durante las últimas elecciones realizadas en ese país, la socióloga y consultora argentina, Analía de Franco, entre otros prestigiosos académicos y personalidades. Por parte de Chile participó, además del profesor García Naddaf, el profesor Claudio Elortegui Gómez, de la Universidad Católica de Valparaíso.
La realización de este Congreso es parte de la actividades que organiza la Cumbre Mundial de Comunicación Política que ha reunido a más de 160 exponentes de la comunicación política en distintos países de Latinoamérica desde hace 5 años.
Uno de los aspectos que suscitará más debate del proyecto sobre financiamiento político que presentó el Gobierno, será la prohibición de los aportes de las empresas a campañas políticas. Recordemos que el sistema actual permite que las personas jurídicas con fines de lucro realicen aportes a campañas políticas. Se establece además una reducción de impuestos cuando se trata de donaciones a partidos, que no superen el 1% de la renta líquida imponible de una empresa. Se prohíbe asimismo que las personas jurídicas sin fines de lucro (sindicatos, fundaciones, corporaciones) puedan realizar estas donaciones.
Así, el modelo actual coloca a las personas jurídicas con fines de lucro como los actores más relevantes, toda vez que les otorga ventajas tributarias, permite donaciones reservadas para garantizar el secreto de ellas, y excluye que otras personas jurídicas puedan donar. Los datos de las últimas tres campañas presidenciales son elocuentes. El modelo actual se sustenta en donaciones del sector privado (principalmente empresarial) para financiar las campañas políticas (60%). Pero, como parte de esas contribuciones se realizan por la vía de la reducción de impuestos, lo que en realidad refleja este modelo es el uso de dineros públicos (impuestos) por parte de privados (empresas con fines de lucro) para beneficiar a algunas candidaturas.
La prohibición del aporte de empresas a campañas políticas es razonable por varios motivos. Como el objetivo de las empresas es maximizar utilidad, resulta esperable que se produzca una fuerte desigualdad en el acceso a tales recursos, pues ellas siempre privilegiarán a quienes defienden sus intereses y que, a su vez, tienen mayores opciones de llegar al poder. Pero, además, esta desigualdad se magnifica en la medida que las empresas pueden realizar contribuciones considerablemente superiores a las de cualquier individuo. Entonces, permitir la total “libertad de expresión” de las empresas (que donen lo que deseen y a quienes quieran) impone condiciones de fuerte desigualdad en la competencia política.
Los defensores del actual modelo sostienen que prohibir donaciones de empresas limita la libertad de expresión. Sin embargo, la propia Constitución en su artículo 1° establece el deber del Estado de garantizar la igualdad de oportunidades para participar del sistema político. Las donaciones de empresas afectan esta igualdad teórica, dado que los aportes de empresas son considerables (60% de lo declarado), se realizan en condiciones de total opacidad (90% de esos aportes son reservados) y tales aportes se concentran en algunas candidaturas (19% de ellas en el último ciclo electoral).
Desde el punto de vista normativo, se ha indicado que, así como una empresa puede realizar donaciones culturales, también podría realizar donaciones a la política.
Luis Larraín, por ejemplo, nos decía que “nadie ha objetado que donen para un concierto, aunque no pueden escucharlo o para una biblioteca, pese a que no pueden leer” (L&D, 23/10/2014). Pero la objeción principal a que las empresas donen no se refiere al hecho de que tales instituciones no sean personas naturales, sino más bien al impacto político que tienen estas donaciones en desnivelar la cancha, dado su sesgo al privilegiar a un grupo de actores y la magnitud de tales contribuciones.
Otro de los argumentos para favorecer las donaciones de empresas se refiere a que esta prohibición incentivaría la donación ahora ilegal a las candidaturas. El argumento parece contradictorio. Primero, el argumento reconoce que las empresas tendrían fuertes incentivos no filantrópicos para realizar donaciones. Segundo, se asume que los actores políticos estarían siempre dispuestos a recibir tales dineros ilegales. Tercero, se asume que el Estado sería incapaz de detectar este tipo de irregularidades. Bajo el actual esquema de controles (literalmente inexistentes), es probable que tal comportamiento ilegal ocurra. La legislación debiese contemplar un sistema de auditorías, controles y sanciones creíbles, que inhiba comportamientos ilegales.
Finalmente, se sostiene que la prohibición de aportes de empresas debilitaría las opciones para que los desafiantes obtengan recursos alternativos para conquistar el poder. Como el candidato incumbente tiene una ventaja inicial al ser más conocido y contar con recursos de su propia función parlamentaria para recorrer el distrito, se asume que la única opción del desafiante es gastar más en su campaña. Lo anterior es contradictorio porque, en definitiva, lo que estaríamos haciendo con esa política es privilegiar candidaturas que tienen acceso a financiamiento privado para competir. Y en el caso de Chile esa condición la cumple principalmente la derecha política. Establecer límites razonables a la reelección de autoridades es una medida muchísimo más efectiva para prevenir la eternización de congresistas, alcaldes, consejeros regionales o comunales en el poder.
La prohibición de aporte de empresas a campañas debe acompañarse con medidas adicionales que permitan una campaña más justa y que incluyen subsidio público, restricciones a la publicidad en espacios públicos y mecanismos de control del gasto que sean creíbles y eficientes.
El programa académico fue aprobado por la Agencia Qualitas, hasta noviembre del año 2017.
Tras un largo proceso de evaluación, la Agencia Acreditadora para la Calidad de la Educación (Qualitas) decidió acreditar al Magíster en Política y Gobierno – que imparte la Facultad de Ciencias Sociales e Historia de la Universidad Diego Portales – desde noviembre del 2014 hasta noviembre del 2017.
Este programa profundiza la formación académica de aquellos profesionales interesados en conocer de cerca el dinámico escenario político actual en Chile y el resto de América Latina. Aspira a mejorar los cuadros técnicos dedicados a la incidencia en la política actual, optimizando la formación de servidores públicos, y contribuyendo al surgimiento de innovadores y creativos actores políticos en el ámbito público.
El objetivo del Magíster es que los estudiantes puedan entender las múltiples formas de ejercer la política hoy en día, analizando las características y repertorios de sus principales actores políticos, grupos de interés y actores de veto. Asimismo, busca profundizar acerca de los procesos legislativos y presupuestarios, para la posterior elaboración y puesta en marcha de políticas sociales o de política exterior.
El programa de estudios busca desarrollar un profundo análisis respecto a los nuevos escenarios políticos en Latinoamérica, potenciando debates actuales sobre profundización de la democracia, modelos de ciudadanía, el impacto de la crisis mundial y la incidencia de los procesos de globalización en la reorganización de los poderes históricamente dominantes.
Para Fernando García –director del Magíster– “ésta es sin dudas una buena noticia para todos quienes forman parte de este proyecto, tanto docentes y administrativos que aportaron a esta acreditación, pero especialmente, es una muy buena noticia para los alumnos que ya forman parte del programa”.
Especificó que esta acreditación “le asegura a los alumnos un alto nivel de calidad de enseñanza, que reconoce lo adecuado del diseño e implementación del Magíster, así como la excelencia de los académicos que forman parte de él”.
García señaló que “una acreditación de este tipo permite abrir oportunidades de intercambios a nivel internacional, posibilitando que a través de convenios con contrapartes fuera de Chile, estudiantes de universidades extranjeras vengan al programa enriqueciendo la experiencia de nuestros alumnos, como así que estudiantes de nuestro programa participen en los programas asociados en el extranjero”.
El Director del Magíster afirmó que la acreditación por tres años “confirma el liderazgo académico que se ha propuesto la Facultad de Ciencias Sociales e Historia de la UDP, tanto a nivel de pregrado como postgrado, lo que reafirma su compromiso con la excelencia docente, la mejora continua de sus programas y su aporte a la comunidad académica”.