Tag Archive: sistema económico

  1. Crisis económica de 2008 impulsó fenómeno a nivel global

    Leave a Comment

    Cristian DonaEn Francia, muchos mayores de 40 años debieron regresar a casa de sus padres, un grupo conocido como “generación boomerang”.

    Los jóvenes adultos que permanecen viviendo en el hogar paterno por periodos más largos no es un fenómeno exclusivo de Chile.

    Camila Mella, socióloga de la U. de Chile y doctorante en política social de la U. de Oxford, explica que a nivel latinoamericano y considerando al grupo entre 18 y 24 años (los que, hasta el 2010, eran los denominados ‘jóvenes’), menos de un 10% de aquellos se habían mudado fuera de su hogar de origen.

    “Es importante recalcar que los jóvenes de áreas rurales tienden a independizarse a una edad más temprana que sus pares de áreas urbanas”, explica Mella.

    En Reino Unido, datos de la Oficina Nacional de Estadísticas señalan que casi tres millones de personas entre los 20 y 34 años viven con sus padres. En ese grupo, uno de cada tres son hombres y una de cada siete, mujeres.

    En EE.UU., datos del Censo indican que en 2014 los adultos entre 18 y 34 años tenían una probabilidad ligeramente mayor de vivir en casa de sus padres que de vivir con su cónyuge o pareja en su propio hogar.

    En Francia, debido a la crisis de 2008, muchos mayores de 40 años debieron regresar a vivir con sus padres, personas a las que se bautizó como la “generación boomerang”.
    Se calcula que unos 400 mil franceses regresaron a casa de sus padres por esta crisis.

    En Argentina la situación tampoco es diferente. Según el último censo (2010), casi el 20% de los hombres y mujeres de entre 30 y 35 años se declara “hijo del jefe o jefa de hogar”.
    Se trata de una cifra que ha ido en aumento con el correr de los años. Entre 1970 y 1991, sólo el 10% declaraba vivir con sus padres, cifra que para el año 2001 ya alcanzaba el 15%.

    Un estudio de la Universidad Argentina de la Empresa (Uade) señala que tanto padres como hijos consideran natural que la manutención económica esté a cargo de los progenitores.
    Más de la mitad de los hijos encuestados por esta investigación (53,4%) dijeron que sus madres o padres nunca les reprocharon esa falta de colaboración económica.

    Los datos de Eurofound, un organismo de la UE, revelan que pocos países quedaron exentos del fenómeno, que no es exclusivo de los países del Mediterráneo. También aumentó mucho la cantidad de veinteañeros que siguen viviendo en sus casas paternas en Suecia, Dinamarca, Francia, Bélgica y Austria. En Italia, casi cuatro quintos (79%) de los adultos jóvenes vivían con sus padres en 2011, a los que se les llama “mammoni” o “bamboccioni”.

    Crisis económica

    Cristián Doña, director del Observatorio de Desigualdades de la U. Diego Portales, explica que es un fenómeno que se da especialmente en clase media y media alta. “Sobre todo en países europeos posteriores a la crisis de 2008. Hoy, los ingresos de personas recién egresadas son inferiores a los de sus padres en ese momento, y la seguridad laboral es inferior. Los padres trabajaban por 20 años en un mismo lugar, hoy por precariedad laboral ya no ven tan fácil independizarse”, establece el especialista.

    Vivir con los padres fue entonces la respuesta económica a esa crisis. “Esta generación por primera vez va a tener un ingreso de por vida menor al de sus padres, lo cual es súper importante, porque la educación, que antes era la vía para surgir, hoy no lo es. Por lo mismo, hay que seguir estudiando, pero mientras no se puede pagar por una casa”, dice Doña.

    Estudios internacionales señalan que el fenómeno responde a dos transiciones claves en la vida de las personas en sociedades que van cambiando culturas y dinámicas propias. Por una parte, el pase de la educación como una actividad central en la vida de las personas cuando antes lo era el trabajo. Y, por otro lado, las dificultades de adquirir una vivienda propia, por el alto valor que estas han alcanzado en los últimos años.

    Además, tal como en Chile, el aumento de la esperanza de vida también es un fenómeno que ha impactado. Ahora hay más tiempo para cumplir distintas expectativas y ya no hay “apuro” en irse de la casa de los padres.

    El proceso de inserción laboral también es mucho más dificultoso para los jóvenes. En general, las primeras ocupaciones de los jóvenes son de mucha inestabilidad y de alta rotación, como los call centers o los puestos de atención en comercios, por ejemplo.

    Ver en La Tercera

  2. Casi un millón de chilenos mayores de 31 años vive en la casa de sus padres

    Leave a Comment

    Cristian DonaSegún estudio de la U. Católica, sobre la base de datos de la Encuesta Casen, se trata de cerca del 10% de las personas que superan esa edad. Más estudios, precarización de las condiciones de ingreso al mercado laboral y adultos que regresan tras un divorcio explican el fenómeno.

    Dejar la casa de los padres es uno de los ritos que marcan el arribo a la madurez de una persona. Un paso que en generaciones anteriores se producía antes de los 30 años.

    Sin embargo, según una investigación del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la U. Católica, realizada para La Tercera, que analizó la Encuesta Casen 2015, más de 900 mil chilenos mayores de 31 años viven con sus padres. Se trata del 9,7% del total de los chilenos sobre esa edad.

    El estudio revela que entre los 31 y los 40 años el 22,8% (482.506 personas) de la población de esa edad vive con sus padres, cifra similar a la de 2011, cuando la proporción era de 24%.

    Para el rango de los 41 años y más, el porcentaje es de 6,0% (436.677 personas), proporción que en 2011 también era de 6,0%.

    En el caso de los que tienen entre 25 y 30 años, el trabajo determinó que 767.412 personas vivían con sus padres en 2015 (47,4% de la población en ese tramo de edad). De ellos, el 50% son hombres y 45% mujeres, y el 54,4% tiene 13 a 16 años de estudios.

    El fenómeno, dice Rodrigo Figueroa, académico de Sociología de la U. de Chile, retrata los cambios sociales de los últimos 20 años en el país y cómo la familia se ha reorganizado.

    Eso se aprecia, añade Figueroa, en que muchos jóvenes emprenden e inician tardíamente una carrera. Eso crea un nuevo escenario familiar, que retrasa la salida del hogar paterno. “En relatos de emprendedores se repiten historias de cómo el vivir con sus padres facilitó independizarse y usar esos recursos en su emprendimiento”.

    A ello se suma que los padres viven más tiempo. Chile es el país latinoamericano en que más rápido aumentó la expectativa de vida al nacer. Entre los períodos 1970-1975 y 2005-2010 pasó de 60,5 a 75,5 años en hombres y de 66,8 a 81,5 años en las mujeres.

    “Sobre todo en la clase media, los padres a los 60 años trabajan y emprenden. Si trabajan, les dan más seguridad económica a sus hijos que están enfocados en emprender”, dice Figueroa.

    Otro punto es el retraso en la edad del matrimonio. Hace tres décadas, las mujeres se casaban a los 24 años y los hombres, a los 27. Hoy, según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas, la edad de matrimonio es de 35,39 años para los hombres y de 32,65 años para las mujeres, lo que también retrasa la partida de la casa paterna.

    Matrimonio e hijos se retrasan. “Ese núcleo de responsabilidades duras se traslada y se enfocan primero en el éxito individual y luego en un proyecto con otro. Se retarda la construcción de la propia familia y cuesta salir del entorno familiar”, agrega Figueroa.

    Camila Mella, socióloga de la U. de Chile y doctorante en política social de la U. de Oxford, indica que jóvenes que aún viven con sus padres aumentan por cambios sociales y demográficos, como la expansión educativa. “Tanto en términos de logro educativo como de oferta educativa (de preescolar a posgrado). Además de tener programas muy largos. La titulación promedio se logra nueve años después de ingresar a pregrado”.

    A ello se agrega la precarización de las condiciones de inserción al mercado laboral, “con alta informalidad, precaria red de protección social, bajos sueldos, entre otros factores”, indica Mella.

    El divorcio es otra variable. “Tienen una serie de elementos restrictivos, como financiar los costos de los hijos, y una protección es volver a la casa de los padres”, dice Figueroa.

    Nueva juventud

    En este fenómeno ha colaborado la redefinición de juventud. “Nunca, en la historia, ha habido tantos jóvenes. Por ejemplo, hoy el Instituto Nacional de la Juventud considera jóvenes a las personas hasta los 30 años, pero durante los 90, este período terminaba a los 25 años”, señala Mella.

    Adicionalmente, y producto de los cambios sociales, hoy el tamaño de los hogares es menor. “Se tienen menos hijos (1,9 por mujer), las tasas de divorcio y de separación son más altas, por lo que tras un quiebre se vuelve a vivir con los padres”, explica Mella. Lo mismo ocurre en la unión extramatrimonial.

    Para Cristián Doña, director del Observatorio de Desigualdades de la U. Diego Portales, aún no están claros los efectos que este fenómeno tendrá a largo plazo. “No se sabe si cambia el sistema económico de manera amplia o si se hace una economía más solidaria”.

    Es un tema en el que, por ejemplo, cabe preguntarse si las razones que llevan a un joven profesional a vivir con sus padres son las mismas que tiene un joven sin educación a seguir viviendo en el hogar de origen, agrega Mella.

    “Hoy, en Chile la educación es muy cara, no se puede formar familia si te vas a educar, eso es totalmente distinto a como lo hicieron sus padres. Son manifestaciones de una sociedad distinta, Chile es otro”, dice Figueroa.

    Ver en La Tercera