Tag Archive: Ximena Rincón

  1. Cuando no te gustan los datos, niégalos

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    Patricio Navia, académico de la Escuela de Ciencia Política UDP.

    Patricio Navia, académico de la Escuela de Ciencia Política UDP.

    La declaración de Rincón llega precisamente cuando el gobierno debiera fijar como su primer objetivo lograr mayor crecimiento y generación de empleos (de los que aparecen en la encuesta del INE, no de los que están en la imaginación de la ministra Rincón).

    La curiosa declaración de la ministra del Trabajo, cuestionando los datos de desempleo del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y llamando en cambio a mirar los datos reales, representa un inmejorable ejemplo de cómo funciona la negación. Cuándo no te gustan los datos oficiales que siempre se han usado para medir algo, simplemente busca otros datos hasta encontrar algunos que peregrinamente confirmen lo que tú hubieras querido fuera la realidad.

    Al conocerse el nuevo dato sobre el nivel de desempleo —que ya superó el 7%—, la ministra Ximena Rincón cuestionó la veracidad de la encuesta del INE y sugirió en cambio que si uno miraba los datos reales, vería que en realidad el empleo iba en aumento y no en disminución. Si bien la ministra matizó más tarde sus dichos, de todos modos insistió en que había otros datos —presumiblemente igual de legítimos que los del INE— para medir el nivel de desempleo que existe en el país.

    Los dichos de la ministra son lamentables desde varios puntos de vista. Primero, porque al negarse a reconocer una realidad de enfriamiento económico, que los datos de desempleo sólo vienen a confirmar, la ministra Rincón siembra además un manto de duda sobre el INE. Eso es especialmente lamentable precisamente porque el INE viene recuperándose recién de la crisis que motivó la fallida realización del censo de 2012 (“el mejor censo de la historia”) en el gobierno anterior. Pero si en esa oportunidad los cuestionamientos vinieron de líderes de la oposición y de expertos, esta vez es el propio gobierno el que cuestiona a un organismo del Estado cuyas autoridades son nombradas por el mismo gobierno.

    Cuando una alta funcionaria del gobierno cuestiona los datos emitidos por el propio gobierno, nadie puede negar que hay un problema. En circunstancias normales, la declaración de Rincón hubiera constituido razón suficiente para gatillar su renuncia —o la renuncia de la directora del INE, si es que las declaraciones de Rincón tuvieran asidero—. Pero este gobierno ha sido cualquier cosa, menos normal. Los problemas que ha tenido Bachelet para ajustar su gabinete cuando la situación lo amerita permiten anticipar que es altamente improbable que un exabrupto de un ministro cause su salida del gobierno. Como las metidas de pata salen gratis, hay ministros que parecen enfrascados en una competencia por ver quién comete más autogoles.

    Pero los dichos de Rincón también son lamentables porque confirman un patrón de negación de la realidad que ha marcado a este gobierno desde sus inicios. Si bien las encuestas mostraban que los chilenos eligieron a Bachelet porque querían que ella ayudara a terminar con los abusos y promoviera más inclusión y oportunidades, la Nueva Mayoría buscó cambiarlo todo. Al poco andar, la retroexcavadora quedó estancada, pero los aires fundacionales han seguido soplando fuerte en La Moneda.

    Ahora que la gente percibe que ya no solo se trata de distribuir los huevos de oro sino que hay que hacer que la gallina vuelva a poner huevos, el gobierno sigue empecinado en desconocer la realidad. Los dichos de la ministra confirman un patrón de comportamiento oficialista que privilegia sus creencias por sobre los indesmentibles datos. Como las creencias del gobierno son que el crecimiento se da por generación espontánea, por más que el ministro de Hacienda Rodrigo Valdés haga sus mejores esfuerzos para ayudar a construir un clima favorable a la inversión y al crecimiento, el gobierno no pasa de las declaraciones de buenas intenciones a acciones concretas que permitan revertir en el enfriamiento de la economía. Reconociendo tácitamente que los años de las vacas gordas fueron un golpe de suerte, el gobierno parece resignado a que no hay mucho que se pueda hacer para cambiar la tendencia a la baja que viene experimentado la economía.

    Como un paciente que se niega a reconocer que está enfermo, el gobierno mira los indicadores de la economía y los relativiza. Igual que un paciente enfermo que dice que su azúcar está muy alta porque anoche comió muy tarde y que su colesterol está alto porque el fin de semana le dieron un pedazo de carne muy grasosa, el gobierno se niega a aceptar que la economía del país está estancada. La declaración de Rincón llega precisamente cuando el gobierno debiera fijar como su primer objetivo lograr mayor crecimiento y generación de empleos (de los que aparecen en la encuesta del INE, no de los que están en la imaginación de la ministra Rincón).

    La coyuntura de la economía regional no es nada favorable para Chile. Va a tomar un tiempo antes de que los vientos vuelvan a soplar en la dirección favorable. Pero mientras tanto, lo peor que puede hacer el gobierno es negar la realidad. Precisamente porque cuando no hay viento que empuje la vela hay que empezar a remar, el gobierno debiera partir por reconocer la realidad y no pretender hacernos creer que hay otra realidad paralela con sus propios datos que es más auspiciosa.

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  2. Quiénes ganan y pierden con el nuevo diseño del gabinete

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    Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

    Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

    Tres días han pasado desde que se conoció la nueva conformación del gabinete.  Conocidos los ajustes, cuatro analistas políticos y académicos, Max Colodro, Gonzalo Müller, Mauricio Morales y Eugenio Guzmán, desmenuzan los nuevos equilibrios  y el cuadro que hoy forman los 23 ministros. Dicen que más allá de los triunfos personales evidentes -como el desembarco de Jorge Burgos en Interior o de Rodrigo Valdés en Hacienda- las designaciones dejaron heridos y victoriosos dentro de las colectividades y en los círculos de asesores de La Moneda.

    Hay plena coincidencia en que el nombramiento de Burgos dejó a la DC, particularmente al ex presidente Ignacio Walker y a la corriente interna de los príncipes, como los ganadores indiscutidos del ajuste ministerial. La señal política que implica instalar a un “moderado” como jefe de gabinete, dicen, es que triunfan definitivamente los matices por sobre la retroexcavadora.

    Además del triunfo de la lógica del diálogo por sobre la imposición de las mayorías que implicaba la retroexcavadora, el PPD es sindicado por los analistas como uno de los partidos más perjudicados por la salida de un militante emblemático como Rodrigo Peñailillo. Mencionan al timonel Jaime Quintana como uno de los más visibles perdedores.

    En la misma línea, con la baja de cinco a tres ministros, el Partido Socialista también queda en el bando de los derrotados. Tanto el actual timonel, Osvaldo Andrade, como la futura presidenta, Isabel Allende, son mencionados como perdedores. Explican que Andrade no logró instalar al subsecretario Mahmud Aleuy como ministro, y que Allende no tuvo la fuerza suficiente para evitar la baja en la representación.

    No hay claridad sobre en qué pie quedó el Partido Comunista. Porque si bien su representación ministerial subió con la designación de Marcos Barraza en Desarrollo Social, los expertos dicen que hay dos costos que el partido tendrá que asumir. Primero, que se reabra el flanco de conflicto que supone la administración comunista en la Universidad Arcis, y segundo, que tendrán que aceptar que la designación de Barraza es una compensación por sello moderado que tiene el nuevo gabinete.

    Pero también explican que la ministra Ximena Rincón queda en una posición contradictoria, porque gana y  a la vez pierde. Pierde porque abandona el círculo de influencia que significa pertenecer al comité político, pero triunfa porque a diferencia de Elizalde y Peñailillo, logra ser reubicada en Trabajo y quedar a cargo de una reforma emblemática.


    Sube Aleuy y Partido Comunista abre nuevo flanco

    El subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, es uno de quienes sacan cuentas alegres, dice Guzmán. Explica que el trabajo que ha realizado Aleuy durante los gobiernos de la Concertación en materia de análisis electoral, no solo lo permiten identificarse con la historia del conglomerado, sino que es un activo para la labor que deberá realizar con el ministro Jorge Burgos.

    A nivel de partidos, dice que la colectividad ganadora fue la Democracia Cristiana. Según Guzmán, la maniobra de instalar a Burgos como jefe de gabinete es una señal potente, tal como fue la designación de Edmundo Pérez Yoma en la primera administración de Bachelet. Pero advierte que hay que esperar para ver cómo Burgos llevará adelante la agenda de reformas sin generar conflictos al interior de su propio partido.

    En el ala de los perdedores ubica a la senadora y futura presidenta de los socialistas, Isabel Allende. La razón detrás de esto, dice, es que ella asumió un discurso de apoyo irrestricto a Bachelet y que a pesar de permitirle ganar en las internas, no le permitió siquiera mantener la presencia que tenía el PS en el gabinete.

    Entre los derrotados está el ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza y el PC. “El nombramiento es muy raro”, dice. Esto, porque el vínculo de Barraza con la Universidad Arcis abre un nuevo foco de conflicto para el partido. Pero advierte que la pérdida no es completa, porque a pesar de los problemas que generará la designación de Barraza, es un hecho que los comunistas aumentaron su representación en un 100%.


    El doble triunfo de Eyzaguirre en Educación y Hacienda

    Para Colodro, el ganador indiscutido fue el ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre. Esto, porque logra mantenerse a cargo de las emblemáticas de las reformas de la Nueva Mayoría y porque “puso a un hombre de su extrema confianza como ministro de Hacienda”, en referencia al también PPD, Rodrigo Valdés.

    Los otros ganadores son Ana Lya Uriarte, según Colodro, por ser una de las artífices del nuevo diseño. Enrique Correa lo suma “porque quedó la sensación de que su relación profesional con Díaz e Insunza supone un vínculo de influencia”.

    Gana el ex presidente de la DC, Ignacio Walker, porque su lógica de los matices triunfa sin apelación.

    Explica Colodro que “el número uno de los perdedores es Quintana y la retroexcavadora”. Esto porque triunfan los matices por sobre la mayoría sin diálogo y porque cae a un emblemático para la gestión de Quintana como fue el ex ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo.

    Quien también pierde es el PC. Esto, porque “el contenido de las reformas se modera” y se reinstala la lógica de la Concertación, a la que ellos siempre fueron contrarios.

    En la misma línea, dice que pierde la bancada juvenil, representada por los diputados Vallejo, Cariola, Jackson y Boric. “Es de las grandes derrotadas”, dice, ya que ellos son rostro del impulso a las reformas sin matices.


    Undurraga gana pese a vínculo con Penta

    El director del Observatorio Electoral de la UDP, Mauricio Morales, es el único de los expertos en mencionar al titular de Obras Públicas como uno de los ganadores. “Undurraga estuvo a punto de caer, pero la DC salió a blindarlo muy tempranamente. Los ‘príncipes’ se la jugaron por Undurraga, que al final se mantuvo en el gabinete”, dice.

    Pero también es el único que incluye al líder del PRO y ex candidato presidencial, Marco Enríquez-Ominami, como uno de los triunfadores. Esto según Morales, se explica porque que “la Presidenta no puso a ningún presidenciable en el gabinete, por lo que repite la situación de 2009 donde la Concertación terminó apoyando a Frei”.

    El tercer ganador es el ex ministro y director de Imaginacción, Enrique Correa, quien “logra imponer a dos de sus preferidos en el gabinete”, dice el analista.

    Por el lado de los perjudicados menciona a dos personas: la ministra Ximena Rincón y el presidente del PS, Osvaldo Andrade. “Andrade sale para atrás, pues no logra poner a Aleuy como ministro del Interior”.

    Explica que la situación de Rincón es diferente, porque aunque su salida del comité político es una derrota evidente, al quedar al mando de la reforma laboral tiene la posibilidad de transformar en el futuro, la pérdida en un triunfo. En caso de lograr sacar adelante la reforma, dice que podría transformase incluso en una carta presidencial para la DC.


    Walker logra imponer la tesis de los matices en La Moneda

    “El gran ganador es Ignacio Walker, porque finalmente es su tesis de los errores del Gobierno la que se impone. Luego de que él fue el gran perdedor del primer gabinete, hoy tiene a Jorge Burgos. Hay un premio a la constancia, a apostar a la disidencia y al matiz”. Así describe Gonzalo Müller lo que a su juicio es el indiscutido triunfo del ex presidente de la DC.

    En el grupo de los ganadores también ubica a Ana Lya Uriarte, jefa de gabinete del Presidenta Michelle Bachelet. Esto, no solo por el rol que tuvo en la conformación del nuevo equipo de ministros, sino porque apuesta a que Uriarte “sí va a tener sintonía con Jorge Burgos en el eje de poder. Porque el equipo político concentra todo su poder en Jorge Burgos y por otro lado en ella”, dice Müller.

    Para el analista, más que perdedores con nombre y apellido, los grandes perjudicados son dos partidos políticos. Por un lado el PPD y por otro el PS.

    Explica Müller que en el caso del PPD, la colectividad salió del eje del poder y que la designación de Insunza no es suficiente para contrarrestar la pérdida de Peñailillo. Agrega que “el ministro PPD que llega a Hacienda es un ministro no partidista, no pertenece a lotes ni tiene vida partidaria. Él no le va a reportar a Quintana, a Girardi o a nadie”.

    Por el lado de los socialistas, explica que el PS “es un partido que no puede exigir mucho, porque ha apostado a la lealtad y a la incondicionalidad”.

  3. Cientista y cambio de gabinete: Qué ministros se irían y cuáles llegarían

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    Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

    Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP

    Los principales candidatos a salir son los ministros de Interior, Rodrigo Peñailillo, Segpres, Ximena Rincón, y Vocería, Álvaro Elizalde.

    Tras el anuncio de la Presidenta Michelle Bachelet sobre el cambio de gabinete,24Horas.cl conversó con el cientista político de la Universidad Diego Portales,Mauricio Morales, quien realizó un análisis de quienes dejarían sus carteras y sus posibles reemplazantes.

    Sobre quienes salen, Morales precisó que “debería incluir a todo el equipo político. Implica sacar al ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, por un lado por el tema de las boletas. Dado que podría entrar un DC a Interior, el otro cambio se realizaría en la Segpres (Ximena Rincón), ya que no pueden haber dos en el gabinete. Y también debería haber una modificación en la Vocería (Álvaro Elizalde). Esos tres Ministerios son los principales candidatos a salir”.

    “El cuarto candidato es el ministro de Hacienda, Alberto Arenas, debido a la mala relación que tiene con los empresarios y a la desaceleración económica que tiene Chile hoy en día. Por lo tanto, podría haber ahí un cambio de mayor envergadura y pensando en que los gobiernos han tenido un ministro de Hacienda en cada año de administración, exceptuando el gobierno de Eduardo Frei”, agregó.

    ¿QUIENES ENTRAN?

    A juicio del experto existen varios nombres de personalidades políticas que podrían ingresar, “si la Presidenta efectivamente llama a parlamentarios a formar parte del gabinete podría llamar a Aldo Cornejo y a Ricardo Lagos Weber, que son gente cercana y de confianza de la Mandataria. Pero, yo creo que no tienen suficiente peso político como para manejar el Gobierno y funcionan mejor en los cargos de administración que de gestión política”.

    “Si es que se decide a llamar a la ‘vieja guardia’, que está comprometida con el pueblo y que no tenga ningún problema con boletas,  se da entrada a José Miguel Insulza, secretario general de la OEA que deja su cargo el 22 de mayo, y Francisco Vidal, ex ministro del Interior y ex vocero de Gobierno”, subrayó.

    Asimismo, enfatizó que “con un gabinete enfermo es posible que uno o dos pasen a Interior, que Insulza se quede con Segpres y que Vidal se quede con vocería o realizar alguna combinación en estos tres Ministerios. Con eso la Presidenta podría estar dando una señal mucho más fuerte, respecto a que los cambios se van a hacer y se van a hacer en orden”.

    MINISTROS QUE SE QUEDAN

    En relación a los secretarios de Estado que se podrían quedar, Mauricio Morales explicó que “a mi juicio, los ministros que deberían mantenerse son dos que llevan las agendas más relevantes: Por un lado, la ministra del Trabajo, Javiera Blanco,por su papel como vocera pero también porque está llevando la Reforma Laboral. Sacarla de ahí no creo que sea muy buena idea para seguir adelante con el proceso”.

    “Y, por otro lado, el ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, que también ha sonado como posible ministro político o incluso volver a Hacienda. Tampoco me parecería buena idea, considerando que ya está empapado en el tema y sacarlo de ahí no seria una muy buena noticia”, añadió.

    Con respecto al resto, el cientista político manifestó que “está la duda si cuentan para seguir, debido al grado de conocimiento que estos tienen o en función de su gestión que no todo el mundo conoce. Habría que esperar lo que sucede con Minería, Deporte, Bienes Nacionales. Me imagino que va a haber un cambio importante también en Transporte“.

    “En cuanto a la ministra de la Segpres, Ximena Rincón, ella podría continuar sólo si se hace un cambio en donde el PPD quede satisfecho con algún reemplazante de Peñailillo y que en vocería quede un PS  con el fin de mantener un equilibrio entre el PS, DC, PPD. Por ahora eso se ve poco probable, pensando que la Presidenta quiere dar un golpe comunicacional”.

    “Tampoco se descarta que la ministra Rincón continúe en sus gestiones, considerando que fue sacada del Senado para seguir en el Gobierno y si la Presidenta la saca la tendría que ubicar en otro ministerio, porque ella se vino del Congreso pensando que iba a continuar los cuatro años como ministra secretaria general de la Presidencia”, concluyó.

    Ver entrevista en 24horas.cl

  4. La interna de la DC

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    mauricio morales

     

     

     

     

     

     

     

    Mauricio Morales, director del Observatorio Político Electoral UDP.

    La elección interna de la DC en 2013, entre Ignacio Walker y Aldo Cornejo, arrojó una participación cercana a los 23 mil 500 militantes. La primaria presidencial entre Ximena Rincón y Claudio Orrego convocó a casi 57 mil ciudadanos. En ambas existía cierto grado de incertidumbre respecto a la distancia entre el primero y el segundo. Esto no sucede con la elección interna que enfrentará la DC este domingo.

    Todo indica que la lista oficialista encabezada por Jorge Pizarro ganará por amplio margen. A diferencia de la interna del PS, en la DC la elección causa escaso entusiasmo, y el gran desafío consiste en llevar a votar al mayor número de militantes posible. La tarea es difícil y sólo resta esperar que no se produzca ninguna clase de bochorno dada una eventual escuálida participación.

    En el pasado, la elección interna de la DC era casi una primaria presidencial. Ser presidente del partido más grande daba ventaja a la hora de definir el candidato. Hoy la situación es muy distinta. Los años dorados de la DC no son más que un buen recuerdo. En 1992, por ejemplo, el partido llegó a gobernar a más de la mitad de los chilenos con sus 146 alcaldes. La DC obtenía un tercio de la votación y los identificados con el partido de acuerdo a las encuestas del CEP bordeaban el 35%. A eso hay que sumar una masa de concejales que casi llegaba a los 500, y una bancada de diputados que en 1993 era de 37. Si en 1992 la colectividad obtenía más de un millón 800 mil votos, en 2012 obtuvo poco más de 800 mil. A nivel de liderazgos, dentro de los 10 políticos mejor evaluados en las encuestas del CEP, la DC llegó a tener siete en la década de los ’90. Hoy sólo tiene uno: la ministra Rincón.

    A pesar de este panorama, el partido que entrega Ignacio Walker está en mejores condiciones a como lo recibió. En la elección de diputados de 2009, la tienda política obtuvo poco más de 940 mil votos, mientras que en 2013 -y a pesar que el voto era voluntario- sobrepasó los 967 mil. Adicionalmente, aumentó su bancada de diputados de 19 a 21. En los comicios locales pasó algo similar. Si en 2008 los alcaldes de la colectividad gobernaban al 16% de los chilenos, en 2012 la cifra bordeó el 18%. En la elección de concejales 2012, en tanto, si bien se produjo una caída de 140 mil votos respecto a 2008, el porcentaje se mantuvo casi sin variación. Todo esto lleva a pensar en una buena evaluación para la gestión de Walker. Aunque su insistencia en los “matices” con el gobierno le costó más de un conflicto dentro de la DC, se negó a la sumisión frente a la izquierda. Cuando las marchas y protestas parecían dirigir los destinos del país, Walker puso la pausa y la mesura.

    Las tareas para el próximo presidente del partido serán complejas. En primer lugar, deberá lidiar frente al cambio de gabinete que hará la Presidenta una vez que amaine la tormenta producida por los sucesivos escándalos. En segundo lugar, tendrá como tarea organizar las elecciones municipales de 2016, definiendo si la colectividad opta por una o dos listas de concejales. Si es lo segundo, habrá que determinar con qué partido armar el pacto. Está claro que a la DC le conviene la competencia en dos listas.

    Al fracturar a la izquierda, el partido hace rendir más eficientemente sus votos, tanto así que si en 2012 hubiese competido en una sola lista, habría perdido cerca de 50 concejales. En tercer lugar, el próximo presidente del partido tendrá como tarea establecer el mecanismo de definición del candidato presidencial si es que emergen figuras relevantes. Por ahora, destacan la ministra Rincón (top ten en el CEP) y el propio Walker. Habrá que determinar si el mecanismo de selección del candidato es por aclamación o si se opta por las primarias. Sea como sea, la DC debe levantar una figura presidencial frente a la izquierda. De lo contrario, nuevamente será simple comparsa dentro del gobierno (si es que se gana la presidencial de 2017). Finalmente, el nuevo presidente debiese impulsar un congreso estratégico, restándole protagonismo a los congresos programáticos, que implican un desgaste innecesario y que poco efecto tienen en la ciudadanía.

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  5. Ex presidente Lagos encabezó presentación de “El Pacto”, de Claudio Fuentes

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    La publicación del director del Instituto de Investigación en Ciencias Sociales (ICSO) sistematiza detalladamente las intrincadas negociaciones para reformar la Constitución de 1980.

    Con el análisis y comentarios del ex presidente de la República Ricardo Lagos Escobar, además de la senadora Ximena Rincón y el periodista y analista político Fernando Paulsen, la Facultad de Ciencias Sociales e Historia de la Universidad Diego Portales realizó el pasado lunes 25 de marzo el lanzamiento del libro “El Pacto: Poder, Constitución, y Prácticas Políticas 1990-2010”, del académico y director del Instituto de Investigación en Ciencias Sociales (ICSO), Claudio Fuentes.

    La publicación plantea que uno de los problemas fundamentales de las élites políticas en nuestro país es que manifiestan bajos niveles de lealtad a la Constitución de 1980, esto a partir del análisis que realizó Fuentes a las más de 350 propuestas de reforma constitucional a la Carta Magna, de las cuales 25 han sido aprobadas, afectando 91 de los 120 artículos de la Carta Fundamental.

    En concreto, el trabajo de Claudio Fuentes sistematiza detalladamente las negociaciones que terminaron reformando la Constitución en el año 2005, identificando el número de sesiones, sus participantes, los invitados a comisiones, aquellos que intervinieron y votaron, llegando a identificar 17 actores claves de alta relevancia, la mayoría de ellos posicionados en el Senado y en el Poder Ejecutivo.

    Durante la presentación de “El Pacto”, el ex presidente de la República, Ricardo Lagos Escobar, y quien fuera actor principal del proceso de transición a la democracia en Chile, expresó que la publicación del académico UDP “es una espléndida contribución a lo que ha sido los últimos 25 ó 30 años de la vida política en nuestro país, respecto de este tema constitucional que es el que nos preocupa ahora en la actualidad”.

    El ex mandatario, que durante su mandato impulsó las reformas constitucionales del año 2005, precisó que “en este libro se habla de la primera vez que hubo una discusión sobre la legitimidad de la Carta Constitucional de 1980. Pero debo aclarar que para nadie es un misterio que para todos nosotros la Constitución era ilegítima en su origen, y qué decir en su desarrollo”.

    Tras la presentación del ex mandatario, que estuvo marcada por las diferentes dificultades que tuvo que enfrentar durante su gobierno para motivar la democratización del país, el periodista Fernando Paulsen expresó que para entender el fin de la dictadura de Augusto Pinochet y el inicio de la transición democrática, hay que pensar que el principal objetivo que tuvo el gobierno de Patricio Aylwin “era dar la sensación nacional de estabilidad democrática, para lo cual un pueblo permanentemente movilizado por reivindicaciones sindicales y sociales podían generar condiciones de fragilidad que redundaran en una posible reversión del sistema”.

    “Este libro –agregó Paulsen– es un completísimo estudio de cómo esa estabilidad se consigue, de cómo la fragilidad se disipa a partir de la decisión de entregar al país un símbolo inequívoco de cambio institucional, una reforma de tal envergadura que se ofrece y la gente asume casi como una nueva Constitución. En definitiva, Claudio Fuentes grafica en su libro el cambio constitucional más importante en la nueva democracia dentro de lo que era posible obtener”.

    “La Constitución se respira mejor sin senadores designados, ni vitalicios, ni artículos que proscriben las ideas, ni consejos de seguridad con facultad de autoconvocarse y con la posibilidad del Presidente de remover a los Comandantes en Jefe enfatizando el predominio civil de la gestión del Gobierno”, complementó Paulsen.

    Por su parte, la senadora Ximena Rincón afirmó que “sin querer hacer un mea culpa colectivo, creo que todos tienen responsabilidades compartidas en esta renuncia a construir una visión sobre la democracia que queremos. El mundo empresarial ha aportado poco a esta discusión, sobran los foros y seminarios para criticar los problemas de regulación, alertar sobre los peligros de la judilización de los proyectos, demandar mayor eficiencia al quehacer político, etc”.

    Finalmente, el autor de “El Pacto” manifestó que “en este libro intento demostrar que la historia es compleja, combina ambición
    como un motor muy relevante de los cambios, pero también ideas, rutinas y un fuerte apego al pasado y conflictos con instituciones (…) Develar las complejidades de una transición, que yo llamo inacabada, es el espíritu que animó a escribir este volumen”.

    La publicación, según su autor, aborda tres ideas fundamentales: la primera, tiene que ver con la inmovilidad de las instituciones y su legitimidad, que tiene que ver con que “hemos decidido evitar mencionar el origen ilegítimo y fraudulento de la Constitución”. La segunda, dice relación con el empoderamiento de los legisladores y la nula participación de la ciudadanía, y la tercera, hace referencia al acuerdo político del año 2005 que generó un importante aumento en las propuestas de reformas y de debate constitucional.