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  1. Rodrigo Cordero, académico de la Escuela de Sociología, participa como investigador en la New School for Social Research de Nueva York

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    rodrigo corderoRodrigo Cordero, académico de la Escuela de Sociología y director del Núcleo Teoría Social UDP, realiza una estadía de investigación en el Departamento de Ciencia Política de la New School for Social Research de Nueva York, Estados Unidos; con el objetivo de estudiar procesos constituyentes y comprender los conceptos de sociedad que producen.

    ¿Cuál es el tema de investigación al que te dedicarás?

    Viajé para realizar una estadía de investigación como Visiting Scholar en el departamento de ciencia política de la New School for Social Research. Durante el primer semestre de 2017 estaré trabajando en un nuevo proyecto que estudia las relaciones entre momentos de fundación política (momentos constituyentes) y dinámicas de cambio conceptual, tomando como caso el proceso de redacción de la Constitución chilena de 1980 realizado por la Comisión de Estudios para la Nueva Constitución entre 1973 y 1978. Específicamente, lo que busco es comprender los “conceptos de sociedad” que se producen y dan forma en el proceso de creación constitucional. La apuesta de este proyecto consiste en explorar el sitio y volver al momento en que el trabajo jurídico de fundación de un nuevo orden constitucional de la nación se entrelaza con un proceso profundamente político de reprogramación de los fundamentos de lo social.
    A través de dicho estudio me interesa abordar dos problemas: primero, el problema teórico acerca de cómo el “poder constituyente” se construye a sí mismo a través de prácticas de cambio conceptual que crean un espacio de significado, normatividad y acción; segundo, el problema empírico de cómo las fundaciones y formas de lo social se transforman en un objeto de reflexión, cuestionamiento e intervención constitucional.
    Esta aproximación a la Constitución de 1980 es significativa en varios planos, de los cuales me gustaría destacar dos. Primero, me interesa problematizar la idea de que las constituciones sean meros objetos jurídicos de un rango superior, en los que se fundan derechos, establece la arquitectura del Estado y asegura la legitimidad del poder publico. Sociológicamente hablando, las constituciones nos remiten al problema de la “auto-fundación” de la estructura normativa de la sociedad y al carácter constitucional de lo social propiamente tal. Segundo, considero central –sobre todo dada la naturaleza del debate constitucional actual en el país– deconstruir el mito de “la Constitución” como fuente originaria y llave maestra de todos los dilemas de la sociedad chilena. Parte del desafío consiste, a mi juicio, en problematizar el carácter naturalizado de los regímenes conceptuales que dan forma a las instituciones sociales. Pues lo cierto es que la fuerza vinculante de la Constitución de 1980 ya no se encuentra en su letra, sino en el movimiento disperso de sus conceptos en la vida social. Trazar el origen de ese movimiento, metafóricamente hablando, es el propósito que persigo.

    ¿Cuál es el proceso de investigación?

    Estoy desarrollando una importante etapa de investigación teórica acerca de momentos constituyentes y cambio conceptual. El propósito es avanzar en el desarrollo de una sociología de los conceptos y una teoría crítica del cambio conceptual, ello bajo la premisa de que el estudio y crítica de la sociedad no puede estar divorciado del estudio y crítica de los conceptos a través de los cuales la sociedad adquiere forma e inteligibilidad.

    Ahora, parte fundamental del tiempo está destinado a avanzar en el estudio y análisis empírico de las Actas de la Comisión Ortúzar, las que por sí mismas constituyen un material voluminoso y muy complejo de trabajar (11 volúmenes que registran más de 400 sesiones durante cinco años). El foco inicial de esta indagación es modesto: reconstruir el diagnóstico histórico de la crisis de la sociedad chilena que se articula en los debates de la Comisión, y explorar su relación con la búsqueda de formas jurídico-políticas para organizar, intervenir y reprogramar el concepto de sociedad.

    Actualmente, me encuentro escribiendo el manuscrito “Giving society a form: Constituent power and practices of conceptual change in the drafting of Chile’s 1980 Constitution”, el cual ofrece una primera aproximación a las concepciones de sociedad que se producen y circulan en el proceso de creación constitucional. Aquí demuestro que lo que encontramos en la Constitución de 1980 no es un concepto de sociedad totalmente coherente, fijo y homogéneo sino que la compleja articulación de una serie de movimientos, desplazamientos y relaciones conceptuales entre al menos tres nociones de sociedad: “culturalista” (fundada en la identidad cultural), “metafísica” (fundada en el derecho natural) y “epistémica” (fundada en un orden público económico). En el artículo reconstruyo la formación y anudamiento de cada una de estas nociones en el proceso de creación constitucional.

    Paralelamente, estoy comenzando a trabajar en un segundo artículo más específico, una suerte de genealogía del concepto de “orden público económico”. Este concepto es central para comprender lo que a menudo se considera como el corazón de la concepción neoliberal de sociedad inscrita en la letra de la Constitución de 1980. En este artículo busco (1) reconstruir las raíces histórico-intelectuales del concepto en el derecho y la economía, (2) comprender cómo aparece, moviliza y adapta en el debate chileno como una manera de entender las relaciones sociales, y (3) observar su concreción en el proceso de creación constitucional como respuesta a la crisis del concepto de sociedad.
    ¿A que equipos de investigación se encuentra vinculado tu proyecto?

    Mi proyecto de investigación se inscribe dentro de una línea de investigación sobre “crisis, ley e intervenciones normativas” en la sociedad que hemos desarrollado en el Núcleo Milenio “Modelos de Crisis”, del cual soy investigador asociado. Durante mi estadía en la New School he estado discutiendo mi trabajo con el profesor Andreas Kalyvas (editor de la revista Constellations y reconocido por sus contribuciones a la teoría democrática y poder constituyente) y el profesor Carlos Forment (profesor de sociología y director del Jany Programe in Latin American Studies).

    The New School es reconocida a nivel internacional como uno de los centros más importantes en el pensamiento social y político contemporáneo. Su comunidad académica se distingue por cultivar un ambiente de experimentación y pensamiento crítico. Además, en los departamentos de ciencia política y sociología trabajan colegas cuyas áreas de investigación se relacionan directamente con mi trabajo: teoría política, teoría crítica, teoría democrática y constitucional, etnografía política.

    ¿Cómo surgió la idea de postular a este periodo sabático? ¿En qué te beneficia como académico?

    Luego de concluir mi libro Crisis and Critique: On the Fragile Foundations of Social Life (Routledge: 2017), se hizo cada vez más evidente la necesidad de expandir mi reflexión teórica acerca de los momentos de ruptura hacia casos empíricos en los que pudiera observar la manera en que la sociedad tematiza sus propios fundamentos. En efecto, esta interrogación no es un ejercicio filosófico sino que un resultado socio-histórico de cómo los actores sociales definen lo que la sociedad es, interpretan su funcionamiento e imaginan lo que debería ser.

    La idea específica acerca de estudiar los conceptos de sociedad en la Constitución de 1980 se comenzó a gestar en el marco de una conferencia sobre momentos de ruptura que organicé el año 2014 en la UDP con mi colega Wolfhart Totschnig. En dicha oportunidad, discutí la idea con Andreas Kalyvas quien luego me invitó a trabajar en el proyecto a la New School.

    El sabático es una gran oportunidad para contar con el tiempo y la concentración para un proyecto que de otra forma sería muy difícil comenzar. Pues el proyecto no se reduce a profundizar preocupaciones teóricas ya existentes, sino que para mi significa una apertura a temas y metodologías que fortalecerán mi agenda de investigación, ampliarán mis posibilidades de publicación y pondrá en contacto con nuevas redes de colaboración.

  2. BCN realiza segunda Mesa de Análisis sobre Política Migratoria en Chile con un académico de Sociología UDP como invitado

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    bcnEl Departamento de Servicios Legislativos y Documentales de la Biblioteca del Congreso Nacional (BCN) organizó -el pasado viernes 10 de junio en la sala de libros “Raros y Valiosos” de su Sede Compañía, en Santiago- la segunda mesa de análisis sobre sobre el establecimiento de una Política Migratoria en Chile.

    En esta ocasión, los invitados fueron Baldomero Estrada, profesor de Historia de la PUCV y doctor en Historia en la Universidad Complutense de Madrid; Cristian Doña, Doctor en Sociología e Historia de la Michigan State University e investigador AsociadoICSO e Investigador Adjunto COES; Óscar Rojas Mesina, abogado de la U. Diego Portales y asesor legal de la ONG Colectivo Sin Fronteras y Daisy Margarit Doctora en Sociología y Máster en sociología de la Universidad Autónoma de Barcelona.

    Situación actual

    Como preámbulo a la discusión, analistas de la BCN expusieron el marco de los flujos migratorios en Chile, que en los últimos 25 años ha experimentado un aumento sostenido. Según el Anuario Estadístico Nacional preparado por el Departamento de Migración (DEM) del Ministerio del Interior y Seguridad Pública, el número oficial de migrantes que llega a Chile se duplicó en diez años, de 212.935 en 2005 a 410.988 en el 2014.

    Si bien el censo de 2002 indica que para aquel entonces el número de extranjeros residentes en Chile alcanzaba los 192 mil -no está disponibles  la información del censo de 2012- varias estimaciones coinciden en que esta cifra se ha elevado a casi 450 mil en la actualidad. “Múltiples factores explican lo anterior, ya sea económicos como sociales, el fortalecimiento del país y la estabilidad política; lo que convierte a Chile en un destino atractivo para personas y familias que buscan las oportunidades y condiciones que no han encontrado en su país de origen”, menciona el informe.

    A juicio de los invitados, lo anterior configura un llamado a revisar tanto la legislación nacional en la materia como los tratados internacionales suscritos por Chile, y a evaluar los avances y las tareas pendientes en materia de política migratoria.

    Opiniones de los expertos

    Abrió el diálogo la socióloga Daisy Margarit, quien realizó una diferenciación de la existencia de una ley y de una política migratoria. En este sentido, señaló que la actual política migratoria “es una sumatoria desordenada de mejoras que han ido agregándose sobre las urgencias sociales como salud y educación”. Al respecto, destacó como avances el que se hayan incluido en el programa “Chile Mi Barrio” a inmigrantes.

    Margarit también destacó que la migración “no es igual en todo el país” y que la territorialidad da características muy diversas en cuanto al tipo de migrante en cada zona específica. “La migración de la zona norte de Chile no puede compararse con la que se da en Santiago. Ahí existe una alta rotación de migrantes y una composición distinta de nacionalidades. En la provincia del Cachapoal y en la región de Magallanes, los migrantes se establecen con sus familias, por lo que existe una distinta inserción e integración al tejido social local”, agregó.

    La socióloga también dio cuenta de las etapas de los procesos migratorios, en los que -a su juicio- se pueden distinguir tres etapas. “La primera es llevada a cabo más por hombres que mujeres, en la segunda etapa las mujeres migran más que los hombres y es en una etapa final donde se da la infancia migrante”, apuntó. Para Margarit, el proceso en Chile está en una segunda etapa. “En algún tiempo comenzarán a migrar niños, con todo el desafío consecuente en infraestructura de servicios y redes de protección que deben establecerse. En el borrador de proyecto de ley que circuló por los entornos académicos y técnicos, se establecía que a los niños migrantes se les iba a asociar a la red de protección existente, y esto es, el SENAME, tan cuestionado últimamente”, añadió.

    Insularidad nacional

    Posteriormente intervino en el diálogo el doctor en Historia Baldomero Estrada, para quien “no existe un registro real de migrantes en Chile”, y cree que hay una cifra oculta que puede ser mucho mayor, lo que puede traducirse en problemas humanitarios dada la escasa infraestructura existente para el apoyo a migrantes en Chile. Estrada se centró en aspectos culturales e históricos, evocando la condición de insularidad nacional. Lo anterior permitió que antes de la globalización de mercados y fronteras, en Chile sólo hubiese migración selectiva, como la realizada en el sur de Chile con la ley de inmigración selectiva, promulgada en 1845, donde más de 6000 familias provenientes de estados pertenecientes a la entonces llamada Federación Alemana -Alemania empezó a existir como país en 1871- y del Imperio austrohúngaro se instalaron en Chile.

    Para el historiador “esto redunda en una mitificación de esta migración ideal por sobre las que vinieron en adelante, provocando una actitud poco receptiva, que escasamente pueda aportar a la integración migrante actual. En aspectos laborales en muchos casos de abusa y sobre explota como mano de obra, se exagera su incidencia en el mercado laboral, y la prensa azuza una odiosidad explícita o latente contra extranjeros”, sostuvo. “Los medios de comunicación acentúan la identidad étnica cuando existe algún hecho de connotación negativa donde esté envuelto un extranjero. Entonces un delito no lo comete un ciudadano, sino un ciudadano colombiano”, agregó.

    Estrada enfatizó que, a excepción de los pueblos originarios, Chile se ha ido construyendo en buena medida gracias al aporte de la migración. “Tenemos pendiente la enorme tarea de convertirnos en un país tolerante, acogedor y hospitalario”, declaró. Finalmente, el doctor en historia, señaló que la política de migración debe tener aparejada una campaña de educación a la ciudadanía sobre los Derechos Humanos de personas que, debido a los flujos del capital y el trabajo globalizado, viven en nuestras fronteras, fenómeno que -recalcó- irá en incremento. En este sentido destacó el trabajo hecho por Iglesias y ONG’s, “quienes han paliado la precariedad estatal en la materia con redes de apoyo a los migrantes”, concluyó.

    Faltan demógrafos

    Luego, intervino el sociólogo Cristian Doña, quien afirmando la condición de insularidad señalada por Estrada, denunció la “germanofilia de la prensa histórica respecto de una migración  ideal”. Ya en materia, Doña dijo que la legislación migratoria es meramente administrativa, y que sus disposiciones difícilmente pueden constituir una suerte de política migratoria.

    Para el sociólogo, la forma como se construye el dato migratorio es incierto. “Podemos estar ante un sub registro importante que puede escapar a datos sociales recogidos por la encuesta Casen, por ejemplo. El dato de Extranjería que se maneja  es que no sabemos cuántas de esas 450 mil personas están en Chile, ni cuántos de ellos han retornado ni muerto, por lo que no es un dato exacto, ya que es un registro de actos administrativos y no personas. Si por ejemplo sumamos las visas de trabajo a las de permanencia definitiva, podemos tener una alta doble contabilidad, porque las visas de trabajo dan pie a una de permanencia definitiva”, apuntó.

    Además, sostuvo que el instrumento ideal para una contabilidad de migración es un censo, pero no es el único. “Un instrumento que sería útil para las mediciones estadísticas sería el RUN, que en sus avances ha incorporado una data personal importante como nivel de estudios, saber si la persona está viva o muerta, la cantidad de hijos, si permanece o no en el país, etc. Asimismo, se haría más fácil rastrear y establecer cifras de la migración regular. Esto facilitaría a investigadores conocer el número de migrantes, dónde están, que hacen y poder enfocar los esfuerzos estatales en ese sentido”, agregó.

    Los niños migrantes

    “Me llama la atención a que se hable de la existencia de una nueva ley migratoria, en circunstancias que lo nuevo es sólo la discusión que se ha dado tras anteproyectos y proyectos que no han visto la luz”, sostuvo Óscar Rojas -de la ONG Sin Fronteras- al comenzar su intervención.

    Rojas centró su exposición en los niños migrantes. “Hay un grupo importante que se encuentra de forma irregular en el país y no hay claridad respecto de sus datos. Entonces no hay una relación de derechos vulnerados, principalmente respecto en salud y educación. Esto, porque si bien han existido esfuerzos por parte del Ministerio de Educación en convenios con el Ministerio del Interior o FONASA y el Ministerio de Salud, muchos de estos beneficios quedan sujetos a la discrecionalidad. No hay claridad respecto de la convalidación de materias de un niño de padres refugiados, donde no hay posibilidad de rescatar los datos académicos” agregó, junto con apuntar que “esta sectorización de las políticas públicas hace que el acceso a derechos sea vulnerado muchas veces por parte del mismo Estado”.

    El abogado también declaró que “actualmente hay una ley de refugiados, pero es una ley incompleta. En este sentido existe una secretaría técnica de refugiados que se junta una vez al mes para ver la elegibilidad de los solicitantes de refugio, siendo que la ley le da atribuciones mucho mayores en cuanto a políticas públicas. En este sentido, de existir un protocolo, la persona podría resolver su situación en una semana y no en un año como es hoy. Esto es bastante violento para personas que escapan de una vida donde se ha atentado contra su vida o su libertad”.

    Luego, se refirió a la situación de la apatría. Entre 2000 y 2014, más de tres mil personas nacidas en Chile fueron inscritas bajo el estatus de “hijo de extranjero transeúnte”, quedando sin nacionalidad y sometidas a altos niveles de discriminación, lo que vulnera los derechos de miles de niños y niñas que nacen en Chile. “Según la Constitución, en su artículo 10, ‘son chilenos los nacidos en el territorio de Chile, con excepción de los hijos de extranjeros que se encuentren en Chile en servicio de su Gobierno, y de los hijos de extranjeros transeúntes’. ¿Quiénes serían esos extranjeros transeúntes? En la ley no queda detallado, es una condición extraña y ambigua, y el año pasado se presentó un recurso ante la Corte Suprema para regularizar un número importante de estos niños”, explicó.

    Para finalizar, Rojas abordó la trata de personas. “La ley existente de trata y tráfico es una reforma al articulado del Código Penal, lo que en sí misma no trae ninguna política social. Por otra parte, las personas que son víctimas de trata y tráfico son consideradas como tales en aspectos de visaje cuando existe una sentencia. Acá hay que dar vuelta el análisis y ver cuán fácil es ejercer acciones contra traficantes de personas, como los denominados coyotes”, aseguró, agregando que “el número de acciones de este tipo es muy bajo, y la mayoría no ha llegado a sentencias o resolución judicial”.

    Este tema seguirá siendo tratado por Mesas de Análisis que se realizarán a lo largo del año 2016, con miras a generar un acervo crítico que pueda contribuir a la formación de una política migratoria.

    Ver nota en Biblioteca del Congreso Nacional de Chile

  3. Escuela de Sociología abre convocatoria para tutores de taller “Imaginación sociológica”

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    Para dar la bienvenida a los alumnos y alumnas del primer año, el 8 de Marzo 2016 la Escuela de Sociología organizará un taller introductorio llamado ´La imaginación sociológica’, coordinado por Gabriel Otero y Camila Peralta.
    El taller tiene los siguientes objetivos:
     Familiarizar a los alumnos con la imaginación sociológica.
     Incentivar la pasión por la sociología desde el primer día de bienvenida.
     Practicar la imaginación sociológica a través de pequeños proyectos de investigaciones grupales, en el barrio universitario, apoyados por tutores estudiantes.
     Conocer a sus compañeros y compañeras y a los académicos y académicas de la Escuela.
     Conocer su lugar de estudio y vida universitaria.
    Para este taller ‘La Imaginación Sociológica’, la Escuela convoca a estudiantes de sociología de segundo a cuarto año a presentar sus antecedentes para trabajar como tutores durante la jornada del 8 de Marzo. En total se necesitan 10 tutores.
    Las tareas a realizar por los tutores estudiantes son las siguientes:
     Lectura de un capítulo de ‘La imaginación sociológica’ de C. Wright Mills antes de la reunión preparatoria del viernes 4 de Marzo.
     Asistencia a una reunión preparatoria el viernes 4 de Marzo entre las 10 y 11:30 hrs en la Escuela (sala por definir).
     Asistencia al taller ‘La imaginación sociológica’ el lunes 8 de Marzo, entre las 9:00 y las 16:30 hrs). Específicamente, como guía de un grupo de alumnos en su proyecto de investigación en el barrio universitario.
    Se ofrece una remuneración de $20.000.

    Requisitos de Postulación:
    1. Ser estudiantes regulares de la Licenciatura en Sociología de segundo a cuarto año.
    2. No tener sanciones disciplinarias de ningún tipo en su hoja de antecedentes; y tener un promedio general igual o superior a nota 5.0
     Las postulaciones deben ser enviadas por mail a Gabriel Otero, docente de la Escuela, al mail: [email protected] hasta el día 1 de marzo.
     Se debe adjuntar CV y carta de interés.
    El resultado de esta convocatoria se publicará el día miércoles 2 de Marzo.

  4. Crisis migratoria: Cómo entender el conflicto humanitario

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    Cristian DonaDurante los últimos meses las principales noticias que llegan desde Europa están relacionadas con migración y en muchos casos, la muerte de quienes intentan llegar a las costas del viejo continente.

    La crisis migratoria podría convertirse en una humanitaria y que pone en duda la unión del continente europeo que debe decidir cómo enfrentar el problema.

    Pero de qué se trata esta crisis, a quienes afecta y por qué hoy parece agravarse, es parte de lo que esta nota pretende responder.

    Aunque por años Europa ha recibido inmigrantes, hoy la situación es más compleja. Quienes llegan ya  no solo lo hacen para conseguir un mejor empleo o mejorar su situación económica. Hoy, los que buscan ayuda  son víctimas de la guerra que azota a países del Medio Oriente y Europa se ha transformado en la única salvación.

    El profesor de la Universidad Mayor y doctor en política internacional, Rodrigo Álvarez, explica que los refugiados “provienen de países en lo que técnicamente se puede hablar de Estados frágiles o fallidos: Eritrea, Nigeria, Siria, Pakistán y Afganistán“.

    Para comprender el conflicto, se debe entender que existe una gran diferencia entreinmigrantes y refugiados, aunque muchas veces se use el mismo termino.

    Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados(ACNUR), los refugiados son personas que huyen de conflictos armados y que viven situaciones tan peligrosas que deben salir del país en busca de seguridad y por lo tanto, la mejor opción es acudir a los países cercanos.

    Por otro lado, los inmigrantes no se trasladan necesariamente por una amenaza directa, sino que el objetivo es mejorar la calidad de vida.

    Lo importante de esta distinción es que el refugiado, que solicita el asilo, según la actual legislación, no se le puede denegar el acceso mientras se comprueba su situación. En cambio al inmigrante sí se le puede impedir la entrada a un país si no cumple con las leyes de cada nación.

    Solo en el año 2015, 349.054 migrantes cruzaron el mar mediterráneo y 2643 personas fallecieron en el intento por llegar a las costas italianas o griegas, superando por lejos las cifras de años anteriores, ante esto surge la pregunta, por qué hoy llegan tantos migrantes.

    Qué ha causado el aumento de migrantes en Europa

    Uno de los motivos más fuertes es la extensa y cruda guerra que vive Siria, la que se ha intensificado con la arremetida del grupo yihadista ISIS. El actuar del Estado Islámico no solo afecta a Siria, sino también a otros países de la zona como Irak y Afganistan.

    Según explica el académico de la Universidad Diego Portales, Dr. Cristián Doña, el proceso no es reciente ya que “comienza levemente en el 2001 con la invasión de EEUU y aliados a Afganistán, se incrementa en el 2003 con la invasión a Irak y se agudiza a partir del 2011 con la “primavera árabe” y los conflictos en Siria, Libia y Eritrea”.

    En el caso del continente africano, las guerras civiles, los gobiernos dictatoriales y la excesiva violencia también ha provocado la huida miles.

    Ante este panorama son muchos los que escapan y el territorio más prospero y cercano es Europa, a donde todos sueñan llegar en busca de paz.

    De dónde vienen los migrantes

    Según los datos de ACNUR, los países de origen son principalmente Siria (65%),Afganistán (12%), Eritrea(10%), Nigeria (5%), Somalia (3%).

    A dónde intentan llegar

    Los países que tienen mayor demanda de refugio en Europa son: Alemania, Serbia, Hungría, Suecia, Italia, Francia, Austria. Aunque finalmente a donde más llegan son: Alemania, Hungría, Italia, Francia.

    En el caso de Alemania por ejemplo, las solicitudes de asilo aumentaron un 55% entre 2014 y 2015 en los meses de enero y julio. La cifra llega al 38% si se habla del total de Europa.

    En el caso de Serbia y Hungría se presentan las principales alzas que llegan a 92% y 90% respectivamente.

    Rutas para llegar a Europa

    Para escapar de la guerra y la violencia se han generado dos rutas, las que no son nuevas pero que ahora se han vuelto más populares ante la cantidad de personas que las usan.

    Cristián Doña explica las principales rutas:

    Desde Siria, Afganistán, Eritrea, e Irak por Turquía entrando a Europa por Grecia y subiendo por Europa Suroriental (Macedonia, Hungría, Bulgaria, etc.) a Alemania e Inglaterra. Esto era por tierra y ahora es por mar. La isla de Lesbos en Grecia pero más cerca de Turquía que de Grecia se ha convertida, entre otras, en un punto de entrada importante.

    Desde Libia, Mali, Chad y otros países en conflictos internos en África del norte, a través de Libia (miles de kilómetros de desierto) por el Mediterráneo hacia Italia. La isla de Lampedusa tiene probablemente el centro de detención más grande de Europa.

    Desde Mauritania y la costa occidental de Africa hacia Ceuta y Melilla en el África Español y de ahí a España o hacia Canarias.

    Según ACNUR, 209.457 refugiados han llegado a las playas de Grecia y 111.197 a las de Italia.

    Cómo han reaccionado los países europeos

    Hasta ahora Alemania ha sido uno de los países más abierto a recibir refugiados, superando por lejos a otras naciones. Suecia tiene una de las mayores tasas en relación a la población per capita y durante los últimos días Austria también a reaccionado abriendo sus fronteras.

    Pero el continente europeo esta dividido en cuanto a la política que pretende aplicar, ya que a diferencia de los países mencionados, Hungría, Polonia, Eslovaquia y República Checa, se niegan a recibirlos.

    Ante la crisis, surge con fuerza la idea de imponer barreras y endurecer los pasos fronterizos, lo que justamente contradice las normas de libre transito de Europa.

    Qué son las cuotas

    Ante la dispar situación, Europa busca establecer cuotas de refugiados y así se logra una repartición más justa. Esta medida la promueve principalmente Alemania y Francia y se plantea que la repartición se debe hacer según la realidad de cada país.

    Otros efectos de la crisis?

    La crisis migratoria no solo ha dejado crudas imágenes y cientos de muertos, sino también otros problemas que derivan del difícil momento que se vive.

    Uno de los más terribles es el de tráfico humanitario. En estos días que tanta gente está desesperada por viajar, otros se aprovechan para trasportar de manera ilegal a los migrantes, en algunos casos en pésimas condiciones, lo que ha generado la muerte por asfixia de algunos.

    Otro de los problemas que advierten los países europeos es el hacinamiento, malas condiciones de vida y el colapso de los campos de refugiados.

    Pero ante la cruda realidad, también ha surgido la solidaridad. Distintos grupos han iniciado diversas campañas para ayudar a los refugiados, llegando a ofrecer sus propias casas y hasta crearon una aplicación para que los refugiados encuentren un hogar y puedes verla aquí

    Cada día son muchos los que han salido a manifestarse a favor de quienes buscan ayuda en las tierras del viejo continente, les ofrecen comida y abrigo en las estaciones de tren. Los actos de solidaridad han llegado hasta el mundo del fútbol, en los estadios los hinchas ponen lienzos con mensajes de bienvenida y el Bayer Munich ya organiza un partido a beneficio.

    Hasta en redes sociales se ha manifestado el apoyo a los refugiados y se ha popularizado el hastag #RefugessWelcome o #BienvenidosRefugiados

    Ver reportaje completo en Canal 24 Horas aquí

  5. ¿Quieren los chilenos transformaciones sociales?

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    ModestoGayo

     

     

     

     

     

     

     

    Modesto Gayo

    Unos pocos meses atrás, en el momento en que Bachelet subió nuevamente al poder y, por tanto, formó un nuevo gobierno presidido por un socialista, se entendió ampliamente que habían ganado aquellos ciudadanos que apostaban por avanzar en importantes cambios estructurales tanto de la economía como de la sociedad chilena en su conjunto. Un nuevo país, lejos definitivamente de la dictadura, navegaría una segunda transición que ayudaría a crear una forma más armoniosa de vivir juntos.

    Sin embargo, contra lo que muchos esperaban, cautivados por el dulce canto del cambio hacia algo mejor, pronto aparecieron las resistencias a las nuevas propuestas de política pública, principalmente en materia impositiva y educacional. Si el silencio de la Presidenta había buscado mantener la unidad en torno a una figura respetada, y un tanto idealizada, los intentos de enfrentar reformas con posibles consecuencias en las posiciones en la estructura social obtuvieron de forma progresiva y acelerada una respuesta por parte de grupos ahora organizados contra las propuestas reformistas, siendo probablemente muchos de ellos votantes bacheletistas, es decir, querían reformas pero que les favoreciesen, o hasta donde no se vieran perjudicados. En otras palabras, las bases sociales del “transformismo” parecían mantenerse unidas sólo mientras “paguen los ricos”.

    Durante las últimas semanas, el apoyo a las transformaciones ha entrado en una etapa casi hilarante. Ahora, no sabemos lo que queremos que sean las reformas, y más en general, parece que debemos hacernos la pregunta fundamental: “¿quieren los chilenos transformaciones sociales?” Obviamente, como no hay forma de hablar con todos ellos, casi 17 millones, y por ello mismo, no es factible conocer qué es exactamente lo que desean, han ganado terreno las encuestas de opinión. Esta vez sin interesarse tanto por la intención de voto, ni siquiera por la tan manida aprobación presidencial. Ahora el tema es responder a dicha pregunta, y de ser afirmativa la respuesta, el propósito es darle cierto contenido, hablando de áreas particulares de la reforma, o de la naturaleza de las transformaciones (por ejemplo, ¿aceptamos lo privado?, ¿estamos dispuestos a ceder un poco con el “no al lucro”?).

    En esta fiesta de la confusión, cada vez alzan más la voz los anti-reformistas, y algunos, en un tipo de interpretación que aquí denominaremos “libre”, llegan a decir que, en realidad, los chilenos no quieren las transformaciones que los actuales gobernantes quisieron empujar. En estos términos, haría falta un análisis más profundo, que nos llevaría a concluir que casi todo está bien como está. En otras palabras, la sociedad chilena, pasada por un psicoanálisis adecuado, rechazaría mayoritariamente las transformaciones que de forma banal en algún momento dijo apoyar.

    En resumidas cuentas, ¿quieren los chilenos transformaciones sociales? Siendo enfocados con luz de interrogatorio, amenazados con golpes en la espalda y más pobreza, criticados por empleados de think tanks de dudosa independencia intelectual, respaldados por el gran poder económico y los diarios a su servicio, parece que estamos en camino de obtener una negación como respuesta, muy a pesar de que hace poco tiempo muchos creyeron no estar en un sueño.

    Ver nota original en El Dínamo.