Lagos intentó construir una candidatura pensando más en los partidos que en el electorado que eventualmente debería votar por él. Al anunciar su postulación a fines de 2016, cuando el Gobierno de Bachelet completaba más de un año sin tomar el control político del país, Lagos buscó llenar un vacío político evidente al interior de la Nueva Mayoría. Pero su decisión ignoró el hecho evidente de que la gente todavía no estaba pensando en la próxima elección presidencial.
Después de haber sido un Presidente transformador que llevó a la izquierda exitosamente de regreso a La Moneda, Ricardo Lagos fracasó dos veces en su intento por volver al poder. Si a fines de 2008 estableció exigentes condiciones que los partidos de la entonces Concertación no aceptaron, la más reciente aventura presidencial de Lagos, iniciada a fines de 2016, terminó hace unos días en un fracaso estrepitoso. En ambas ocasiones, el ex Presidente no supo leer adecuadamente el escenario político. En esta última entró demasiado temprano a la carrera y se retiró antes de tiempo. Además, Lagos equivocadamente se concentró en buscar el apoyo de los partidos, en circunstancias que los partidos son más un pasivo que un activo en el camino por ganar el apoyo popular.
Nadie puede cuestionar la importancia de Ricardo Lagos en el proceso que culminó con la recuperación de la democracia y en los 20 años de gobiernos concertacionistas. Fue el primer izquierdista en volver a La Moneda después del traumático final del Gobierno de Allende en 1973, y a diferencia de él, Lagos culminó el suyo con éxito y con altos niveles de aprobación popular. Si bien sus detractores se han esmerado en destacar los aspectos negativos de su legado, Chile fue un mucho mejor país después del sexenio de Lagos. Su éxito explica también, por cierto, la victoria de Michelle Bachelet en 2005.
Pero fue precisamente el éxito de su período lo que terminó por obnubilar al ex Presidente. A fines de 2008, Lagos estableció una serie de condiciones a los partidos de la Concertación antes de lanzar su candidatura. Entre ellas, pedía derecho a influir sobre la plantilla de candidatos al Senado y a la Cámara de Diputados. Los partidos rechazaron las condiciones de Lagos y él decidió no ser candidato. Como la entonces Presidenta Bachelet no había promovido ningún liderazgo presidencial en su gabinete, la Concertación debió recurrir al ex Presidente Frei. El fracaso de esa aventura significó la victoria de Sebastián Piñera en enero de 2010.
Ahora, a los 79 años de edad, Lagos intentó construir una candidatura presidencial pensando más en los partidos que en el electorado que eventualmente debería votar por él. Al anunciar su postulación a fines de 2016, cuando el Gobierno de Bachelet completaba más de un año sin ser capaz de tomar el control político del país, Lagos buscó llenar un vacío político evidente al interior de la coalición de centroizquierda. Pero su decisión ignoró el hecho evidente de que la gente todavía no estaba pensando en la próxima elección presidencial. Los partidos oficialistas, naturalmente, estaban preocupados de que la impopularidad de Bachelet dificultaba el camino para que la Nueva Mayoría se mantuviera en el poder. Pero la oferta que Lagos hizo a los partidos carecía de un elemento esencial: para que ellos se entusiasmaran con su candidatura, el ex Presidente debía tener alto apoyo en las encuestas.
Consciente de su impopularidad, Lagos hizo todos sus esfuerzos para subir en las mediciones de opinión, pero su mensaje de propuestas concretas no tuvo llegada ante un electorado que estaba poniendo poca atención al proceso y que parecía más interesado en ver rostros nuevos que en escuchar propuestas. Equivocadamente, Lagos (y también el PS) creyeron que era imposible que subiera en las encuestas. Por eso, el PS se decidió finalmente a apoyar al senador Alejandro Guillier y Lagos optó por bajar su candidatura.
Pero las encuestas son dinámicas, no estáticas. A diferencia de Guillier o Beatriz Sánchez, Lagos no subía en las encuestas porque no era novedoso. Así como algunos candidatos suben rápido, pueden caer rápido. Es más, de poco sirve aparecer arriba en las encuestas cuando faltan siete meses para la elección, lo importante es estar arriba el día de la votación. El gran error del PS fue creer que las encuestas son estáticas o que las tendencias son unidireccionales. El partido optó por proclamar a Guillier porque es el candidato mejor posicionado. Probablemente el PS deberá repensar su proclamación si en dos meses cambia el orden de preferencias y aparece algún otro candidato mejor posicionado que el senador.
El gran error de Lagos, en cambio, fue su focalización en conseguir el apoyo de los partidos y el extemporáneo lanzamiento de su candidatura. Porque definió a los partidos como su público objetivo, el irrelevante rechazo del PS a su candidatura fue un golpe de gracia a su candidatura. Además, porque los chilenos todavía no están pensando seriamente en la elección—y por lo tanto no están evaluando responsablemente a quién ven más calificado para ser Presidente, momento en el que los atributos de Lagos pesarán mucho más—, el líder socialista entró y salió de la carrera presidencial antes de que la gente pensara seriamente a qué persona apoyarán para dirigir los destinos del país.
Claudio Fuentes, académico de la Escuela de Ciencias Políticas UDP, fue entrevistado ayer sobre los efectos de la renuncia de Ricardo Lagos a la carrera presidencial en el programa Palabras Sacan Palabras de la Radio Futuro.
“La Nueva Mayoría ha tenido una seguidilla de desaciertos respecto de las formas en que están eligiendo al candidato o candidata a la presidencia. Todo el lía que tuvo el PS respecto a la consulta, sacar a Atria, sacar a Insulsa. Esta situación con Lagos creo genera una percepción ciudadana respecto de que al final lo único que vale es el calculo electoral”, comentó el cientista político.
En relación a los efectos que tendrán en la conformación de las listas de los partidos políticos integrantes de la Nueva Mayoría, el profesor comentó que “en el contexto actual, con Piñera muy sobre el resto, yo creo que hoy día lo que está en juego son las parlamentarias, cual va a ser el peso que va a tener la Nueva Mayoría en el próximo gobierno y en la centro izquierda en general, y eso depende mucho del tipo de lista que vayan. Si van con listas separadas la probabilidad de ganar es menor”.
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP
Según el cientista político, este es el “peor escenario para Lagos” porque le impide crecer, demostrando que “tiene un pequeño grupo de fieles que intentan conquistar a otras personas, pero no lo logran”. Además, está el factor PPD, que todavía no logra cumplir con el refichaje, de modo que la candidatura del ex Presidente podría ser, incluso, inviable. “Si Lagos no llegara a inscribirse, la primaria de la Nueva Mayoría va a ser entre Guillier y Goic; en el pacto hay claridad de que la única forma de derrotar al candidato del Partido Radical es a dos bandas, no a tres”.
El viernes en la tarde, el secretario general del PPD, Germán Pino, descartó que exista “incertidumbre” al interior del partido por el refichaje, asegurando que sí sí llegarán a la papeleta. Pero el escenario es difícil –sostiene el cientista político, Mauricio Morales– porque el partido de Ricardo Lagos “está pagando el precio por haberse desarrollado como uno de los partidos más personalistas de la democracia”.
Según su análisis, la complicada situación que vive el partido fundado por Ricardo Lagos, en relación al refichaje, tiene que ver con su baja densidad organizativa y, sobre todo, con que “su política se basa, fundamentalmente, en caudillos locales, regiones y nacionales, y cuando falla el caudillo (como ha pasado con Lagos), falla el partido”.
-¿Se equivocó Lagos al buscar refugio en el PPD?
-En realidad, más que un error, era el único camino que tenía el ex Presidente para ser nominado, dado que recibió un violento portazo por parte del Partido Socialista y, en especial, por parte del Comité Central de ese partido. Lagos se desesperó por ser proclamado tempranamente, con el fin de entrar de lleno a la carrera presidencial; y ante la evidencia de que la DC no lo quería apoyar y quería llevar su candidato propio; ante la evidencia de que el PR tenía como carta presidencial a Guillier; y también ante la evidencia de que el PS nunca tuvo una postura definida por él; entonces, claramente, se trató de cobijar bajo el paraguas del PPD y hoy, si el PPD no llegara a constituirse como partido, entonces la candidatura de Lagos desaparecería del mapa y no llegaría a la papeleta de 2017.
-Pero el PPD no fue la primera opción del ex Presidente…
– El PPD fue la segunda opción de Lagos. La primera opción era ser proclamado por el PS y por el PPD; la segunda opción era ser proclamado por el PS, que tiene un grado de organización partidaria muy superior; y la tercera opción estaba la prioridad de ser proclamado por el PPD y hoy estamos frente a esta situación que implicaría dejarlo fuera de carrera tempranamente.
-¿El PPD está más complicado que el resto de los partidos tradicionales?
-Sí, el PPD está en el peor de los mundos, porque es un partido con baja densidad organizativa, y con un candidato presidencial impopular. Si es que el PPD tuviera un candidato presidencial popular, entonces le costaría mucho menos el tema del refichaje; pero como tiene a Lagos, que solamente marca un 5%, se genera escaso entusiasmo por parte de los ciudadanos para refichar o para constituirse como nuevos militantes del partido, que es lo que, te insisto, pasa con estos partidos que son poco densos organizativamente. Su política, además, se basa, fundamentalmente, en caudillos locales y regiones y nacionales; cuando falla el caudillo, falla el partido, porque son partidos con altos niveles de personalización y bajísimos niveles de institucionalización.
-El problema de la personalización es algo que, por ejemplo, ha tratado de evitar el Frente Amplio.
-Eso es lo que quieren evitar , pero el gran ejemplo de cómo traspasar el eje de la personalización a la institucionalización es la UDI: ellos sobrevivieron a la muerte de Jaime Guzmán, el líder fundacional del partido, y logró institucionalizarse como tal, sin perjuicio de que hoy represente, de acuerdo a las cifras de La Tercera, problemas similares en cuanto a refichaje; pero todo indica que el partido igual va a llegar a constituirse como tal, nadie se imagina a una derecha sin la UDi, pero en el caso del PPD está la peor combinación de todas: tiene personalismos a la baja; de hecho, cuesta encontrar en la lista de políticos mejor evaluados por el CEP a algún PPD que esté metido en la zona superior del ranking; en los noventa había varios liderazgos dando vueltas, el de Lagos y Girardi, y hoy están a la baja. El PPD está bajando el precio por haberse desarrollado como uno de los partidos más personalistas de la democracia.
-¿Comparte la tesis de Alberto Mayol, sobre la muerte de la elite chilena?
-Eso es absolutamente falso, la elite política no ha muerto y es cosa de mirar las cifras: si las miras te das cuenta que los partidos tradicionales siguen monopolizando la representación política, de hecho, en la Cámara y en el Senado el 95% de los representantes pertenecen a las dos coaliciones históricas de Chile; a esa elite. En el caso de los alcaldes, la cifra bordea el 80%; en el casos de los concejales, el 93%; y en el caso de los cores, el 90%. Si es que en promedio, la elite de las dos grandes coaliciones posee el 90% de la representación, existen pocos argumentos para declarar muerta a esa elite, porque los datos te dicen que esa elite mantiene el monopolio de la representación; lo que está en crisis en Chile no es una crisis de representación como la entiende la ciencia política, porque para la ciencia política una crisis de representación supone dos cosas: primero, que los partidos tradicionales se desfonden, caigan mucho electoralmente, y a la par que emerjan partidos nuevos que logren capitalizar ese descontento, y en Chile no se cumplen ninguna de las dos condiciones.
Los partidos tradicionales mantienen el monopolio de la representación, bajo cualquier sistema electoral, esto no es producto del sistema binominal. En cuanto a alcaldes es un sistema uninominal, en concejales es un sistema proporcional, y en todos los sistemas, los partidos tradicionales mantienen el monopolio de la representación.
-¿Le quita el peso a la fuerza de los partidos emergentes?
-Si bien han tenido ciertos espasmos de éxito, como en el caso de Valparaíso, no es una tendencia nacional, por ende, si estas dos condiciones no se cumplen, no hay una elite muerta, tampoco una crisis de representación, pero sí hay una crisis de participación y de confianza. La crisis de representación es como el cáncer, la crisis de participación y de confianza son gripes que pueden confundirse, pero no es un antecedente para la muerte. Yo sé que esta opinión puede parecer muy conservadora, pero te la estoy fundamentado en datos y no discursivamente.
-¿Qué le parece que el PPD exija a sus candidatos un mínimo de militantes?
-Es una medida que me parece sumamente razonable, es de hecho lo que tiene que hacer un partido político cuando se encuentra en un proceso de reinscripción: hay que ponerle metas a los diputados y a los senadores, ellos fueron electos gracias a los partidos, algunos te dirán que fueron electos a pesar del partido, pero fueron electos dentro del partido, y tienen responsabilidad para lograr la meta de los 18 mil militantes; no lo encuentro nada de malo y es la tarea que tienen que tener los partidos para organizarse… Los diputados y senadores también debiesen estar sujetos por parte de metas de parte de la directiva, no puede ser que un diputado se preocupe solamente de su elección y deje botada la elección local; fíjate que en la UDI es el partido donde uno puede observar mayor relación entre la votación de diputados y la votación de concejales, por qué, porque los diputados hacen la pega. En otros partidos se observa menos. Los partidos más personalistas, donde menos relación hay entre la votación de diputados y la votación local, por qué, porque el diputado se preocupa por sí mismo y nada más, no pesca las bases territoriales de los partidos… En la UDi el diputado trabaja por la lista de concejales, en los otros partidos es solo el caudillo.
-Con la renuncia de la vicepresidenta del PPD, ¿se puede hablar de un quiebre interno?
-Yo creo que hay una desesperación importante, es un partido que ve muy cerca, a dos meses casi, la posibilidad de no constituirse como tal; da la impresión de que sí lo van a lograr, pero son medidas de desesperación; va a haber conflicto interno, cuando las familias están en crisis se produce la separación, y en este caso ha habido más fugas que llegada de nueva gente. Además, el PPD no ha tenido buena prensa en este último tiempo: hay que recordar que el senador Quintana fue el guaripola de la retroexcavadora, y por lo tanto se le sindica a él como uno de los principales gestores de la crisis de este gobierno, y por otro lado han habido una serie de acusaciones de mala utilización de recursos públicos para ejercicios privados y de mal uso de recursos para campañas políticas, por lo tanto en el PPD no solo está el conflicto por el refichaje sino también está el conflicto justamente por el actuar de los caudillos.
Es cosa de recordar cuando Pepe Auth salió, diciendo que el PPD era una sociedad con algunos controladores, con eso se refería a Girardi, y al que más le conviene que el PPD no se constituya como tal es al PS, ¿dónde van a ir esos votos?, a la DC, al PR, no, la mayoría al PS, entonces claro, el PS es el más interesado en que el PPD no se constituya. En cambio, fíjate lo chistoso, para la DC lo más importante es que el PPD sí se constituya, porque de lo contrario el PS pasaría a ser el partido más grande del pacto; entonces toda esta cuestión tiene segundas y terceras derivadas, no solo está lo de Lagos, sino que también está lo del PS… Si tú piensas que ¾ de la votación del PPD pasa el PS, sería el partido más grande del país, ojo con eso.
-¿Cuál es la principal consecuencia política, si la candidatura de Lagos termina siendo inviable?
-Si Lagos no llegara a inscribirse como candidato presidencial, lo más probable es que la primaria de la Nueva Mayoría va a ser entre Guillier y Goic; va a ser una primaria a dos bandas, porque en la Nueva Mayoría hay claridad de que la única forma de derrotar a Guillier es a dos y no a tres bandas; si es que llega a competir Guillier, Lagos y Goic, mejor que le entreguen la banda presidencial de inmediato a Guillier, porque no hay posibilidad de ganarle; la única forma que tienen los partidos institucionalizados de la Nuenva Mayoría para derrotar a un presunto outsider como Guillier es poniéndose detrás de una sola candidatura, que no es Lagos, por ahora, y es probable que si lo sea Goic, si prende su campaña.
-¿Cómo definiría el “problema de Lagos?”
-El problema es que no marca más de 5%, lo que significa que ese 5% es el piso y el techo a la vez; y es el peor escenario para un candidato, porque no baja y tampoco sube, lo que significa que tiene un pequeño grupo de fieles que salen a tratar de conquistar a otros fieles y no logran, tiene cero éxito. En el caso de Goic, hay que esperar. Hubo un error grande de la DC al no proclamarla en enero o en diciembre, pero la debieron haber proclamado antes, porque qué va a pasar: tú vas a tener el 12 de marzo la junta y los candidatos a la primaria se inscriben a comienzos de mayo, entonces el calendario es estrecho, vas a tener 2 meses para hacer campaña y tratar de competir, pero si Lagos estuviera fuera del camino y apoyara a Goic, ahí podría pasar a algo, pero hoy el candidato más fuerte es Guillier, sin duda.
Fernando García Naddaf, Director del Magíster en Política y Gobierno UDP.
Expertos analizan la forma en que los candidatos se han referido al Mandatario estadounidense, evaluando las consecuencias que esto podría tener para el futuro de Chile.
Cuando se conoció que Donald Trump sería el Presidente de Estados Unidos, el posible abanderado de Chile Vamos en la carrera a La Moneda, Sebastián Piñera dijo que “lo que más me inquieta son las cosas que dijo en campaña”, especialmente en materia de política exterior, económicas e inmigración.
Luego, hace unos días, bromeó en Twitter cuando el Mandatario estadounidense nombró a Michael Pence como vicepresidente: “Donald Trump eligió a Mickey Pence como Vicepresidente. O sea, EEUU está gobernado por Donald y Mickey. Lo habrá soñado Walt Disney?”.
Por otro lado, en una entrevista con El País de España, el precandidato del PPD, Ricardo Lagos se preguntó que “¿Cómo es posible que América Latina no diga ‘todos somos mexicanos’ frente a Trump? ante su idea de levantar un muro entre ambas naciones.
Por último el senador independiente y proclamado por el Partido Radical como su candidato a la presidencia, Alejandro Guillier, comparó a Piñera con el líder de Estados Unidos.
“Lo que dije de Piñera es que mi mayor objeción siempre es como pasa en Estados Unidos con los Trump. Los hombres que manejan los negocios no pueden ser los mismos que manejan la política, conviene separarlo”, afirmó.
¿Son estas declaraciones convenientes para sus campañas presidenciales? ¿Tendrá esto consecuencias para Chile y sus relaciones con EE.UU. si uno de ellos llega a ser el próximo mandatario?
El analista internacional, Guillermo Holzmann, asegura que “el mundo y especialmente los países más dependientes -como Chile- están en ‘modo Trump'” y recalca que todos los líderes políticos o mandatarios que han realizado críticas “parecieran estar en una lista negra para los asesores” del Presidente.
“Las críticas y la forma en que se expresan los mandatarios ha sido más cuidadosa y eso puede o no influir en la relación con Estados Unidos, pero no al punto de colocar esa situación por sobre los intereses consolidados que hay desde el punto de vista comercial, tecnológico, militar y político”, apuntó el experto.
Sin embargo, Holzmann aclaró que “va a depender mucho más de cómo se manifiesten durante la campaña y si definitivamente la relación de Estados Unidos va a estar dentro de la agenda presidencial de Chile”.
“Probablemente ahí los dichos van a ser muy distintos, mucho más intensos, muchos más directos y probablemente ahí si que puede haber un tipo de consecuencia en términos de la facilidad con la que Chile pueda llegar a Estados Unidos en algún tipo de negociación, ya sea como asociar tratados u otras cosas que sean de interés para el país”, explicó el académico.
Por su parte el director del Magíster en Política y Gobierno de la Universidad Diego Portales, Fernado García Naddaf, aseguró que esta estrategia “no es algo muy bueno”.
“Si tu eres elegido, ahí es donde se te genera el gran problema y ahí es donde tu campaña tiene que ser medida en esa mirada”, sentenció.
García Naddaf recalcó incluso un caso diplomático que trajo inconvenientes con Argentina y advirtió que acá podría ocurrir algo similar “ya sea por hablar ‘payasísticamente’ como hizo Piñera tratando de ser un poco simpático, o aliándote con el adversario que es México como hizo Lagos”.
“Si uno de los dos llegase a ser elegido y tienen que juntarse con Trump, muchas veces se pasan cuentas posteriores. Eso ha ocurrido, un caso muy fuerte fue cuando Ignacio Walker como parlamentario escribió una columna de opinión en El Mercurio hablando sobre la política interna Argentina y cuando después fue nombrado canciller, hubo cierta censura a su imagen, fue un mal comienzo”, comentó.
El académico al mismo tiempo dijo estar “extrañado” que personas como Piñera y Lagos, “tipos con experiencia, que han tenido visiones de Estado y caigan en errores”.
“Ellos también saben que esto no les va a redundar, les va a generar cierta visibilidad, pero no es el posicionamiento que ellos necesitan, mucho menos Lagos que tiene un 5% y Piñera que tampoco los tiene a todos tan ganados. Es un error lo que han hecho, es un error que sigan haciéndolo, no tiene beneficios internos, y en caso de ser elegidos, les traería más problemas que beneficios”., concluyó García Naddaf.
Patricio Navia, académico de la Escuela de Ciencia Política UDP.
El escenario para Ricardo Lagos se ve cuesta arriba luego de los resultados de la última encuesta CEP, que lo dejaron a una mayor distancia de Sebastian Piñera y Alejandro Guillier, con un 5% de la intención de voto.
Si bien el mandatario aseguró que los sondeos son una “foto del momento”, el PPD fue más drástico y criticó el estudio.
Analistas, en tanto, aseguran que un ex presidente más crítico en la carrera como precandidato podría mejorar su apoyo previo a las primarias.
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP
Según el cientista político, al ex Presidente “definitivamente” no le funcionó la estrategia de mostrarse arrepentido de su obra y de andar ofreciendo disculpas por todo. “Ahora, él debe salir a desafiar a Guillier a un debate público. Debe sacarlo de la zona de confort y demostrar en la cancha que él es más sólido y que tiene propuestas más innovadoras”, argumenta, agregando que a Lagos le acomoda más el conflicto con el senador que “este estado de parsimonia electoral donde pierde tiempo y espacio”.
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral de la Universidad Diego Portales, asegura que los resultados de la encuesta CEP, lejos de dar a Piñera como ganador, confirman que “el escenario sigue abierto” y que, todavía, “nos queda harto por aprender sobre los efectos del voto voluntario en los resultados electorales”.
Además, levanta la tesis de que Lagos debiese llevar a Guillier al ring, intentando encontrar la distancia “para anotar puntos, pero para eso necesita de un mayor vigor no sólo en las propuestas programáticas, sino que también en la lectura del rival. Si Lagos no desafía, está muerto”.
-Considerado los resultados de la última encuesta CEP, ¿se confirma el hecho que la candidatura de Lagos no es la opción más competitiva en la Nueva Mayoría?
-Más que dar por descartada la opción de Lagos, lo relevante es que la encuesta es un fuerte llamado de atención para su equipo asesor. Definitivamente, no resultó la estrategia de mostrar a un ex presidente arrepentido de su obra y que ofrecía sistemáticamente disculpas por todo. Ahora, Lagos debe salir a desafiar a Guillier a un debate público. Debe sacarlo de la zona de confort y demostrar en la cancha que él es más sólido y que tiene propuestas más innovadoras. Su equipo debiese estimular la reaparición del Lagos genuino, llevándolo al ring para enfrentar a Guillier. A Lagos le acomoda más el conflicto con Guillier que este estado de parsimonia electoral donde pierde tiempo y espacio. Como se dice en el boxeo, Lagos debe ir encontrando la distancia para anotar puntos, pero para eso necesita de un mayor vigor no sólo en las propuestas programáticas, sino que también en la lectura del rival. Si Lagos no desafía, está muerto.
-¿Se alinearán los partidos de la NM en torno a Alejandro Guillier?
-La intención de voto por Guillier está lejos de ser arrolladora. Por tanto, es muy difícil que los partidos de la NM claudiquen tempranamente a su favor. Antes de apoyarlo cerradamente, le pondrán piedras en el camino. La primera etapa fue la descalificación y el apelativo de populista. La segunda etapa será encontrarle “yayitas” que puedan impactar públicamente. Tercero, está la puesta a tono de las máquinas electorales de los partidos tradicionales para enfrentarlo en una eventual primaria. El problema para estos partidos tradicionales de la NM es que deben enfrentarlo unidos. No puede competir un DC, un PS-PPD y Guillier. En ese escenario, Guillier ganaría de manera cómoda. Por tanto, los partidos de la NM están obligados a coordinarse para tener un único candidato y así frenar a Guillier.
-¿Son proyectables estos resultados en una eventual primaria de la centro izquierda? ¿Tendría, en ese caso, más posibilidades Ricardo Lagos, considerando que dichas primarias tienen el “voto duro” de los militantes?
-A eso es a lo que apuesta Lagos. Luego de sacar de ruta a Insulza, buscará el respaldo del PDC. La dificultad estará en que ese respaldo no será gratuito. Goic ya aparece en un sexto lugar en el ranking de evaluación de los políticos y seguramente será la abanderada del partido. Ahí se va a jugar en gran parte la nominación de la centro-izquierda. Si en marzo- con Goic proclamada como candidata del PDC- Lagos no prende, habrá espacio para que baje su candidatura con el fin de provocar la unión contra Guillier. Si Lagos sigue en carrera como abanderado del PPD, la base de militantes no ayuda mucho, pues precisamente el PPD es el partido que mayores dificultades ha tenido para lograr el refichaje como partido nacional.
-La encuesta CEP tiene cierto prestigio considerando que, cada año antes de la presidencial, el candidato que figura en el primer puesto ha resultado Presidente. ¿Tiene esta elección un componente de mayor incertidumbre, considerando el voto voluntario y la alta abstención? ¿Sigue abierta la competencia, considerando el alza constante de Guillier en los números?
-En la encuesta de fines de 2012 el porcentaje de personas que no tenía intención de voto por algún candidato era del 22%. Hoy es del 50%. Ambos escenarios con voto voluntario, pero en 2013 con una candidata que ofició como amplia favorita. Los datos de esta CEP muestran que el escenario sigue abierto. Aún falta el proceso de primarias que, claramente, va a “licuar” el número de candidatos. Además, está pendiente la participación de candidatos de coaliciones o partidos emergentes, por lo que el puzzle está aún incompleto.
-Tomando en cuenta el Brexit, Trump y el plebiscito en Colombia, donde las encuestas, transversalmente, mostraron faltas de predicción, ¿tiene menos peso el resultado de la CEP?
-El gran problema de las encuestas está en identificar correctamente lo que se denomina como “votante probable”. No basta con formular una sola pregunta sobre predisposición a votar. Fuera de sobreestimar esa predisposición- la gente declara más participación de la que efectivamente realiza- se falla en el pronóstico. Nos queda harto por aprender sobre los efectos del voto voluntario en los resultados electorales. El caso de Valparaíso fue elocuente. Ninguna encuesta dio a Sharp como un candidato competitivo. Lo que lo favoreció fue la escasa participación. En un escenario de voto voluntario las minorías organizadas tienen un efecto desproporcionado y pueden acceder a cargos de representación gracias al escaso interés en la política.
-¿Quién es el gran perdedor y el gran ganador de esta encuesta?
-Piñera y Guillier son ganadores parciales. Creo que el gran perdedor es Insulza. A pesar de haber bloqueado a Lagos en el PS, su intención de voto sigue siendo pírrica. Es cierto que lleva menos tiempo haciendo campaña, pero a pesar de haber develado sus intereses de ser candidato, los números no lo acompañan.
-¿A qué hay que ponerle ojo? ¿Qué le llama la atención de este resultado, en el sentido de cómo se redefine el escenario político?
-Hay que ponerle harto ojo a lo que haga el PDC. No me cabe duda que el partido se animará con una candidatura presidencial luego de estos resultados. Es cierto que ningún DC figura en la pregunta de intención de voto, pero sí aparece con dos nombres dentro de los “top ten” de las evaluaciones hacia políticos. Lo que suceda con el PDC este domingo en sus elecciones internas, y las decisiones de su junta nacional de fines de enero, definirán el naipe de la primaria presidencial o, incluso, el escenario de primera vuelta.
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP
El sociólogo declaró que el senador representaba ese tipo de liderazgo, al tener atributos como la empatía y la inteligencia emocional, mientras que Ricardo Lagos y Sebastián Piñera encarnaban un rol más “viril”.
El sociólogo Eugenio Tironi se refirió a los eventuales candidatos presidenciales y calificó el liderazgo proyectado por el senador Alejandro Guillier como uno “femenino”, al encarnar la empatía y la inteligencia emocional, en contraposición a un liderazgo más “viril” que, a su juicio, tienen los ex mandatarios Ricardo Lagos y Sebastián Piñera.
“(Guillier) es una persona correcta, que ha hecho bien las cosas que tiene que hacer, con empatía, que es poroso, capaz de captar a la gente, con inteligencia emocional, un tipo de liderazgo bastante femenino. La pregunta es si la sociedad chilena quiere ahora ese liderazgo, o uno más viril, más duro, más erecto. Un poco más mesiánico y paternal, que es lo que encarnan Lagos y Piñera”, señaló. Ante estos comentarios, analistas políticos consultados por Emol consideraron “absurdo” el concepto usado por Tironi, y criticaron la utilización de calificativos de género para atributos que bien pueden representar tanto hombres como mujeres.
La opinión de los analistas
La definición de Tironi es absurda desde el punto de vista que sea por lo siguiente. En primer lugar, más que liderazgos masculinos o femeninos, lo que la gente evalúa son los atributos. La empatía no es un atributo necesariamente femenino, tal como la fuerza no es un atributo necesariamente masculino. Por lo tanto, lo que está haciendo Tironi es confundir atributos con el sexo de quien representa esos atributos. Lo que sí podemos discutir es respecto al tipo de liderazgo que están esperando los chilenos, si es un liderazgo más empático o es un liderazgo con mayor fuerza de decisión. Sin embargo, ambas cosas no tienen que ir necesariamente por carriles distintos, son perfectamente compatibles la fuerza en la toma de decisiones con la empatía de candidatos presidenciales hacia los intereses ciudadanos, por lo tanto, lo que se plantea como una dicotomía, en realidad podría ser perfectamente un complemento.
Mauricio Morales, Director del Observatorio Político Electoral de la Universidad Diego Portales.
Hace mal para la política asumir que hay características femeninas o masculinas de los liderazgos. Yo creo que ponerle el epíteto de género no es lo más recomendable. Yo no creo que en general haya que poner calificativos de género al tipo de liderazgo, porque todos los liderazgos son de carácter distinto. Entonces a mí lo que me parece es poner el foco, el énfasis en otra cosa, que tiene que ver con las capacidades que tienen los candidatos, no solamente para llegar a La Moneda en buen término, sino que también, y lo más importante, cuánta capacidad tienen para construir coaliciones que básicamente se van a expresar en el Congreso.
Gloria de la Fuente Directora ejecutiva de la Fundación Chile 21.
Está toda la patota Lagos, Tironi, Correa, etc, se están defendiendo del ataque que hacen los que se meten abajo del paraguas de Guillier y Guillier astuta y ambiguamente, deja que ese debate siga. Todo esto de liderazgos femeninos, masculinos, son emborrachados de perdíz (…) Sabemos lo que la sociedad chilena quiere, cualquiera sabe lo que un país pobre quiere: crecer. Más empleo, mejores empleos, mejores condiciones materiales.
Jorge González Académico de la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez.
Alfredo Joignant, Doctor en Ciencia Politica Universidad Diego Portales
En esta edición de Mesa Central, los panelistas Gonzalo Cordero, abogado experto en asuntos públicos, fundador de Azerta y Alfredo Joignant, doctor en ciencia política y profesor de la Escuela de Ciencia Política UDP, conversaron acerca del futuro de la izquierda con Ricardo Lagos.
Patricio Navia, académico de la Escuela de Ciencia Política UDP.
Autopsia, ¿De qué se murió la elite chilena? se llama el libro de Alberto Mayol que fue presentado ayer en la casa central de la Universidad de Chile. En la ocasión, algunos aprovecharon de repasar a un sector de la sociedad que ha estado en el poder desde siempre. Porque eso es lo que huele y busca.
La presentación comenzó 25 minutos tarde. Todos estaban sentados en las sillas viejas y acolchonadas de la sala principal en la Casa Central de la Universidad de Chile. Al momento del inicio, faltaba Cecilia Pérez, ex vocera de gobierno de Sebastián Piñera. Antes de empezar, Alberto Mayol, analista político y autor del libro, dijo que la ex ministra ya estaba cerca. “Está cruzando la Alameda”. Efectivamente llegó al rato. Caminó por el pasillo central y se acomodó cerca de Laura Albornoz, ex ministra de Bachelet que también era parte del panel de expositores. Al llegar, Mayol bromeó: “la Cecilia me decía que no conocía este lugar porque no vino nunca cuando estuvo en La Moneda”.
Autopsia, ¿De qué se murió la elite chilena? es el nombre del nuevo libro del sociólogo. En la publicación se aborda la situación agónica en la que se encuentra este grupo de poder. Durante los primeros diez minutos, Mayol se dedicó a explicar el funcionamiento de las elites. “Funcionan con pactos. A Jaime Guzmán no le interesaba el libre mercado pero termina aceptando porque quería estar dentro”, dijo, describiendo un comportamiento de gueto, que únicamente le interesa el poder.
Dentro de los expositores también estaba Patricio Navia, cientista político y profesor de la Universidad Diego Portales.
“Aprovechemos de hablar antes de que se tomen la facultad”, bromeó antes de dar su opinión sobre el libro. “El sueño de las clases medias no es irse al barrio alto, a Zapallar; es que los lugares donde ellos viven tenga las condiciones desarrolladas de los países de la OCDE”, comentó, y criticó el video de Lawrence Golborne cuando era carta presidencial de la Unión Demócrata Independiente, en el que una voz en off relataba la hazaña de un niño que logró salir de Maipú para transformarse en un hombre de negocios.
Luego, los distintos panelistas abordaron esta idea de buscar la permanencia en el poder; tener un partido del orden; olvidar los fines ideológicos. En medio de los dichos, Navia tomó otra vez la palabra y dijo una frase que causó risas en los asistentes: “El sueño erótico que tiene la elite es que haya una elección entre Sebastián Piñera y Ricardo Lagos”. Y no deja de ser cierto. El primero es un representante abierto de los intereses empresariales en Chile, mientras que el segundo salió aplaudido del Encuentro Nacional de Empresarios durante el último año de su gobierno.
El otro comentario inesperado fue el de Cecilia Pérez, cuando en su intervención habló de la vez en que el ex presidente Piñera desafió a la elite. “Si hay algo de lo que me voy a enorgullecer siempre, fue cuando el presidente Piñera le quebró la mano a la elite de derecha, a los 40 años de la conmemoración del golpe militar, cuando habló de los cómplices pasivos. Nadie fue capaz de salir a defender la dictadura. Hace tres años atrás era impensado ver a la UDI desligarse del pinochetismo”.
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP
Aunque la postura oficial de la DC es perseverar en un candidato propio, el senador independiente comenzó a sumar respaldo en sectores del partido.
En las últimas semanas, el senador Alejandro Guillier (ind. pro PR) ha sostenido reservadas reuniones con algunos parlamentarios y autoridades de gobierno de la DC. En ellas se ha tratado el cuadro presidencial que se está configurando; la compleja decisión de la Democracia Cristiana de contar con un abanderado propio el próximo año sin tener liderazgos competitivos; las dudas en torno al repunte del ex Mandatario Ricardo Lagos y la opción, aún lejana, de una eventual alianza con el mismo Guillier.
La versión oficial de la DC -férreamente defendida por la mesa y por los principales dirigentes de la colectividad- es que perseverarán en la determinación de llevar a un candidato de sus filas, y que las decisiones que se adopten en la Junta Nacional de enero irán orientadas en esa línea. En el resto de la estructura partidaria, sin embargo, esta convicción se flexibiliza.
Aunque aún son solo conversaciones de pasillo o llamados telefónicos, las ventajas de una eventual alianza con Guillier han comenzado a ser discutidas en un sector de la militancia. En particular en la facción de los “chascones”, aunque desde otras tendencias internas tampoco descartan la idea de plano. Varios advierten que la primera opción sería instalar la candidatura de la actual timonel DC, Carolina Goic, pero que en caso de no configurarse ese cuadro el senador independiente es una carta por barajar.
Recientemente, el académico de la UDP, Mauricio Morales -quien suele elaborar informes electorales para la colectividad-, ha sociabilizado un diagnóstico: una sociedad entre Goic y Guillier sería funcional para marcar distancia con el ex Presidente Lagos, situándolo como un abanderado de la izquierda y disociándolo del centro político.
“Si bien la izquierda tiene más nombres- Lagos, Allende, Insulza- ninguno de ellos está en condiciones de ganar una elección presidencial. Goic y Guillier representan más claramente los atributos de renovación y moderación. Por tanto, tienen más espacio para crecer. Los chilenos son moderados y graduales, no extremos y refundacionales como se argumentó al inicio del gobierno de Bachelet”, explica Morales.
En su opinión, esta alianza podría extrapolarse a una lista parlamentaria conjunta el próximo año con los radicales y, además, sería útil tanto en el escenario de querer “rescatar” a la Nueva Mayoría -mediante un rebalance de la influencia del centro y la izquierda en su interior- como en el cuadro que se configuraría si el bloque no prospera como pacto electoral. La DC y el PR suman un 22% de la votación -explica-, y añade que considerando el nuevo sistema electoral “ambos partidos podrían defenderse de manera razonable generando una nueva coalición de centro”.
Aunque varios dirigentes DC, como Andrés Zaldívar y Jorge Burgos, han manifestado públicamente su inclinación por Lagos, en parte importante de la colectividad se mantienen las dudas respecto de si su campaña llegará a noviembre del próximo año. Además, comentan que es sintomático que muchos candidatos municipales opten hoy por pedir el apoyo de Guillier y no el de Lagos. De hecho, hoy el senador estará en Talca respaldando a la candidata DC María Luisa Villagrán.
El principal inconveniente -además de la resolución partidaria de llevar un candidato propio- es que en el sector más conservador de la DC no ven con buenos ojos la opción de Guillier. Varios coinciden con la visión del senador Ignacio Walker, quien lo ha situado como una figura con rasgos populistas y demagógicos. Explican este juicio por lo que consideran equivocaciones del eventual candidato: que se plantee a sí mismo como un personaje “alejado” de la política tradicional -generando el rechazo de la elite-, su desmarque de Lagos, y algunos errores conceptuales, como haber afirmado que la democracia es “el plebiscito de todos los días”. Esto, además de la ampliamente criticada ausencia de definiciones en materia de contenidos.
Para muchos, respaldar a Guillier sería como revalidar un segundo periodo de Bachelet, lo que generaría costos para la colectividad. No obstante, quienes valoran esta posibilidad señalan que, a diferencia de lo que ocurrió con la actual Mandataria, Guillier cuenta con respaldo ciudadano, pero no tiene una estructura partidaria de carácter nacional detrás. Por lo mismo, en esta oportunidad la DC -que tiene la estructura partidaria pero no al candidato- tendría una alta capacidad de negociación, entre otras cosas, en materia programática.
Patricio Navia, académico de la Escuela de Ciencia Política UDP.
Si bien su trayectoria es de un demócrata y su legado de gobierno es loable, Ricardo Lagos parece inconscientemente estar usando la misma estrategia autoritaria que en su momento usó Pinochet y que el propio Lagos ayudó a derrotar.
La desafortunada forma en que Ricardo Lagos se refirió a los líderes de los partidos de la Nueva Mayoría lo acerca al estilo autoritario que perfeccionó el ex dictador Pinochet. Al intentar presentarse como alguien que no es político, Lagos le pidió a “los señores políticos” que se pusieran de acuerdo en algo que él mismo debió exigir, primarias abiertas para la selección del candidato presidencial de la centro-izquierda.
Al referirse al mecanismo que usará la Nueva Mayoría para escoger a su candidato, Lagos se dio una larga vuelta para evitar pedir primarias abiertas y competitivas. Es más, diferenciándose de los políticos de la Nueva Mayoría, pidió que “los señores políticos se entiendan rápido y definan el proceso que hay que seguir”. Aunque hizo referencia a las primarias para escoger candidato presidencial que realizó la Concertación en 1993 —en las que él participó—, Lagos no se molestó en pedir primarias. Solo se limitó a decir que “mientras menos estemos discutiendo cómo se elige, mejor”.
La declaración de Lagos resulta especialmente extraña toda vez que la única razón por la que se duda de que la Nueva Mayoría vaya a realizar primarias para escoger a su candidato es porque el propio Lagos se ha negado a comprometerse a participar en ellas. Otros presidenciables de la coalición —el senador independiente (pro Radical) Alejandro Guillier y la senadora socialista Isabel Allende— han declarado públicamente su disponibilidad para participar en primarias. El único presidenciable que no lo ha hecho es el propio Lagos.
Pero lo más perturbador de la declaración de Lagos es su intento por diferenciarse de los políticos. Siendo el principal líder de la izquierda chilena por 30 años, Lagos es un político de profesión. Es más, su trayectoria política ha sido tan destacada y sus contribuciones a la consolidación democrática tan innegables que Lagos es el prototipo de lo que es ser un buen político. Su sexenio tuvo más luces que sombras. El legado de su gobierno fue excepcional. Si bien ahora la calle parece recordar con encono el Transantiago, el fallido tren al sur, los casos de corrupción asociados al escándalo MOP-Gate y la introducción del Crédito con Aval del Estado (CAE) para la educación superior, es injusto olvidar el fin de la censura, el Plan Auge, la responsabilidad fiscal, las reformas constitucionales, los acuerdos de libre comercio y la valiente oposición de Lagos a la guerra de Bush en Irak.
Pero esa tensión que se genera al recordar las sombras más que las luces del sexenio de Lagos hace inevitable la comparación entre el legado del ex Presidente democrático al del ex dictador Augusto Pinochet. Si bien la dictadura implementó reformas notables que hasta hoy constituyen la base de nuestro modelo económico, las sombras del legado autoritario son recordadas con más fuerza. Precisamente porque una sociedad democrática y libre valora los derechos humanos por sobre cualquier cosa, el deleznable legado de violaciones a los derechos humanos ensombrece las valiosas reformas económicas adoptadas en dictadura. Con el legado de Lagos ocurre algo similar. Las valiosas reformas adoptadas por su gobierno son opacadas por los escándalos de corrupción y, fundamentalmente, por la legitimización del modelo del lucro oculto en la educación superior. De poco sirve intentar explicar el contexto o destacar que el CAE permitió el acceso de decenas de miles de estudiantes a la educación superior. Desde la perspectiva de hoy, el modelo del CAE es algo impresentable.
Para el plebiscito de 1988, Ricardo Lagos hizo historia al atreverse a hablarle directamente al dictador por la televisión. Apuntándole con el dedo, Lagos le recordó las promesas incumplidas y defendió los valores democráticos. Treinta años después, al usar el “los señores políticos”, término preferido del dictador para hablar mal de la política, Lagos inconscientemente se ha puesto en el mismo lugar que entonces ocupaba Pinochet: representante del pasado y un obstáculo a los esfuerzos por construir un nuevo país. Hoy, son otros los que apuntan con el dedo a Lagos y le señalan sus errores y sus promesas incumplidas.
A diferencia de Pinochet, Lagos es un demócrata. Pero al igual que Pinochet, al buscar ser candidato, Lagos deja en evidencia que pertenece a otra era. Su hablar autoritario, sus constantes referencias a lo que él hizo, lo asemejan a Pinochet. Mientras el dictador nos recordaba que él nos salvó del marxismo, Lagos nos recuerda que gracias a él hoy tenemos democracia. Igual que la mayoría en 1988, los chilenos hoy están más interesados en los desafíos del presente que en agradecer por servicios prestados en el pasado.
Si bien su trayectoria es de un demócrata y su legado de gobierno es loable, Ricardo Lagos parece inconscientemente estar usando la misma estrategia autoritaria que en su momento usó Pinochet y que el propio Lagos ayudó a derrotar.
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP
Hay varios posibles candidatos presidenciales en la Nueva Mayoría, por lo que los aspirantes a los distintos municipios aprovechan de sacarse fotos con algunos de ellos e invitarlos a sus actividades de campaña. Y aunque los beneficiados principales serían los candidatos a alcaldes y concejales, los eventuales candidatos presidenciales también sacan sus frutos.
Según el analista político, Claudio Fuentes, los más beneficiados con la exposición son Alejandro Guillier, al ser un político menos conocido por la ciudadanía, y el expresidente Ricardo Lagos, quien con esto puede mejorar su sintonía ciudadana.
Sobre esos dos posibles candidatos presidenciales, el analista de la Universidad Diego Portales, Mauricio Morales, considera que Guillier ha tomado ventaja en la agenda regionalista, mientras que Lagos -en su opinión- no tendría muy buen futuro, a pesar de los acercamientos que realiza a la ciudadanía, por el alto rechazo que hoy muestra en las encuestas.
En esa misma línea opinó el senador Guido Girardi (PPD), quien si bien reconoció que tiene puntos a favor, afirmó que a Lagos le falta empatía y horizontalidad.Y a pesar de que podría decirse que la carrera ya se inició, la presidenta del Partido Socialista, Isabel Allende, quien ha fortalecido su salida a terreno, insistió en que adelantar la presidencial es innecesario.
Mientras que la Democracia Cristiana, a pesar de tener liderazgos bien evaluados, no ha entrado concretamente en la corrida, y el Partido Comunista no descarta respaldar a Guillier, aunque como nombre propio suena en algunos sectores el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue.
Hay varios posibles candidatos presidenciales en la Nueva Mayoría, por lo que los aspirantes a los distintos municipios aprovechan de sacarse fotos con algunos de ellos e invitarlos a sus actividades de campaña. Y aunque los beneficiados principales serían los candidatos a alcaldes y concejales, los eventuales candidatos presidenciales también sacan sus frutos.
Según el analista político, Claudio Fuentes, los más beneficiados con la exposición son Alejandro Guillier, al ser un político menos conocido por la ciudadanía, y el expresidente Ricardo Lagos, quien con esto puede mejorar su sintonía ciudadana.
Sobre esos dos posibles candidatos presidenciales, el analista de la Universidad Diego Portales, Mauricio Morales, considera que Guillier ha tomado ventaja en la agenda regionalista, mientras que Lagos -en su opinión- no tendría muy buen futuro, a pesar de los acercamientos que realiza a la ciudadanía, por el alto rechazo que hoy muestra en las encuestas.
En esa misma línea opinó el senador Guido Girardi (PPD), quien si bien reconoció que tiene puntos a favor, afirmó que a Lagos le falta empatía y horizontalidad.
Y a pesar de que podría decirse que la carrera ya se inició, la presidenta del Partido Socialista,Isabel Allende, quien ha fortalecido su salida a terreno, insistió en que adelantar la presidencial es innecesario.
Mientras que la Democracia Cristiana, a pesar de tener liderazgos bien evaluados, no ha entrado concretamente en la corrida, y el Partido Comunista no descarta respaldar a Guillier, aunque como nombre propio suena en algunos sectores el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue.
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP
Cuatro analistas políticos dan sus teorías de por qué el empresariado siente como suyo las candidaturas de los dos ex presidentes.
Aunque Sebastián Piñera lidera la carrera presidencial según las últimas encuestas, aún no hay nada dicho para las próximas presidenciales. El ex presidente obtuvo un 18% en la Adimark, pero el 47% de los participantes aún no tiene preferencia por algún candidato. Mientras que su más cercano competidor, Ricardo Lagos, también ex mandatario, marca solo un 5% y empata con el senador Alejandro Guillier, que cada vez más se posiciona como la carta de la Nueva Mayoría para competir contra la centro derecha.
¿Pero qué pasaría si en Chile solo votara el mundo empresarial? De seguro ahí las encuestas serían muy distintas y la competencia sería dura entre ambos. El actual presidente de la CPC, Alberto Salas, dijo que “ambos han liderado gobiernos durante un periodo en que Chile ha logrado un progreso importante; por lo tanto, son buenas cartas”.
El primero, Lagos, tuvo una excelente relación con el gremio empresarial durante su gobierno y sus discursos sobre las alianzas público-privadas, la estabilidad y la moderación han sido aplaudidos a rabiar cada vez que se ha presentado en foros como ICARE. “Mis empresarios aman a Lagos“, llegó a decir Hernán Somerville cuando era presidente de la CPC.
No pocos, como Jorge Errázuriz, han opinado que Lagos representa una buena opción siempre y cuando empuje al centro la coalición de izquierda y se libre del Partido Comunista.
Mientras que la cercanía de Sebastián Piñera con los empresarios es casi sanguínea: el ex presidente es uno de ellos. Sin embargo durante su gestión recibió varias críticas del gremio que esperaba que el presidente fuera más permisivo.
¿Pero por cuál candidato se inclinará el gremio en el actual contexto? Cuatro analistas políticos contaron a El Dínamo sus teorías de por qué el empresariado apoyará a uno u otro candidato en las próximas presidencias.
Robert Funk
El doctor y magister en ciencias políticas cree que cierto sector de los empresarios se inclinará en esta oportunidad por Ricardo Lagos.
“A Piñera le tocó fuertemente el comienzo de las moviliziaciones sociales que probablemente no manejó de la mejor manera. Él optó por aguantar y no hacer mucho por parar esas protestas (…) Por eso hay cierto sector dentro del empresariado que si bien se considera de derecha, calcula que sería más conveniente tener a Ricardo Lagos como presidente porque sufrirían menos esa presión desde la calle. Eso puede que tenga algo de verdad, pero no mucha. Porque los tiempos han cambiado y Lagos no cuenta con mucho apoyo popular y de seguro sufriría este tipo de situaciones”, dice.
Respecto a quién es más querido por el gremio, Funk explicó: “Cuando Lagos ganó la elección se ponía mucho énfasis en que iba a ser el primer presidente socialista después de Allende. Y Lagos tenía la presión de demostrar que iba a hacer otra cosa. Y por supuesto hizo un esfuerzo mucho mayor a lo que incluso hizo Piñera para demostrar que la izquierda podía gobernar de forma responsable. Piñera no tenía esa presión y además hay una cosa de personalidad en la que el gobierno de Piñera siempre iba a ser el gobierno de Piñera. Por lo tanto había conflictos entre los intereses personales de Piñera y la gente del mundo empresarial. Es posible que Lagos haya sido, en esa época, un mejor interlocutor con el mundo empresarial”.
Mauricio Morales
El director observatorio político de la UDP tiene una tesis muy diferente a Funk. Según él, el empresariado optará claramente por apoyar a Sebastián Piñera.
“Independiente del recuerdo de cada gobierno, los empresariossiempre se sentirán más cómodos con un residente ideológicamente cercano. Ellos saben que el Lagos 2017 es muy distinto al Lagos del 2000. De hecho el propio Lagos está arrepentido de haber impulsado políticas públicas más cercanas a los ricos que a los pobres. En consecuencia, los empresarios no se pierden”, dijo.
“Saben que Piñera le gana a Lagos y, por tanto, prefieren esa elección antes de enfrentar la incertidumbre que tendría un gobierno de Guillier“, agregó.
Pablo Ortúzar
El director de investigación del IES cree que es imposible hablar de cuál es la preferencia del gremio.
“El empresariado no es homogéneo: hay muchos bandos, grupos y facciones en su interior. Después de todo, no sólo compiten entre ellos, sino que hay áreas de la economía a las que distintas políticas impactan de manera muy diferente, por lo que pensar que hay un ‘candidato de los empresarios’ es algo un poco iluso“.
“También, como en todos lados, hay empresarios preocupados por el país y dispuestos a hacer sacrificios por él, y otros que son simplemente egoístas. Lo único en lo que están de acuerdo transversalmente es en temas fundamentales, como el respeto por la propiedad privada, la importancia del crecimiento, el resguardo de los equilibrios macroeconómicos y un par de cosas más. Y ya que ni Lagos ni Piñera representan visiones radicales que vayan en contra de esos elementos fundamentales, ambos son opciones perfectamente plausibles para cualquier empresario”, dijo.
Ortúzar concluye: “Lo que inclinará las preferencias será probablemente un cálculo respecto al equilibrio entre gobernabilidad y crecimiento que cada uno de los candidatos pueda ofrecer”.
Kenneth Bunker
El doctor en ciencias políticas y director de Tres Quintos, cree que el gremio en esta oportunidad optará por Piñera. “Si bien los empresarios dijeron que el gobierno de Lagos había sido mejor que cualquier otro gobierno, dadas las circunstancias de lo que hoy día pasa en Chile y por el panorama económico que se vive, lo que ellos van a privilegiar es el crecimiento económico y la inversión extranjera para buscar recuperar la estabilidad y revitalizar los mercados“.
Bunker agregó: “Piñera ya demostró que él es el mejor candidato para eso. De Lagos todavía no se sabe bien porque no ha presentado sus medidas concretas. No se sabe si va a funcionar como la continuidad de Bachelet y va a poner el pie en el freno un poco, o qué. Pero en ese sentido ante la duda, aunque Lagos es un candidato atractivo, van a preferir a Piñera“.
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP
En menos de un mes, el parlamentario pasó de elogiar la figura del ex Mandatario a criticar su irrupción. “Bernardo O’Higgins apareció en el horizonte”, ironizó.
Y no sólo eso. Al ser consultado sobre la figura de Lagos sostuvo que “es evidente que está notándose que los liderazgos políticos en general quedaron en el siglo XX”.
Ambas frases marcan un claro contraste con lo que hace poco más de un mes decía el senador sobre el ex Mandatario: “Es un excelente candidato, lo haría bien”, sostuvo el pasado 10 de agosto en Tele13 Radio. Incluso se abrió a apoyarlo en caso que él resulte más competitivo.
Un discurso que, conforme el paso de los días y el vuelo que ha tomado su eventual candidatura presidencial, ha endurecido. Muestra de ello fue el emplazamiento que Guillier realizó a Lagos -así como al resto de los políticos- a sincerar sus posturas sobre la descentralización.
“Se asumió como candidato”
Pero…¿qué hay detrás de este giro en la forma en que se refiere a Lagos? Para Gonzalo Cordero, analista de Tele13 Radio, “Guillier se asumió a sí mismo como candidato presidencial. Él entiende que no le puede dejar la cancha libre a Ricardo Lagos y no puede dejar que se consolide esa imagen de que él se plegaria a la opción de Lagos”.
“Él está haciendo dos cosas: la primera es separarse de Lagos, en el sentido de ponerse como competidor de él, y la segunda es darle una señal clara a la gente, de manera de marcar en las próximas encuestas. Si había alguna duda de que Guillier iba a dejar pasar a Lagos, eso está despejado”, agrega.
Para el cientista político y columnista de T13.cl Kenneth Bunker el giro de Guillier obedece a que el senador “se creyó el cuento”.
“Lo que no ha dicho Guillier es que es candidato, pero con estas pequeñas sutilezas está dando cuenta que quiere ir”, agrega.
La ofensiva del senador surge luego que la encuesta CEP lo situara como el político mejor evaluado, con un 44% de valoración positiva y muy por sobre Piñera (37%) Lagos (35%). El periodista concita su mayor respaldo en la izquierda (69,6%), regiones (51,6%), los sectores bajos (48,1%) y los mayores de 55 años (47,7).
A esto se suman los resultados de la última encuesta Cadem, que lo posicionan como la carta más competitiva de la Nueva Mayoría para enfrentar al ex Presidente Sebastián Piñera. Según el sondeo, en un escenario de segunda vuelta, Guillier obtiene un 34% versus un 41% de Piñera, mientras que Lagos obtendría apenas un 24% frente a un 42% del ex gobernante.
Para el experto electoral Mauricio Morales, Guillier “ha transformado rápidamente sus buenas evaluaciones ciudadanas en intención de voto. Eso no es fácil de conseguir en un plazo tan breve”.
Para el académico de la UDP, “el mismo Lagos ha contribuido a la popularidad de Guillier. Dado que Lagos genera rechazo, entonces Guillier aprovecha el descontento de la centro izquierda para capitalizar apoyos. Además, y dado que la DC parece haber abandonado la carrera presidencial, entonces no tiene competencia desde el centro”.
“Todos estos factores ayudan a que Guillier esté más envalentonado y desafíe más directamente a Lagos”, sostiene.
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP, conversó de la votación del proyecto que busca la elección directa de intendentes y de la irrupción presidencial del alcalde Daniel Jadue, asegurando que “el PC quiere poner a una figura capaz de oponerse a Ricardo Lagos”.
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP
Según el sondeo, el senador (Ind. PR) es la carta más competitiva del bloque frente a Sebastián Piñera. Laguistas plantean la necesidad de que el ex Mandatario intensifique su despliegue en terreno.
Un nuevo llamado a acelerar la contienda presidencial formuló el presidente de la Cámara de Diputados, Osvaldo Andrade (PS) tras conocerse los resultados de la encuesta Cadem.
Según el sondeo publicado por La Tercera, el senador (PR-ind.) Alejandro Guillier figura como la carta más competitiva de la Nueva Mayoría ante una eventual contienda electoral con el ex Presidente Sebastián Piñera. En un escenario de competencia entre ambos, el ex Mandatario Piñera sólo le saca una ventaja de siete puntos al senador por Antofagasta. La diferencia, sin embargo, se acrecienta a 17 puntos cuando se mide a Piñera enfrentado con Isabel Allende y a 18 compitiendo con Ricardo Lagos y José Miguel Insulza.
En este sentido, Andrade advirtió que una de las principales razones que explican estos resultados radica en que el bloque no ha admitido la necesidad de acelerar la contienda electoral, lo que afectaría a las potenciales cartas del PS.
“Creo que (iniciar las campañas presidenciales) es inevitable. La idea es que el despliegue de las precampañas sea colaborativo al gobierno. Mientras sigamos con esta inhibición en este plano, les estamos facilitando la tarea a otros, como el senador Guillier”.
El diputado llamó al sector – en el que figuran como presidenciables Lagos, Isabel Allende y el agente en La Haya para la demanda boliviana, José iguel Insulza- a “configurar un plan político para los próximos 180 días”. Y llamó a aprovechar las campaña municipal para hacer un despliegue de estas precandidaturas.
Entre quienes valoran la candidatura de Lagos comparten la idea de que el ex mandatario debe aprovechar de buscar nuevos respaldos durante este periodo.
“Estos meses debe haber trabajo: si de aquí a noviembre Lagos llega a ser figura del mundo PPD-PS, va ser más competitivo con Guillier”, dijo el diputado socialista Juan Luis Castro.
En la misma línea, el senador (PPD) Eugenio Tuma aseguró que “aunque Guillier suma simpatías, eso no basta para gobernar el país”. A su juicio, “Lagos debe recorrer el país, construir un programa con la gente y formar grupos de trabajo en todo Chile”.
Una postura distinta tuvo el analista de la Universidad Diego Portales Mauricio Morales, quien consideró que tras la Cadem se demuestra que “Lagos no puede ni debe ser el candidato del oficialismo, porque no va a ganar frente a Piñera”.
Por su parte, el presidente del PR, Ernesto Velasco, aseguró que Guillier “puede crecer mucho más” y pidió al bloque “comprometer una primaria presidencial y que el candidato ganador tenga respaldo de toda la Nueva Mayoría”.
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP
Pese al sinceramiento del ex mandatario de asumir un desafío presidencial, en el oficialismo hay cautela y sus obstáculos se multiplican. Su figura encuentra espacios de apoyo en la élite política y empresarial, pero se aleja de los jóvenes y la izquierda más radical. Mientras tanto, hay escepticismo respecto de si su jugada le permitirá despegar de una vez por todas en las encuestas.
“Ella es mi regalona”. El senador independiente Alejandro Guillier estrechó un fuerte abrazo con la diputada del PC Camila Vallejo, frente a un grupo de partidarios del candidato a alcalde de la Nueva Mayoría en La Florida, David Peralta, también comunista. Banderas del Partido Radical, de las Juventudes Comunistas (JJ.CC.) y el PC aparecían como el decorado que se entrelazaba con los gritos de entusiasmo.
La escena fue una de las últimas de una larga jornada para Guillier, quien ese día, el pasado sábado 3 de septiembre, también visitó las comunas de Puente Alto y San Joaquín, apoyando a los postulantes de la coalición. El intenso fin de semana del senador venía antecedido por una noticia que estremeció el tablero político: el viernes 2 el ex presidente Ricardo Lagos había entregado una señal concreta en favor de una nueva aventura presidencial a sus 78 años. Lejos de los múltiples análisis y cálculos de los días que siguieron al sinceramiento de Lagos, el senador por Antofagasta y figura mejor evaluada de todo el arco político, según la última encuesta CEP, optó por seguir su libreto marcando presencia en comunas de alto valor electoral en la Región Metropolitana. Pero también buscando fortalecer sus alianzas con figuras como Vallejo, que representan, precisamente, a aquellos sectores que hoy asoman como los más complejos de abordar para Lagos: los jóvenes y la izquierda.
Para nadie es un misterio que Guillier es uno de los más serios obstáculos en las pretensiones del ex presidente de volver a La Moneda, pero no es el único.
“Será un camino difícil, pero con un objetivo noble”, escribió el ex mandatario en esa declaración pública que sirvió como el primer movimiento para desatar las múltiples amarras de una empresa que tiene como principal desafío convertirse en una alternativa competitiva frente a la amenaza de una nueva alternancia en el poder. Los fríos números muestran a Sebastián Piñera como la carta más segura para quedarse con el triunfo en 2017. Y en la Nueva Mayoría lo saben. ¿Podrá Lagos revertir esta tendencia? En el oficialismo hay más dudas que certezas.
MOVIMIENTO ANTICIPADO DE TROPAS
La noche del lunes pasado fue movida para el PS y el PPD. En las reuniones políticas de ambas colectividades ese día no había otro tema que no fuera la jugada del ex presidente Lagos. El dilema en ambos partidos era uno solo: cómo reaccionar ante la sorpresiva y anticipada irrupción del ex mandatario en la carrera presidencial. En las sedes de calles, París y Santo Domingo, en el centro de Santiago, había entusiasmo de sobra. Pero también cautela.
El ex presidente cosechó rápidas adhesiones que buscaron empujar respuestas formales del PS y el PPD, pero el resultado de esas conversaciones reveló que Lagos aún está lejos de ser una figura atractiva para la militancia de ambos partidos.
En el PS los escollos del ex gobernante tienen nombre y apellido: Isabel Allende y José Miguel Insulza.
La fricción con Allende se instaló de inmediato porque la declaración de Lagos desordenó el ambiente interno, justo en la antesala del consejo general de este fin de semana.
El lunes, mientras la comisión política discutía qué hacer con el tema presidencial, el ex presidente se reunió con diez diputados socialistas, más el senador Rabindranath Quinteros, en la casa del diputado Marcelo Schilling.
Estaban el presidente de la Cámara de Diputados, Osvaldo Andrade, y Fidel Espinoza, entre otros.
Los mismos que habían suspendido una comida con Insulza para ese mismo día, permitieron a Lagos dar una demostración de fuerza más que incómoda para la mesa directiva del partido, y sobre todo para la senadora por Atacama, quien, a modo de respuesta, desayunó el miércoles con varios de los mismos que se reunieron con Lagos. Allende resintió que algunos diputados que integran la Nueva Mayoría Socialista, colectivo transversal con el que llegó a la presidencia del PS, hayan “corrido a reunirse con el ex presidente”.
Pese a ello, hubo otro grueso de altos dirigentes del PS que reaccionaron con cautela. Uno de ellos fue el propio Camilo Escalona, uno de los más entusiastas con la opción del ex presidente, quien puso paños fríos ante la idea que surgió en la comisión política que buscaba adelantar el cronograma de definiciones presidenciales. Escalona defendió la decisión de la dirigencia de dejar todo para después de las municipales, pese a que uno de los suyos, el diputado Juan Luis Castro, buscaba apurar los plazos.
Pero no es todo. Hay otro grupo de socialistas que cree que el escenario está demasiado abierto como para inclinarse por una opción, incluso dentro del PS. Entre ellos, el presidente del directorio de TVN, Ricardo Solari, quien desde hace meses viene apoyando a la senadora por Atacama. El martes, Solari, uno de los líderes del Tercerismo del PS, fue visto en el café del Hotel San Francisco con el propio Escalona, discutiendo sobre el tema. Otros, como el ex ministro Álvaro Elizalde, han transmitido que el PS debe cuidar sus liderazgos y no desatar una guerrilla interna, a la espera de que cualquiera de las tres alternativas comience a marcar con más firmeza en las encuestas.
Esta es una de las principales aprensiones en el PS: algunos creen que Lagos no va a ser candidato y su decisión de mostrarse disponible tiene que ver más bien con una exploración que dependerá de su crecimiento o caída en las encuestas. “Lagos tendrá una excusa formal para no ser candidato si no marca en las encuestas”, dice un alto dirigente socialista.
Además, en el PS saben que, aunque Lagos y Allende no han conversado seriamente sobre el tema, entre ambos existe un pacto implícito: nunca habrá competencia entre ambos, y el que esté debajo en las encuestas dará un paso al costado. Lo mismo correría para Insulza.
Mientras tanto en el PPD, la tensión estuvo puesta esta semana sobre el presidente de la colectividad, Gonzalo Navarrete, quien tuvo que navegar con la presión de quienes empujaban una definición partidaria a favor del ex presidente.
En la comisión política del lunes pasado hubo varios en el PPD que plantearon que si el ex presidente ya se había sincerado, adelantando los tiempos, el partido no podía esperar a proclamarlo. El problema de Navarrete es su cercanía a Guido Girardi, uno de los más acérrimos detractores de Lagos en el PPD. De hecho, varios vieron a Navarrete más cauteloso frente a la irrupción de Lagos, lo que llevó incluso a que la mesa directiva suspendiera un encuentro programático para este fin de semana, con la idea de evitar cualquier alusión pública al tema. Pese a ello, la comisión política le pidió a la mesa directiva establecer una relación formal con el ex presidente e incluso la realización de un encuentro que, al cierre de esta edición, estaba siendo confirmado para el viernes o lunes. El problema que tiene el presidente del PPD es que Girardi ha buscado contener cualquier asonada en favor de Lagos, y más bien ha optado por tender puentes hacia el senador Guillier. La relación de ambos es de mucha cercanía y confianza. Dicen que Girardi incluso se ha convertido en uno de sus principales consejeros. En el Congreso grafican la relación entre ambos con un dato: fue Girardi quien le consiguió a Guillier una oficina en el piso 13 del Senado, el piso del PPD, cuando recién llegó al Congreso, invitándolo además a formar parte de la bancada.
CALCULADORA EN MANO
El problema para Lagos es que las cifras que manejan tanto en el PS como en el PPD no son favorables. La encuesta más reveladora fue la que circuló hace unos días entre varios dirigentes oficialistas: la empresa Criteria midió a Lagos, Allende, Insulza y Guillier enfrentados al ex presidente Piñera. Fuentes deQué Pasa comentaron que los resultados del ejercicio golpean las opciones del ex presidente Lagos. Aunque en todas las fórmulas gana Piñera, el senador por Antofagasta aparece como el más competitivo, siendo seguido por Allende e Insulza. Lagos asoma en el cuarto lugar.
El ex mandatario, según arrojó la misma base de datos de la encuesta CEP, tiene además altas tasas de rechazo entre los jóvenes y en los sectores más a la izquierda.
Un fenómeno del que en el PPD y el PS ya tomaron nota esta semana, pues el ex presidente es un candidato que seduce a la élite política y empresarial, lo que lo aleja cada vez más de aquellos sectores que, por ejemplo, tienen copado figuras como Giorgio Jackson o Gabriel Boric. La opción de Lagos, dicen quienes hacen esta lectura, favorece una dispersión de las fuerzas de izquierda.
Un botón de muestra: el empresario César Barros dijo incluso que votaría por “Lagos antes que Piñera”. Esta idea de que Lagos es el “candidato de la élite” alienta también a Marco Enríquez-Ominami, quien esta semana lanzó con todo su tercera aventura presidencial, apuntando precisamente a este blanco: “Es verdad que algunos nostálgicos del pasado añoran los años cuando las cosas se negociaban en la cocina y los políticos les hablaban a los chilenos desde el púlpito”, dijo ME-O.
“Lagos está muy abajo en las encuestas. Ni siquiera el ex presidente Eduardo Frei tenía tan bajos apoyos en la medición de fines de 2008. Aunque la élite lo empuje y lo proclame, hasta ahora las bases de los partidos tienen una decisión tomada. Se inclinarán por los representantes más genuinos. En el PS, por Insulza o Allende, y en la DC, por Goic, Orrego o Walker”, dice el cientista político Mauricio Morales, de la UDP y cercano a la DC.
Mientras tanto, en el entorno del ex presidente conocen de sobra este escenario y dicen que Lagos jugará sus cartas: después de su viaje a Colombia esta semana, suspenderá toda su agenda internacional y se dedicará a recorrer el país, como una forma de tomar el pulso de las municipales. Dicen quienes lo conocen que, además, sabe que debe construir un discurso renovado. Aunque cuando alguno de sus asesores o algún dirigente le ha pedido esto último, Lagos se molesta. “Quienes dicen eso no han leído nada de lo que he escrito desde que dejé de ser presidente”, dicen que recuerda aludiendo a sus escritos “de futuro”.
Otros cercanos le han recomendado que su base programática debe apuntar al concepto de “vulnerabilidad social”, el que se podría establecer sobre tres ejes: salud, pensiones y empleo. Este último, uno de los factores que más benefician al ex presidente Piñera.
EL DESCONFIADO GUILLIER
En el Partido Radical no sólo están entusiasmados con Alejandro Guillier —quien si bien no milita, es sin duda un activo del partido—, sino que, están trabajando derechamente para levantar una plataforma presiden cial.
Guillier, por su parte, recibe cada martes y miércoles a grupos de 40 candidatos a alcaldes y concejales por día en su oficina, con quienes se fotografía, graba saludos y conversa brevemente.
Para los radicales los números de Guillier cuadran perfectamente en su afán por ser más competitivo que el ex presidente Lagos frente a Piñera.
En otra encuesta que manejaba el oficialismo para medir alcaldes y concejales se incluyó hace un mes una pregunta cerrada sobre candidatos presidenciales e intención de voto. Uno de estos sondeos que se llevó a cabo en las comunas de Estación Central, La Florida, Maipú, Santiago y Cerrillos arrojó en el primer lugar de preferencias presidenciales a Sebastián Piñera, con un 14%; seguido del senador Alejandro Guillier, con 12%; el ex presidente Ricardo Lagos con 5%; quedando en el último lugar la presidenta del PS Isabel Allende, con un 2%.
En el entorno de Guillier afirman que el senador está plenamente convencido de seguir adelante en carrera, pero sin ansiedad. El periodista comentó, algunos días después del desembarco de Lagos, que “iba a seguir trabajando hasta que la ciudadanía lo decida”. De a poco ha ido superando esa idea de que “los partidos desconfían de mí” y más bien, dice uno de sus cercanos, es él quien “desconfía” de los partidos y en particular del PR, quienes siente, lo pueden estar utilizando para crecer electoralmente.
Por ello, su estrategia es seguir marcando en las encuestas, y sólo en el caso de que el presidente Lagos se dispare, se podría pensar en bajar su opción. Por mientras, el foco estará puesto en las elecciones municipales y en las giras regionales en apoyo a los candidatos de la Nueva Mayoría y que tendrán una apretada agenda durante el mes de septiembre.
Pero no sólo en el Partido Radical la candidatura de Guillier concita adhesión, también en la Nueva Mayoría ya algunos poco a poco comienzan a verlo como una alternativa real. En ese contexto, el vicepresidente de la Cámara Baja, Marco Espinosa (PR), convocó el pasado miércoles un distendido almuerzo en el Congreso Nacional con el senador, al cual asistió un transversal grupo de diputados, entre ellos, Víctor Torres (DC), Juan Luis Castro (PS), Enrique Jaramillo (PPD), entre otros comensales.
EL CAMINO PROPIO DE LA DC
Muchos pensaron que no era casual que el ex presidente Lagos expusiera su intención de volver a La Moneda justo el pasado viernes. ¿La razón? Ese día se llevaría a cabo la junta nacional de la Democracia Cristiana. La estrategia —según comentaron varios al interior del oficialismo— era incidir en el debate político de la falange para sondear el apoyo que podría obtener del partido más grande de la Nueva Mayoría. Sin embargo, nada de eso ocurrió.
El debate se centró casi de forma exclusiva en la reforma de los estatutos del partido, y sólo en algunas conversaciones en los patios del Centro de Retiro de Punta de Tralca se comentó la noticia que había marcado ese día.
Así, el espacio para el debate político estuvo limitado. Un factor que también ayudó a ello, comentan en el partido, fue que ningún miembro del llamado grupo de los 26, liderados por Mariana Aylwin, concurrió a la cita, despejando algunos temores en torno a que ocuparan la junta para exponer su visión crítica sobre el presente y futuro de la falange. Despejado eso, el discurso más político fue el de la presidenta, la senadora Carolina Goic. Intervención que, según el aplausómetro, marcó su más alto decibel cuando ratificó que la DC iba a llevar un candidato presidencial para las elecciones de 2017.
“La decisión de Lagos no alteró en nada la definición que ya había tomado la DC de llevar candidato propio presidencial. De hecho, la frase más celebrada y ovacionada fue cuando la presidenta del partido ratificó que el partido llevaría un candidato. Y esa fue la mejor respuesta a la irrupción de Lagos. Los que pensaban que con la decisión del ex presidente se iba a alterar en algo la decisión de la DC estaban muy equivocados y no conocen al partido”, explica el diputado Matías Walker.
En la DC quieren hacer las cosas bien, o al menos algo mejor de lo que ocurrió con la fallida candidatura de Claudio Orrego en el proceso eleccionario pasado en 2013. Y para ello, el tema programático es clave dentro del partido, más allá de quién lo lidere. “Necesitamos conformar mayorías. Hay que ser muy claros en esto: el camino propio es muy difícil si nosotros queremos implementar cambios relevantes y llevar a cabo proyectos significativos para el país. Por eso las decisiones electorales tienen que ser funcionales a como establecemos un trabajo con nuestros aliados”, comenta Goic.
Pese a esta definición del camino propio, varios en la DC observan que si Lagos comienza a tomar fuerza, va a resultar complejo generar un liderazgo alternativo de peso dentro del partido, sobre todo por la simpatía que provoca el ex mandatario en no pocos falangistas: “La DC hoy no tiene candidato de peso”, comenta una fuente parlamentaria de la colectividad. Además, Lagos es el candidato más cómodo para un sector transversal de la DC, donde figuras como el ex ministro del Interior Jorge Burgos y el senador Andrés Zaldívar o el ex diputado Gutenberg Martínez, estarían dispuestas a trabajar por su opción.
Y bajo ese escenario, muchos coinciden en que el factor Lagos podría ser un tema que divida al partido. Pero para contrarrestar aquello, varios estiman que la mejor posicionada para enfrentar de aquí a fin de año una figura competitiva es Carolina Goic. Ella ya decidió repostular a la presidencia DC y se espera que durante el proceso de elecciones municipales tenga una activa participación para que comience a medir fuerzas y consolidarse como la única alternativa que le pueda hacer el peso a Lagos, si es que éste mantiene su voluntad declarada de estar, eventualmente, en la papeleta en 2017.
Claudio Fuentes, director de la Escuela de Ciencia Política UDP.
En esta edición de Mesa Central, Claudio Fuentes, director Escuela Ciencia Política UDP y Francisco José Covarrubias, decano Facultad Artes Liberales U. Adolfo Ibáñez conversaron acerca de Ricardo Lagos y disponibilidad de ser candidato presidencial. Entre los temas tocados, los panelistas debatieron sobre la figura de Sebastián Piñera versus Ricardo Lagos, la situación de la Nueva Mayoría y la candidatura simbólica de la DC.
Alfredo Joignant, Doctor en Ciencia Politica Universidad Diego Portales
En esta edición de Mesa Central, los panelistas Gonzalo Cordero, abogado y experto en asuntos públicos y Alfredo Joignant, doctor en Ciencia Política y académico de la Escuela de Ciencia Política UDP, conversaron acerca de las declaraciones de Ricardo Lagos y una posible candidatura presidencial. Escuchar programa aquí
Patricio Navia, académico de la Escuela de Ciencia Política UDP.
Como el PC y el PDC parecen convencidos de que deben alinearse detrás de Lagos, el futuro de una coalición amplia de centro-izquierda que empiece en el PDC y termine en el PC parece garantizado en tanto el ex Presidente Lagos no deponga sus aspiraciones presidenciales.
La entrevista en El Mercurio del domingo en la que el ex ministro del Interior rompió su silencio después de su salida del gobierno pudiera resumirse en que el ingreso del PC a la Concertación —y el cambio de nombre a Nueva Mayoría— son responsables de que este gobierno sea el más impopular y menos exitoso de todos los gobiernos de centro-izquierda desde el retorno de la democracia. Ya que Burgos cree que “el nivel de influencia programática que ha tenido [el PC] en este gobierno no le hace bien al país”, el ex titular de Interior deja claro que su aspiración es que “la Nueva Mayoría termina con este gobierno”. Lamentablemente para los deseos de Burgos, el hecho que tanto el PC como el PDC aparecen encaminados a apoyar la candidatura presidencial de Ricardo Lagos en noviembre de 2017 hace que el futuro de la coalición gobernante de centro-izquierda sea bastante más auspicioso de lo que quisiera el ex ministro de Bachelet. Como el PC y el PDC parecen convencidos de que deben alinearse detrás de Lagos, el futuro de una coalición amplia de centro-izquierda que empiece en el PDC y termine en el PC parece garantizado en tanto el ex Presidente Lagos no deponga sus aspiraciones presidenciales.
Como era de esperar, las declaraciones de Burgos provocaron reacciones desde el PC hasta su propio partido. Aunque varios líderes DC secundaron las palabras de Burgos, el comportamiento del PDC y la estructura de incentivos que enfrenta ese partido hacen pensar que las palabras de Burgos son más bien un berrinche de un militante que no logró aprovechar el puesto que llegó a tener para construir poder político personal o para su partido que un anticipo del futuro de la coalición de gobierno.
Para comenzar, si el PDC estuviera tan descontento en la coalición de gobierno, ya se podría haber ido. Pero ya sea porque los puestos de gobierno son un premio demasiado atractivo como para renunciar antes de que termine el periodo o porque el PDC sabe que en el gobierno tiene mucha más capacidad de frenar lo que considera es la mala influencia del PC, el partido de la flecha roja ha optado por seguir siendo parte del gobierno de la Nueva Mayoría. Para los que creen que el partido no se mueve por intereses individuales de militantes que están demasiado cómodos como para renunciar a sus pegas, tiene todo el sentido del mundo aceptar el argumento que el PDC es el ancla que evita que el gobierno se vaya a la deriva a una izquierda voluntarista y nostálgica. De hecho, el propio Burgos sugirió que, si no hubiera sido por él, la presión por nacionalizar sectores e industrias hubiera tenido favorable acogida por parte de La Moneda.
Ya que el PDC no dejará a la Nueva Mayoría antes de que termine el gobierno, la única posibilidad de que la advertencia de Burgos se materialice sería en la campaña presidencial de 2017. Desafortunadamente para las pretensiones de Burgos, el PDC no cuenta con un presidenciable viable. Aunque hay varios que tienen aspiraciones (¿qué político no las tiene?), las encuestas muestran que no hay ningún DC en la lista corta de presidenciables y es poco probable que en los próximos meses aparezca alguno. Es más, ya hay varios connotados líderes del PDC que están proclamando la candidatura del ex Presidente Ricardo Lagos.
Por su parte, el PC tampoco tiene candidato presidencial propio, por lo que parece razonable suponer que ambos partidos negociarán su apoyo a alguno de los presidenciables de la centro-izquierda que marcan en las encuestas. Como Lagos lidera las encuestas como el presidenciable mejor posicionado en la centro-izquierda, su candidatura parece inevitable. Ante los ojos del PC y el PDC, Lagos pudiera no ser la primera opción, pero ambos partidos prefieren apoyar al candidato con más posibilidades de ganar a cambio de concesiones en la lista de candidatos de la coalición.
A su vez, para que sus aspiraciones sean viables, Lagos necesitará construir una coalición amplia que incluya al PC y al PDC. Si hace agua por la izquierda, Lagos arriesgará que se levante un candidato alternativo que amenace su liderazgo en el sector. Si en cambio no logra amarrar el apoyo del PDC, difícilmente podrá ganar en segunda vuelta. Luego, los incentivos están perfectamente alienados para que el PDC y el PC se unan detrás de la candidatura presidencial de Ricardo Lagos.
Es verdad que el color ideológico de la coalición de centro-izquierda y las posiciones que tome Lagos como candidato dependerán de la correlación de fuerzas entre los partidos que compongan la Nueva Mayoría II (que bien pudiera cambiar de nombre). Pero el solo hecho que Burgos haya amenazado con el quiebre de la coalición deja en claro que ya se iniciaron las negociaciones para definir el sesgo ideológico de la próxima coalición de centro-izquierda y que los partidos, en especial el PDC, está tratando de subir su precio para lograr que la Nueva Mayoría II se parezca más a la Concertación que a la Nueva Mayoría I.
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP
Los dichos del ex ministro Jorge Burgos fueron interpretados como un acto reflejo frente a las declaraciones de Ricardo Lagos. Sostuvo que el país estaba descarrilado y que la Nueva Mayoría finalizaba con este gobierno. En el afán por retratar a un Chile al borde del colapso, ambos personeros han sacrificado públicamente al gobierno de Bachelet. La única forma de justificar el regreso de Lagos al poder es creando un escenario de extrema incertidumbre y, al mismo tiempo, distanciándose al máximo de la Presidenta, aunque eso implique barrer con su obra. Lagos y Burgos tienen claro que el 19% de aprobación presidencial inviabiliza un proyecto de continuidad de la Nueva Mayoría. Por tanto, necesitan sacarse de encima a Bachelet y, además, excluir al PC, partido que ya se opuso a la candidatura de Lagos y que no tuvo buenas relaciones con Burgos cuando fue ministro del Interior.
El problema del argumento Lagos-Burgos es que no tiene ningún sustento empírico. Al igual que el grupo de intelectuales que mal asesoró a la Presidenta Bachelet al sugerirle una retroexcavadora en el contexto de un Chile supuestamente incendiado, la dupla Lagos-Burgos comete el mismo error. En ambos casos se reproduce el síndrome del pirómano, una especie de disfrute cuando se gatilla una crisis que, en el corto plazo, abre oportunidades políticas para quienes incentivan el incendio. Chile no necesita retroexcavadoras ni bomberos. Es cierto que el país está desacelerado económicamente y que los partidos no generan la misma adhesión que en los ’90. Pero de ahí a sostener que está en riesgo la democracia o dudar de que Bachelet concluya su mandato es, por decir lo menos, una imprecisión.
En el plano político las declaraciones de Burgos implican un sinceramiento programático del PDC frente a su alianza con el PC. Pero al mismo tiempo, equivale a la claudicación del PDC para competir con un candidato en las elecciones presidenciales de 2017. En lugar de fortalecer a las figuras de su partido, Burgos optó por darles la extremaunción. El mismo Burgos tiene mejores evaluaciones que Lagos según el ranking político de Cadem de julio de 2016. De hecho, Lagos es superado por otros dos líderes DC. Por tanto, resulta incomprensible su apoyo tan incondicional a Lagos teniendo en casa a figuras que perfectamente podrían asumir el desafío presidencial. Incluso, Burgos se puede encontrar con una sorpresa en caso de que Carolina Goic comience a figurar en las encuestas.
Por último, Burgos también mete en problemas al PS. Dado que su aspiración es replicar la antigua Concertación -es decir, sin el PC-, automáticamente obliga al PS a inclinarse por idéntico derrotero. Si para el PDC es difícil tomar la decisión de acabar con la Nueva Mayoría, más complicado será para el PS abandonar un proyecto de izquierda. Así, la dupla Lagos-Burgos no sólo promueve el quiebre de la coalición, sino que también una lucha fratricida dentro de sus respectivos partidos. Puede que la estrategia funcione y se construya una nueva alianza sin el PC, pero la cantidad de heridos que dejará este proceso hará casi inviable el triunfo de Lagos en 2017.
Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP
Parte de la élite de la Democracia Cristiana quiere entregarse tempranamente a Ricardo Lagos. Es un error. Hacerlo y al mismo tiempo esperar que emerjan nuevos liderazgos en el partido es un contrasentido.
El PDC está a la espera de la próxima encuesta CEP. Ahí se verá si Walker sube su evaluación, si Burgos se mantiene en los top ten o si Carolina Goic explota como nuevo liderazgo. Mientras, parte de la élite DC quiere entregarse tempranamente a Lagos. Esto es incomprensible. Esperar que emerja un nuevo liderazgo en el partido, y al mismo tiempo respaldar a Lagos, es un contrasentido. Los ciudadanos premian a los líderes que asumen riesgos y castigan a los que juegan pensando más en el error del rival que en los méritos propios.
Daré cuatro argumentos de por qué es un error del PDC apoyar hoy a Lagos, más aún luego que defendió la tesis de que Chile vive una crisis institucional. El primero: la debilidad de Lagos como candidato presidencial. El ranking de evaluación de políticos de Cadem muestra que, en julio, Lagos ocupaba el lugar 11, y era superado por Orrego, Burgos y Mariana Aylwin. Si bien el ranking no es sinónimo de intención de voto, informa sobre los niveles de rechazo de un candidato. En 2009, por ejemplo, la encuesta CEP de mayo ubicó a Frei en el lugar 8 del ranking, retrocediendo al puesto 13 en la medición de octubre. Piñera siempre se mantuvo dentro de los top 10, aunque entre el séptimo y octavo lugar. Al parecer, estar top tenentrega ventaja a la hora de convertir las evaluaciones en votos. De acuerdo a esa métrica, Lagos no es hoy un candidato fuerte.
Lo segundo tiene que ver con el perfil de Lagos. Cuando dejó la presidencia lo hizo con altos niveles de aprobación, que según la encuesta UDP de 2005 estaba determinado por el nivel socioeconómico de la gente: en el ABC1 obtenía cerca del 80%, bajando en los estratos más pobres. La vocación programática del PDC va por el carril opuesto. Sus bases de apoyo están en quienes se muestran más renuentes a la figura de Lagos. Es difícil que un ABC1 se sienta perjudicado por el Transantiago, a diferencia de grupos de clase media y los más pobres. Por tanto, sería incongruente que el PDC respalde a un candidato cuyo recuerdo no es bueno para las bases DC. Además, Lagos intervino directamente para sacar de la carrera presidencial de 2005 a Soledad Alvear a favor de Michelle Bachelet. Más grave que lo de MEO en 2009, quien al menos quiso competir dentro del pacto, es que un presidente haya operado para liquidar a uno de los liderazgos más pujantes del partido.
Mi tercer punto es sobre la negativa de Lagos a competir en primarias: el PDC tiene un trauma por los resultados de 1999 y 2013. Pero ese trauma se debe superar.
En 2013, Orrego no fue el candidato favorito de sus propios camaradas. Las cifras son elocuentes: tuvo mejor votación en las comunas donde el PDC era débil. En Vitacura y Las Condes bordeó el 20%, duplicando su promedio nacional. En zonas fuertes DC Orrego sucumbió incluso ante Velasco. La lección es clara: el candidato presidencial del PDC debe tener a disposición no sólo la militancia, también a los representantes del partido. Si Lagos está seguro de ganar, que lo haga en una primaria de centroizquierda, incluyendo a MEO. Si no está dispuesto, el PDC competirá con su candidato, enrostrándole a Lagos su nula disposición a competir. Entonces, Lagos 2017 se parecerá más a Frei 2009, que no quiso primarias, que a Lagos 1999, que sí aceptó el mecanismo.
Mi cuarto argumento es sobre la lectura que desde la izquierda se ha hecho sobre las preferencias políticas de los chilenos. El gobierno de Bachelet ha sido muy mal asesorado. Basado en una encuesta del PNUD se concluyó que los chilenos estaban más politizados y polarizados. Pero las cifras estaban sobreestimadas, porque el terreno se realizó en plena campaña presidencial y es normal que entonces haya más politización y polarización. Sin embargo, se hizo caso omiso de aquello y se imaginó un Chile montado en una retroexcavadora. Pero se demostró lo contrario: los chilenos siguen siendo moderados y, en términos de demanda por mayor participación y “empoderamiento”, la evidencia del proceso constituyente es contundente: sólo el 0,6% de la población participó de los cabildos ciudadanos. Es acá donde el PDC debe aparecer con propuestas que difícilmente serán defendidas por Lagos. El candidato del PDC debe ser puente de comunicación entre los chilenos, el ferrocarril del empleo y el MOP de la reconstrucción nacional.