Tag Archive: María Luisa Méndez

  1. Convocatoria Seminario “Nuevas Desigualdades Urbanas en América Latina: Conflictos, Resistencias, Fronteras y Actores”

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    Entre el 23 y 25 de octubre de 2018, se realizará el Seminario CLACSO Santiago 2018 “Nuevas Desigualdades Urbanas en América Latina: Conflictos, Resistencias, Fronteras y Actores”. Las sedes del encuentro se localizarán en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, de la Universidad de Chile, Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Alberto Hurtado y la Facultad de Ciencias Sociales e Historia de la Universidad Diego Portales.

    Este seminario más que cuestionarse teóricamente las causalidades de las desigualdades entre diferentes grupos socioeconómicos y distintas escalas territoriales, busca replantear qué es lo nuevo de la desigualdad en la Región Latinoamericana y del Caribe; qué actores emergen y entran en conflicto; por qué asumir que la desigualdad refleja la consolidación de un Estado Neoliberal? entre otras problemáticas que intentan confrontar las posturas de académicos, estudiantes, comunidades, organizaciones no comunitarias y a todos aquellos que apuestan por una región más equitativa.

    Tres líneas de investigación se han planteado para CLACSO 2018, las que suceden como continuidad a los objetivos planteados por el Grupo Desigualdades Urbanas y del esfuerzo para repensar la Región Latinoamericana y del Caribe, desde la misma región, con los actores, los académicos, los técnicos, entre otros actores que debatirán críticamente qué elementos nos vuelven convergentes como región, y cuáles nos hacen diferentes.

    LÍNEA 1. GEOGRAFÍAS DEL CONFLICTO,  RESISTENCIAS AL HÁBITAT Y NUEVAS FORMAS DE HABITAR EL ESPACIO

     Coordinadores de línea. Yasna Contreras, Jorge Ortiz, Ricardo Tapia, Marcela Tapia, Raquel Rolnik, Mercedes Di Virgilio, Victor Delgadillo, Manuel Dammert y María Paz Trebilcok

    • Fecha del evento. Martes 23 de Octubre 2018
    • Lugar del evento. Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile.

    LÍNEA 2. MOVILIDAD, NUEVAS FORMAS DE CIUDADANÍA Y NUEVAS FORMAS DE HABITAR

     Coordinadores de línea. Paulette Landon, Loreto Rojas, Alejandro Cortés, Luis Campos, Emanuel Giannotti, Pablo Vega Centeno, Thierry Lulle, Patricia Ramírez y Patricia Urquieta

    • Fecha del evento. Miércoles 24 de Octubre 2018
    • Lugar del evento. Facultad de Ciencias Sociales. Universidad Alberto Hurtado.

    LÍNEA 3. NUEVAS FORMAS DE REPRODUCCIÓN DE LA DESIGUALDAD URBANA

     Coordinadores de línea. María Luisa Méndez, Emmanuelle Barozet, Yasna Contreras, Jaime Erazo, Nincen Figueroa, Jeremy Robert, Alfredo Rodríguez, Eduardo Márquez, Alicia Ziccardi, Ricardo Jordán  y Ramiro Segura

    • Fecha del evento. Jueves 25 de Octubre 2018
    • Lugar del evento. Facultad de Ciencias Sociales e Historia. Universidad Diego Portales.

    Organizan el evento

    • Universidad de Chile. Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Departamento de Geografía. FAU y  Facultad de Ciencias Sociales (FACSO)
    • Fondecyt Regular 1171722 “Geografías del acceso a la vivienda para inmigrantes” dirigido por Yasna Contreras Gatica
    • Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Alberto Hurtado
    • Facultad de Ciencias Sociales e Historia, Universidad Diego Portales
    • FLACSO, sede Ecuador
    • GT Desigualdades Urbanas, CLACSO
    • Instituto de Estudios Internacionales, INTE, Universidad Arturo Prat
    • Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES)

    Condiciones para el envío de resúmenes

    1.        Resumen en español: entre 2.000 a 3.000 palabras; título que resuma la esencia de la discusión; incluir 3 palabras claves una de las cuales debe ser desigualdad urbana o social; pregunta que guía la discusión; hipótesis; discusión teórica y metodológica; resultados preliminares. Las referencias bibliográficas deben considerar las exigencias de las normas APA.

    2.       Tamaño de letra. Candara 11, espacio simple.

    3.       Incluir biografía del autor(a). como máximo pueden presentar ponencias tres autores por resumen. No se aceptan artículos en más de una línea.  Indicar: institución, grado máximo, correo electrónico, código postal.

    4.      Enviar los resúmenes al correo.  [email protected]

    La fecha límite para la recepción de resúmenes de ponencias es el 16 de Abril 2018.

    Para más información, aquí

     

  2. Tarapacá, Antofagasta y Coquimbo son las regiones que más crecen en el país

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    maria luisa mendezSegún Censo 2017, regiones del norte concentran la mayor alza proporcional de población, con crecimientos sobre el 18%. Araucanía y Los Ríos son las que menos aumentan. A nivel comunal, Antofagasta es la comuna regional más populosa y Puente Alto sigue siendo la comuna más poblada de Chile con 568.106 habitantes.

    El Censo 2017 ya tiene nuevas cifras. Ayer, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) entregó el número de personas efectivamente censadas en el país: 17.574.003. De ellas, 8.601.989 son hombres (48,9%) y 8.972.014 (51,1%), mujeres. Este nuevo dato refleja que entre el Censo 2002 y el de 2017, la población aumentó a una tasa media anual de 1,06% y representa la primera cifra definitiva con la que se podrá calcular la población estimada de habitantes en Chile y que se dará a conocer en abril del próximo año.

    En el análisis por regiones las de Tarapacá, Antofagasta y Coquimbo son las tres que más crecieron proporcionalmente en el país. La I Región pasó de 247.729 habitantes en 2002 (según la actualización de población 2002 del INE), a 330.558, un alza de 33%. La II Región pasó de 512.152 habitantes a 607.534 en el mismo período, un aumento de 18%. La IV Región pasó de 625.228 a 757.586, un alza de 21%.

    Según Arturo Orellana, docente e investigador del Instituto de Estudios Urbanos de la U. Católica, el crecimiento en estas regiones no es homogéneo. Son algunas comunas de ciertas ciudades las que crecen. En estos tres casos, el crecimiento se debe a la actividad minera. “Se genera un fenómeno conocido como fagocitación, en la que la capital regional se come a la región. En otras palabras, la actividad minera de la zona comienza a atraer a personas dentro de la propia región y esta comuna crece en desmedro de otras. Este factor económico también hace que personas de otras partes del país y también extranjeros se instalen allí”, dice.

    En el caso específico de la Región de Coquimbo y el área metropolitana de Coquimbo y La Serena, en la última década ha crecido a tasas mayores que otras regiones. “La actividad minera genera también otras actividades económicas. Cuando tienes una ciudad de 100 mil o 120 mil habitantes, se generan proyectos privados que antes no estaban, como supermercados, cines, mall, centros médicos y eso también atrae a más población”, indica Orellana quien también es el responsable del Índice de Calidad de Vida Urbana en Chile. En estas zonas, como el crecimiento está asociado a una actividad económica principal, la población que llega a vivir a ellas es flotante y se va renovando constantemente. No son personas que se instalen a vivir allí para siempre, lo que repercute en la calidad de vida y la convivencia social.

    Contrariamente, la Región de Los Ríos y de La Araucanía, con alzas de 4 y 6% respectivamente, fueron las que experimentaron el menor crecimiento en el país.
    En términos absolutos, la Región Metropolitana es la que suma más población, añadiendo 827.000 personas entre 2002 y 2017.
    Le sigue la Quinta Región que pasó de 1.596.000 en 2002 a 1.815.902.

    Comunas que más crecen

    La cantidad de personas por comuna fue otro de los datos que ayer se hicieron públicos. Según el documento del INE, la comuna que tiene más habitantes del país es Puente Alto que pasó de tener 511.161 personas en 2002 a 568.106 en 2017. Le siguen Maipú (521.627 en 2017), Santiago (404.4995) y La Florida (366.916).

    Por debajo de ellas, pero primera a nivel regional, sin considerar a las comunas de la Región Metropolitana, está Antofagasta con 361.873 personas. Luego se ubican Viña del Mar (334.248) y Valparaíso (296.655).

    Jonathan Barton, investigador del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la U. Católica y del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable, explica que en la década de los 80, las erradicaciones llevaron a localizar a mucha población en comunas del sector sur, como Puente Alto y La Pintana y al oeste, como Maipú y Pudahuel, por lo que terminaron siendo un polo para viviendas sociales. Estas comunas, al tener suelos baratos, se convirtieron en nodos importantes de desarrollo residencial de vivienda social, con subsidios al inicio y después, con vivienda privada de otros rangos de precio, dice Barton. “El aumento explosivo en años recientes es producto del Metro, que responde a la demanda, pero al mismo tiempo, incentiva el crecimiento en estas zonas”, agrega.

    A juicio de Orellana, Puente Alto y Maipú desde hace más de 20 años que están viviendo un nuevo período de expansión y crecimiento demográfico, impulsado básicamente por la disponibilidad de suelo. Al tener suelo urbanizable es posible alojar proyectos de vivienda, de clase media y media emergente y en la medida en que aumentan los ingresos, las familias pueden acceder a casas de un valor de 1.200 a 1.400 UF. “A eso se suma una mayor conectividad, mejoras en la infraestructura vial, expansión de la red de Metro”, señala Orellana.

    Las 568 mil personas que viven en Puente Alto, no son una sorpresa para el alcalde de esta comuna, Germán Codina. Incluso, cree que pueden ser un poco más de habitantes. “Puente Alto tiene una particularidad y es que aglutina todos los niveles socioeconómicos que existen, como si fuera una ciudad, lo que la convierte en un gran desafío”, dice.

    Dividir esta comuna en dos, como en algún momento se planteó, sería un gran error, señala Codina. “Geográficamente en el sector poniente habitan personas más vulnerables, mientras que el oriente es un sector de clase media pujante y en los faldeos cordilleranos tenemos viviendas ABC1. Esto se transforma en una fortaleza, porque somos una comuna grande, que ha podido levantar sus banderas y ser escuchada de manera diferente y generar recursos propios con los que se ha podido mejorar la calidad de sus propios habitantes, pese a que seguimos recibiendo menos recursos por persona desde el nivel central”, reclama el edil.

    Antofagasta

    Sin considerar a las comunas de la Región Metropolitana, Antofagasta es la comuna con más habitantes, pero en este caso, es la minería y las actividades que genera a su alrededor la que llama vivir en ella.

    Orellana destaca que no solo Antofagasta crece, otras comunas costeras y aledañas también lo hacen y con ello, también la informalidad porque pese al déficit de viviendas y la falta de suelo las personas se instalan en campamentos.

    María Luisa Méndez, investigadora del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES) y docente de la U. Diego Portales, dice que en Antofagasta es un lugar atractivo para las personas que buscan un bienestar económico y que la mayoría de las veces están de paso por la zona. Esto se traduce en que no se crea un vínculo con el territorio y quienes viven allí, tampoco participan en las organizaciones sociales, no se identifican con el lugar y tampoco tienen mayor interés en hacer vida en común.

    Un reciente estudio del Coes que abarcó la zona norte del país, mostró que esta era el lugar donde menos cohesión social había debido a los problemas con los vecinos.

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  3. María Luisa Méndez detalla la acreditación por siete años de la Escuela de Sociología

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    maria luisa mendezLa Agencia Acreditadora Qualitas otorgó 7 años de acreditación a la Escuela de Sociología UDP.  María Luisa Méndez, directora de la escuela, detalla el proceso de acreditación, sus desafíos, fortalezas y debilidades detectadas.

    ¿Cómo fue el proceso de acreditación de la Escuela?

    Nosotros tenemos la acreditación hasta ahora, diciembre. Fue originalmente por 5 años, de diciembre del 2012 hasta diciembre del 2017. Para tener el informe durante el segundo semestre del 2017, empezamos a trabajar a comienzos del 2016, entonces trabajamos internamente en comisiones, y luego hicimos trabajo más de encuestas de opinión con distintos actores, focus group, entrevistas y varias jornadas de trabajo colectivo, deliberativo. En el último tramo del proceso de redacción del informe, escribimos como equipo directivo el producto final que se entregó a la agencia. Después de eso, en septiembre, vinieron los pares, y ya nos informaron sobre la acreditación ahora en diciembre.

    ¿Qué fortalezas y debilidades encontraron en el proceso?

    Nosotros no tenemos el informe final de la agencia, así es que cuando lo tengamos vamos a poder saber un poco más en detalle lo que encontraron, pero al menos el informe de pares, reconoció como fortalezas, al igual que nosotros, que el Perfil de Egreso era muy coherente con la formación que nosotros damos, que el Plan de Estudio estaba bien estructurado, que teníamos muchos mecanismos de seguimiento de nuestros objetivos, que había una fortaleza muy considerable en la investigación de los académicos de la Escuela, que habían buenas tasas de empleabilidad, y que había un equipo de trabajo consolidado.

    ¿Se encontraron diferencias con respecto al proceso anterior de acreditación?

    Sí, porque el proceso anterior fue nuestro primer proceso y ahí nosotros tuvimos que lidiar bastante con la diversidad de estudiantes que estamos recibiendo y validar mucho este modelo de trabajo en torno a un sistema de alerta temprana, que no solo aborda situaciones de riesgo académico, si no que hace un seguimiento general al desempeño de los estudiantes y se focaliza en estudiantes en riesgo en primer y segundo año. Eso fue una parte muy importante del primer proceso de acreditación. En términos del desarrollo institucional, la universidad no tenía todas las herramientas que tiene ahora, entonces por ejemplo, en el primer proceso no teníamos la Vicerrectoría de Pregrado, ni teníamos este programa tan complejo, tan fuerte en mejoramiento del currículum, que es el programa de mejoramiento institucional (PMI). Ahora, respecto de la vez anterior, nosotros tenemos como universidad muchas más herramientas para trabajar el tema de nivelar competencias entre nuestros estudiantes, entonces eso fue mucho más positivo diría yo. Nosotros como Escuela, respecto de la vez anterior, tenemos mucho más asentados otros aspectos como la vinculación con el medio, la investigación, también todos los profesores y las profesoras de la Escuela se fueron especializando en ciertas metodologías de trabajo con los estudiantes, más pedagógicas, formativas, entonces habla de una Escuela que ha madurado.

    ¿Qué importancia tiene esta acreditación para la Escuela?

    Yo diría que es un reconocimiento al trabajo colectivo y colaborativo que caracteriza a la Escuela de Sociología de la UDP. Es una Escuela que ha asumido desde muy temprano un estilo de trabajo en el cual cada uno de los estamentos se involucra de forma muy comprometida y se responsabiliza también de participar en distintos procesos que tienden al mejoramiento de la calidad, fundamentalmente el trabajo que hacemos en pregrado, junto con otros ámbitos como la investigación y la vinculación con el medio. Yo te diría que este es un reconocimiento sobre todo al involucramiento, compromiso y responsabilidad compartida de la Escuela de Sociología, de los profesores de la planta, de los profesores part time, colaboradores, estudiantes, y también en buena medida es un trabajo de aprendizaje y buenas prácticas entre las escuelas de esta Facultad. Y como te decía también, incorporar esta mejora sustantiva en la Universidad que ha significado la Vicerrectoría de Pregrado, sobre todo con la dirección de aseguramiento de calidad. Para esta Escuela significa el reconocimiento de un trabajo que se viene desarrollando hace años, muy responsablemente, de forma colectiva, muy comprometida y en muchos ámbitos. Por un lado está la docencia, la investigación y bueno, yo creo que también es muy coherente con la forma en que la Escuela ha ido posicionando en todos los ránkings nacionales e internacionales.

    ¿Cuáles son los desafíos que tienen a partir de esta acreditación?

    Por una parte, implementar la innovación curricular que hemos comprometido en este proceso, que va  ser muy positiva para la Escuela, porque va a tener todo un ámbito de implementación de trabajo más aplicado hacia la disciplina, en distintas etapas.

  4. Uno de cada tres chilenos confía poco o muy poco en sus vecinos

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    maria luisa mendezInvestigación del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social dice que a medida que disminuye el nivel socioeconómico, la confianza también cae.

    La configuración urbana influye en la calidad de vida y determina, a su vez, la confianza entre los vecinos de un barrio. Y si bien un 46% de los chilenos confía en sus vecinos, preocupa que un 30% admita confiar muy poco o poco en ellos.

    Así lo revelan los resultados de uno de los capítulos del Estudio Longitudinal Social de Chile (Elsoc), del Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (Coes), que incluyó tres mil encuestados.

    Las variables que hoy generan conflicto en la cohesión barrial, dice el trabajo, son la densidad, la tenencia de la vivienda (en especial la modalidad de arriendo), el tiempo viviendo en el barrio, los niveles socioeconómicos y el tamaño de las ciudades. Influyen, además, las zonas en que se viva.

    María Luisa Méndez, investigadora principal Coes y directora de Sociología de la U. Diego Portales, explica que los datos revelan que esta baja confianza con el vecino está muy relacionada con el lugar de residencia. “En barrios de zonas periféricas, que son producto, por ejemplo, de erradicaciones, se confía menos en los vecinos y es donde hay mayor densidad; es un contacto más saturado”.

    A medida que suben el capital económico y el nivel educacional, la confianza en los vecinos se eleva. En grupos de más bajos ingresos, sólo el 41% confía en ellos, mientras en el nivel alto, el 60%. En los que tienen vivienda propia llega al 49% y en los que arriendan, cae al 36%.

    El estudio también resalta el bajo nivel de interacción social, medido por las visitas que se realizan entre las personas. El 63% ha visitado menos de dos veces a sus vecinos en el último año. De hecho, el 33% nunca lo hizo. Además, se consigna que sólo un 16% participa activamente en una organización local.

    El estudio resalta que una sociedad se mantiene unida por la confianza y cooperación, junto con compartir cierta identificación, arraigo y sentido de pertenencia.

    Para Ernesto López, investigador COES y académico del Departamento de Urbanismo de la U. Chile, la confianza aparece como un elemento importante para evitar conflictos micro-barriales. “Permite barrios más cohesionados. También implica mayor resolución de conflictos, permite obtener proyectos del estado a través de postulaciones a subsidios comunes. Las comunidades cohesionadas responder mejor a los problemas delincuencia, tienen más temas de auto cuidado”, indica.

    Factor desigualdad

    La forma de vivir en los barrios cambió y en esa nueva configuración influyó la política sobre vivienda que se desarrolló en Chile a fines de los 70, indica Méndez. “Se buscaba una transformación estructural de la sociedad, con barrios de altos ingresos y suelos de alta renta, desplazando a grupos más pobres a tierras más baratas en condiciones de desapego, sin opción de reconstruir redes comunitarias”.

    Una estrategia que en las últimas dos décadas se ha buscado revertir, por ejemplo, erradicando campamentos. “También hay programas que incentivan la sociabilidad y participación, pero en un contexto de fuertes desventajas no es fácil revertir una situación estructural”, agrega Méndez.

    La confianza influye en la opción de construir comunidad en la escala del barrio. “Cuando los contactos sociales de cada uno no están en el barrio, éste empieza a perder importancia. Los vínculos sociales están deslocalizados”, explica Felipe Link, del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la U. Católica.

    Ello ocurre, agrega, por la política de vivienda social y por el mercado inmobiliario, que no considera un entorno amigable en algunos proyectos, como se ve en las grandes torres. “Las empresas deberían hacerse responsables de su impacto en el desarrollo urbano”, dice.

    Estar más en contacto, producto de vivir más cerca, podría fortalecer la cohesión social, “pero pasa lo contrario”, indica Gabriel Otero, investigador COES y de la UDP.

    El estudio dice que cuando la densidad (medida por el número de habitantes en un ratio de 300 metros en torno al hogar del individuo, y las zonas y escalas geográficas) es alta produce irritación entre vecinos, y los niveles de densidad más altos se dan en la zona norte y el Gran Santiago, con valores de tres mil y cuatro mil habitantes, respectivamente. En el centro-sur, el Gran Valparaíso y Gran Concepción, es menor. “Altas densidades afectan la confianza de los vecinos y bajas densidades también, ya que limitan el contacto social”, dice Link.

    “Tenemos un gran número de personas en espacios reducidos con precarios accesos a servicios, aéreas verdes y lugares públicos en buenas condiciones. Visitan menos a los vecinos, porque viven a distancias muy grandes. Por algo los movimientos de pobladores piden localizaciones más céntricas, se desarraigan de sus propias comunidades”, dice Otero.

    “La densidad habla de hacinamiento, ausencia de espacios públicos, escases de recursos, escases de privacidad. Son viviendas que tienen altos niveles de allegamiento. Son problemas reales que han sido visto por la política pública y están asociados a la ocurrencia de otros problemas, alta densidad alto hacinamiento, violencia intrafamiliar”, resalta López.

    Junto con la densidad, arrendar es otro elemento determinante en la confianza. “Implica menos confianza y arraigo”, dice Méndez.

    La densidad y la prevalencia del arriendo, dice el trabajo, son consecuencias relacionadas con el reciente giro del mercado inmobiliario. Ambos potenciados por la rentabilidad incrementada a través de la máxima explotación del suelo, edificaciones concentradas en el centro de las ciudades, la creciente densidad habitacional en zonas delimitadas por planos reguladores permisivos y espacio habitables cada vez más reducidos.

    “Ahora se ve el tema de los mal llamados guetos verticales, edificios en altura que se densifican en comunas que eran densidad baja, tema que no era nuevo. Si no hacemos nada se seguirá replicando, ya que la mitad de las comunas de Chile no tiene plan regulador actualizado para controlar la explotación inmobiliaria y seguirá pasando lo mismo, con la destrucción del patrimonio que conlleva”, dice López.

    Es importante reflexionar, dice Méndez, sobre cómo se establece la política urbana. “Cuando nos pregunten por qué la gente no se interesa en participar, se ve que hay un caldo de cultivo para que no se interesen, porque ven que existe una brecha muy grande en lo que ocurre a nivel de política urbana”.

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  5. La clase media chilena aumenta sus ingresos y se vuelve más individualista

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    MarialuisaMendezFlotando entre los más vulnerables y la elite de altos ingresos, el grupo denominado como tal no tiene, según los sociólogos, ni seguridad de su estatus ni definición identitaria. Por lo mismo, advierte Alberto Mayol, es el grupo que se abstiene en las elecciones y es el receptor potencial de nuevos discursos políticos, diferentes a los dos bloques tradicionales.

    Con más recursos económicos, mayor escolaridad, pero más individualista. Así ha evolucionado la clase media chilena en los últimos cinco años.

    La clase media es un término difícil de encasillar en un grupo en específico de la población y, de hecho, un gran porcentaje se autodenomina habitualmente como tal. Sin embargo, si consideramos los datos de la encuesta Casen y tomando exactamente la población que está justo en la mitad de la distribución de ingresos (el Tercer Quintil), hay varias tendencias que se han mantenido durante los últimos años.

    De hecho, en términos de ingresos, se ve una evolución positiva tomando incluso los últimos diez años. Si en 2006 el ingreso del hogar de este grupo llegaba a $478.066, en 2015 totalizaba $625.593, ambos datos descontando inflación, con lo que el alza real de ingresos fue de 30% en 10 años, 8 puntos por sobre el aumento a nivel de la población total. Con esto, ese ingreso promedio en 2015 es equivalente al 72,8% del ingreso nacional, 4,5 puntos porcentuales más que en 2006 y 3,5 pp por encima de lo registrado en 2011.

    Asimismo, en el tercer quintil el 64,9% dice vivir en una vivienda propia, cuatro puntos más que en el quintil de mayores recursos, dando cuenta de la mayor valorización por este ítem.

    Afectadas por subidas de precios

    La directora de la Escuela de Sociología de la Universidad Diego Portales, María Luisa Méndez, señala que mientras en Europa y en EEUU la clase media fue afectada por la pérdida de la vivienda; en Chile han sufrido un encarecimiento del costo de la vida principalmente en las ciudades grandes -Santiago, Concepción- donde los servicios básicos han aumentado de precio, la movilización, la educación, lo que ha provocado una reducción de sus ingresos. “Se encuentran con restricciones claves a la hora de mejorar su bienestar como ir de vacaciones, o salir fuera de casa, o ahorrar para una vivienda”, acota.

    Porque, explica, la clase media en Chile es una población con ingresos que le permiten cubrir las necesidades básicas, pero no cuentan con una holgura importante para enfrentar cambios relevantes en los ingresos. “Estudios señalan que la clase media ha ido creciendo hacia ocupaciones de mayor estatus, tienen más educación, mayor acceso al consumo, pero la pregunta es hasta qué punto esas posiciones son estables y traen consigo mayor calidad de vida. La vulnerabilidad de este sector genera gran discusión porque pueden caer a la pobreza o al endeudamiento”, recalca la directora.

    De hecho, comenta que es probable que la clase media en Chile disminuya cuando se crucen los datos con la Casen 2015 al integrar nuevos factores de vulnerabilidad -entorno, acceso, redes-, que van más allá del sólo componente de ingresos. “Hay que tomarse con precaución lo del crecimiento de la clase media, porque no es firme ni arraigado, pues al dejar la pobreza dejan muchas formas de apoyo porque no hay políticas universales que beneficien a este grupo. Los nuevos factores multidimensionales pueden mostrar que el panorama no es tan optimista”, subrayó.

    Una postura similar mostró Alberto Mayol, académico de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago al manifestar que si bien puede haber aumentado la clase media (por ingresos), “también se observa una corrosión de la subjetividad, no tienen posición de clase muy definida, un día su comportamiento está más asociado a la clase alta, y otros a los sectores más bajos”.

    Quedan “flotando”, acota, entre los sectores de más altos ingresos que se insertan en la sociedad a través del mercado, y los más vulnerables que son beneficiarios de la ayuda estatal, por lo tanto no se apropian de una definición. “Es ahí donde se concentra la abstención (electoral), porque al no tener clara su posición no pueden tomar definiciones, no saben dónde están parados ni se definen por el lugar que habitan. Hay una tendencia al individualismo que se traduce en una falta de correspondencia con las normas sociales, sólo les interesa su futuro, su vida privada”, señala.

    Ese nivel de inconformismo lo hace presa más fácil para discursos electorales más disruptivos. “Los altos niveles de malestar social, las incongruencias de estatus, lo transforman en caldo de cultivo para nuevas ofertas políticas fuera del repertorio tradicional de los dos bloques establecidos”, concluye.

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  6. Directora de la Escuela de Sociología participó de la Conferencia COES LSE “Desigualdades”

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    MarialuisaMendez

    María Luisa Méndez, directora de la Escuela de Sociología participó en la Conferencia COES LSE, realizada entre el 2 y 4 de noviembre de 2016.

    ¿En qué consistió la actividad?

    Es la tercera conferencia internacional que realiza el COES. Se realiza una vez al año y en esta ocasión tuvo como tema central las desigualdades entendidas de una forma multidimensional, económica, social, cultural, política. La idea fue organizar una conferencia interdisciplinaria en torno a la temática. Se llevó a cabo en la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile y participamos las cuatro universidades que formamos parte del COES, con invitados internacionales y con colaboración del London School of Economics and Political Science (LSE) y también del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.

    ¿Que temáticas fueron abordadas?

     Fue fundamentalmente una conferencia sobre nuevas y viejas desigualdades socioeconómicas, hubo mucho sobre desigualdades socio-espaciales, es decir, donde se concentran los recursos valiosos, distintos grupos sociales en la ciudad. Hubo también un fuerte componente en la cuestión de carácter más cultural y de medios, cómo se reproduce la desigualdad a través de la acaparación de ciertos recursos culturales y de la producción de ciertos contenidos en los medios.

    ¿En qué consistió tu participación en la Conferencia?

    Organicé un panel sobre desigualdades socio-espaciales y clases medias en ciudades globales. Era un panel con tres presentaciones. Una sobre Santiago que realicé con Modesto Gayo, otra sobre Londres, otra sobre Lima y una persona que comentó que trabaja sobre clases medias y ciudad en Uruguay y Colombia. El foco estuvo en pensar cuáles son las prácticas de reproducción social de las clases medias altas y las élites en estas tres ciudades, donde están residiendo, cuáles son las instituciones educativas universitarias y escolares donde están llevando a sus hijos o también cuáles son las prácticas de definición de pertinencia entre viejos y nuevos vecinos en barrios de clase media. En el fondo, para mirar este grupo social y cómo está teniendo que negociar su pertenencia de clases en la actualidad.

    ¿Qué reflexiones se obtienen de esta mesa?

    ¿Qué aporte genera esta actividad al debate?

    Yo creo que es súper importante, para el caso chileno, porque ayuda a problematizar las ideas de cohesión social que tenemos, es decir, cómo estamos viviendo en conjunto, cómo reconocemos la pertenencia de gente con la cual no nos relacionamos en lo cotidiano y su derecho a vivir en la ciudad. Lamentablemente, lo que muestran estos resultados es que es un proceso súper fuerte, muy estructural que va un poco en contra de la posibilidades que tenemos como sociedad de replantearnos formas de vivir juntos. Creo que son buenas alertas para problematizar políticas públicas en torno a la educación, vivienda, y también de contenido cultural, o sea cómo se cuenta con recursos culturales para poder hablar de la pertenencia de distintas personas de la sociedad a los espacios que son socialmente valorados. Sobre todo, analizar cómo estamos pensando en la cohesión social y eso en parte porque la teoría sociológica piensa a la clase media como una visagra que tiende puentes entre ricos y pobres y ahora con estos estudios aparece como más problemático, porque se asimila mucho más al sector alto y se distancia del resto de las clases sociales. Eso también dificulta que actúen con una estrategia un poco más cohesionadora.

  7. Directora de la Escuela de Sociología, participó de Congreso chileno de sociología 2016

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    maria luisa mendezMaría Luisa Méndez, directora de la Escuela de Sociología, participó del 9º Congreso chileno de sociología. La actividad se desarrolla entre el 11 y 14 de octubre de 2016, en la ciudad de Talca.

    Dentro del Congreso se contempla la realización de cuatro instancias de reflexión con importantes investigadores e investigadoras nacionales e internacionales. A cargo de las Charlas Magistrales estuvieron Dr. Guy Bajoit, Dra. Ana Luis Rivoir, Dra. María Emilia Tijoux, Dr. Geoffrey Pleyers y Dra. María Luisa Méndez.

    La directora presentó la Charla Magistral “¿Ser fiel a uno mismo o ser fiel al origen?: Cómo una sociología de la autenticidad contribuye a pensar el conflicto social en el Chile actual.

    El espacio social que muestra la investigadora, contiene un conjunto de posiciones donde se distinguen disposiciones, prácticas y actitudes frente a una gran diversidad de temas y experiencias. La presentación contiene datos de la Encuesta Nacional COES, realizada en 2014.

    La primera parte de su exposición, se centró en ver las trayectorias de movilidad social de corto y largo recorrido. Estas, según indicó la investigadora, pueden llevar a percepciones drásticamente distintas del propio estatus social, y con ello a visiones diferentes (si no antagónicas) sobre el adecuado desempeño de los principios meritocráticos y de igualdad de oportunidades que ofrece el modelo. Unos pueden demostrar creencias arraigadas y positivas, mientras que otros pueden desconfiar y ser escépticos, esperando y adoptando prácticas movilizadoras y favorables al cambio social.

    Como parte del análisis, María Luisa Méndez abordó la capacidad reflexiva de individuos que se han desplazado en la estructura social, individuos involucrados en las tensiones por el reconocimiento de su posición y trayectoria en la sociedad chilena actual. En momentos reflexivos, de distanciamiento crítico del propio habitus en palabras de Bourdieu  se ven tensionadas estructuras objetivas (posición de clase) y estructuras subjetivas (disposición del habitus de clase).

    Además, señaló que de acuerdo a su experiencia en el campo, y con lo que han estudiado en el Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social, se requiere de una sociología que problematice los alcances de esta reflexividad.

    En acuerdo con diversos autores, en los momentos de crisis, de desajuste, de pérdida de armonía, de necesidad de restablecer un acuerdo entre actores o sujetos es donde aparecen todo tipo de potencialidades transformadoras.

     

     

  8. Directora de la Escuela de Sociología detalla su proyecto de investigación sobre clase media alta en Chile

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    maria luisa mendezLa directora de la Escuela de Sociología UDP, María Luisa Méndez, está trabajando junto al investigador y académico de la misma escuela, Modesto Gayo, en el proyecto “Clase media alta en Chile hoy: Sobre las viejas y nuevas barreras, prácticas y costos de la reproducción de la posición de clase”. En la entrevista detalla la investigación, el equipo de trabajo y la metodología ocupada para su realización.

    ¿En qué consiste este proyecto?

    Este proyecto es parte de la continuidad de mi agenda de investigación en clases medias que vengo desarrollando hace muchos años. A mí me interesaba en este proyecto, sobre todo mirar la forma en que el sector más privilegiado de la clase media podía reproducir su posición de clase, porque hay una literatura internacional que está pendiente de hasta qué punto los sectores medios privilegiados están logrando traspasar su privilegio a los hijos. Hay una élite global que está concentrando la riqueza de forma un poco inusual durante las últimas décadas, entonces están de alguna manera alterando las estructuras sociales. Eso significa que estas élites logran capturar una cantidad de recursos que impide de alguna forma que los sectores que vienen después en la estructura social logren reproducir su posición de clase en la misma forma en que lo han hecho otras veces, por ejemplo, en los lugares de residencia. En otras partes del mundo muestran cómo las élites globales compran propiedades en lugares súper privilegiados, y hacen que otras clases sociales que no son tan ricas tengan que desplazarse, entonces a mi me interesaba someter a discusión empírica esa literatura en contexto nacional y ver si es que dada la movilidad social ascendente de sectores medios bajos y la concentración de riquezas en Chile, el sector medio alto estaba logrando reproducir su posición de clase. 

    ¿Cuál es la metodología de esta investigación?

    Tiene metodología mixta. Hay por un lado un estudio sobre el mercado inmobiliario para el segmento medio-alto y después la ubicación del mercado inmobiliario durante las últimas tres décadas. Además hay un estudio del mercado educativo, hay una encuesta que es representativa de la Región Metropolitana, pero que tiene una sobre muestra del sector medio-alto y finalmente va a haber una parte cualitativa donde se pretende profundizar un poco más en los aspectos que tienen que ver con la socialización de hijos e hijas.

    ¿En qué etapa está actualmente el proyecto?

    Estamos en la etapa de analizar los datos de la encuesta, para lo cual yo acabo de ir a una Conferencia Internacional de Sociología. Se presentaron los resultados ahí y todo este año será analizar los datos de encuesta y trabajar algunos artículos que tienen que ver con elección vocacional, elección residencial y patrones de reproducción de clases.

    ¿Qué importancia tiene para la investigación de la Facultad?

    Yo creo que esto contribuye a la agenda de estudios de desigualdad, que es transversal en la Facultad, con distintas connotaciones, pero está puesto el acento no en los grupos que sufren la desigualdad, sino que en los extremos que tradicionalmente se han visto más beneficiados de los efectos de la desigualdad. 

    ¿Qué equipo compone el proyecto?

    Al día de hoy somos dos investigadores principales y un asistente de investigación. Soy yo la investigadora responsable, el co-investigador es Modesto Gayo que es de la Escuela de Sociología, también tiene una larga trayectoria en estudios de clases media, consumo cultural y sobre todo experiencia en el trabajo más cuantitativo y Gabriel Otero que es nuestro asistente, él tiene expertiz por un lado en la teoría pero también en lo metodológico. 

     

  9. Presentaciones del Seminario COES-CISPO “Territorios, Redes y Singularidades Políticas”

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    Ismael Blanco (IGOP), Gonzalo Delamaza (CISPO-ULA), María Luisa Méndez (COES-UDP), Vicente Espinoza (COES-USACH), Matías Garretón (COES-UAI) y Eduardo Thayer (CISPO-ULA).

    El Seminario COES-CISPO “Territorios, Redes y Singularidades Políticas”, realizado el martes 14 de abril en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales e Historia UDP, contó con la presencia de destacados investigadores tales como Ismael Blanco (IGOP), Gonzalo Delamaza (CISPO-Universidad de Los Lagos), Vicente Espinoza (COES-USACH), Eduardo Thayer (CISPO-ULA), Matías Garretón (COES-UAI) y María Luisa Méndez, directora de la Escuela de Sociología de la Universidad Diego Portales.

    Luego de sus presentaciones, se realizó una mesa redonda de discusión abierta integrada por Gonzalo Delamaza, Ismael Blanco y Patricio Aroca (COES-UAI).

    CISPO_COES_web2Descargar aquí los archivos con sus presentaciones:

    Ismael Blanco: Agenda Gobernanza y Participación

    Vicente Espinoza – Catalina Bustamante: Incidencia de las redes políticas en la gobernanza

    Matías Garretón: Estructuras de Opinión local

    Gonzalo Delamaza: Percepciones politicas cuanto importa la escala regional abril

    Eduardo Thayer: Condiciones regionales y territoriales para la gobernanza